[Minghui.org] Recientemente me sentí atrapado en algo invisible y sentí que estaba estancado. Este sentimiento se hizo más fuerte hasta el punto de que la alegría por la cultivación y la felicidad de practicar Falun Dafa, que una vez sentí tan fuertemente, se convirtieron en remotas. Tenía una sensación de pesadez que traté de superar pero se ponía cada vez peor después de cada intento.

Al principio pensé que esto era porque había aflojado y porque tenía apego a la comodidad. Por lo tanto, pasé más tiempo estudiando el Fa, hice más proyectos de Dafa, y traté de ayudar a otros practicantes tanto como pude.

Sin embargo, mi estado de cultivación no mejoró. Me dije lo afortunado que era por ser un practicante de Dafa y que las vidas en el universo nos envidiaban, pero pensamientos como ése no me ayudaban. Este estado de cultivación duró un tiempo. En la superficie estaba haciendo las tres cosas diligentemente, pero sabía que estaba luchando para mantener el statu quo. No podía atravesar el cuello de botella.

Muchos practicantes recientemente habían sido detenidos ilegalmente y yo acababa de conocer a algunos de ellos el día antes de su detención. Estaba angustiado y me sentí impotente. Los practicantes que no fueron detenidos me preguntaron que debíamos hacer. Me puse a sollozar cuando vi sus miradas ansiosas. Quería decirles que yo tampoco tenía ni idea pero no pude. Lo único que atiné a decir fue: “Entiendo. Déjenme pensar en ello y les respondo”.

Todavía no podía encontrar una solución después de llegar a casa. Así que le pregunté a otro practicante, y me contestó: “Descúbrelo por ti mismo”. No pude continuar con la conversación ni hacerle las otras preguntas que quería intercambiar con él. Me sentía muy triste ya que no tenía a nadie con quien hablar las cosas.

Esa noche me senté tranquilamente en mi habitación y lloré en silencio en la oscuridad. Pensé: “¿Por qué es tan difícil la cultivación? Siento tanta presión y estoy tan solo. No me sentiría tan exhausto si hubiera otra persona que me hiciera compañía durante esta horrible persecución”.

Reconociendo mi Soledad

De repente me iluminé a algo y ahí entendí lo que era: “La soledad”, dijo Shifu en “Qué es un Dafa dizi”:

“Lo más temible es estar en soledad por largos periodos. ¿Qué es lo que más teme el hombre? La soledad. La soledad puede hacer que la persona enloquezca, la soledad puede hacer que la persona se olvide de todas las cosas del pasado, la soledad puede hacer que la persona se olvide hasta del lenguaje, también es un tipo de sufrimiento más temible”.

Cuando leí por primera vez este párrafo pensé que era muy afortunado. No estaba solo porque estaba rodeado de mis padres, amigos y compañeros practicantes. Pero desde lo más profundo yo no reconocía mi soledad.

Esta soledad lentamente corroyó mi voluntad para cultivarme y me llenó de amargura. Luchaba por hacer las tres cosas pero había perdido la alegría de cultivarme en Dafa. Me faltaba la compasión de salvar seres conscientes y sólo actuaba de manera rutinaria. Apretaba los dientes y cumplía con mis responsabilidades.

Durante mucho tiempo no se me había ocurrido que estaba atrapado por la soledad. Aunque mis padres están conmigo hay muchas cosas que no puedo compartir con ellos. Sobre con todo mi madre que me quiere mucho y se preocupa por mí. Si yo le dijera que alguien me estaba siguiendo se preocuparía y perdería el apetito y el sueño. A pesar de que estoy rodeado de practicantes, por motivos de seguridad, no conozco muchos de sus nombres.

A raíz de la persecución somos muy prudentes y rara vez nos comunicamos entre nosotros a menos que sea porque se necesite para los proyectos de Dafa. Estamos siempre en guardia y a menudo nos recordamos cultivar el habla entre nosotros. La mayor parte del tiempo, ayudo a los practicantes con sus problemas, y me voy ni bien termino de ayudarlos. Cuando por fin me encuentro con practicantes con los que puedo hablar parece que, o bien son detenidos, o se están yendo al extranjero.

Revisando mi camino de cultivación descubrí que no era consciente de mi soledad y que era dependiente de los practicantes con los que podía hablar. Por eso, cuando estaba agotado y esperaba que el practicante me pudiera dar algunos consejos, “yo” me sentí impotente cuando él me dijo que resolviera las cosas por mí mismo. “Yo” estaba decepcionado por no haber satisfecho mi necesidad de apoyo, y caí en el abismo de la soledad.

Shifu nos enseñó en “Enseñando el Fa en el Fahui internacional de Gran Nueva York 2009”:

“En cambio, cultivarse silenciosamente en soledad, incapaz de ver esperanza, es lo más difícil. Hacer cualquier forma de cultivación supone pasar por una prueba tal y transitar un camino con tales características. Solo si uno puede perseverar y continuamente avanzar con rapidez cuenta como ser verdaderamente diligente. Es fácil decirlo, pero hacerlo bien es lo más difícil. Por eso se dice que al cultivarse como si recién se empezara seguramente se obtendrá el Fruto Recto”.

Estaba en un callejón sin salida y no podía descubrir la razón por la cual estaba estancado en mi cultivación. Shifu dijo que nos cultiváramos como si recién estuviéramos empezando pero yo simplemente no podía hacerlo.

Sin embargo, una vez que entendí los principios esenciales del Fa, nuevamente todo se hizo más claro para mí. Llegué a comprender por qué me sentía atrapado, por qué dependía de otros practicantes, por qué me sentía triste, y por qué no me estaba pudiendo cultivar como si estuviera empezando.

Una nueva puerta se abrió

Una nueva puerta se ha abierto en mi camino de cultivación. Me doy cuenta de que, mientras sabemos que Shifu y Dafa nos están protegiendo y guiando, podemos saltar las barreras y superar los obstáculos.

Ya no me siento solo. Ahora cuando estudio el Fa las capas de los principios del Fa se despliegan frente a mí. Mi mente se está elevando y mis pensamientos rectos son más fuertes. Son el resultado de cultivarme en Dafa. La compasión de Shifu me guió a través de otro nivel, y no lo puedo defraudar.

 

Versión en inglés disponible: http://en.minghui.org/html/articles/2014/4/25/338.html