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Soy una practicante de 29 años. Casi todos en mi familia practicamos Falun Gong, incluyendo a mis padres, una tía y tres tíos. Después de que mis padres comenzaran su cultivación, desaparecieron rápidamente las enfermedades que padecieron durante tantos años. Mi hermana menor y yo comenzamos la práctica, después de ser testigos de todos los cambios positivos en mis padres. Muy pronto el Maestro limpió mi cuerpo y me transformó. De ser una persona enferma, pasé a ser una joven mujer llena de energía. Mi hermana tenía su tianmu (tercer ojo) abierto, y a menudo podía ver hermosas imágenes de otras dimensiones. Dafa ha traído maravillas a toda nuestra familia.

Despertar
En 1999 tenía 20 años y asistía a un colegio lejos de casa. Esos cuatro años de escuela me rebajaron al nivel de una persona común. Después de graduarme conseguí un trabajo en la misma localidad. Un año después renuncié y regresé a mi ciudad natal. Allí observé por primera vez a otros practicantes enviando pensamientos rectos. Me senté en silencio a mirarlos. Me sentí inmensamente sagrada y quería hacer lo mismo, pero por alguna razón no pude convertirme en uno de ellos.

Mi madre fue arrestada en septiembre de 2004 y enviada a un campo de trabajos forzados. Entonces súbitamente desperté. Me di cuenta del significado, de la importancia, y de la seriedad de enviar pensamientos rectos, clarificar la verdad, y practicar la cultivación. Reflexionaba sobre el camino transitado hasta el momento.

Había luchado por mis intereses personales, haciendo cualquier cosa por alcanzar mis metas. En el trabajo era mi propio jefe y no podía tolerar nada diferente. Con tantos apegos, mi estado mental era incluso más bajo que el de un una persona común. Durante los últimos años, el tiempo que le dedicaba al estudio del Fa y a los ejercicios, se había reducido casi hasta desaparecer. Mientras otros practicantes estaban ocupados clarificando la verdad y ofreciéndole salvación a los seres conscientes, yo peleaba por mis propios intereses. Mientras ellos enviaban pensamientos rectos cada hora, yo estaba adormecida. Mientras ellos iban a la plaza Tiananmen a decir en voz alta: "Falun Dafa es bueno", yo cantaba canciones de amor en los bares. Me decía: "soy una practicante", sin embargo como tal, ¿qué es lo que hacía?

Lloré: "Maestro, desde ahora voy a volver al camino de la cultivación. No deseo nada que sea ajeno a la cultivación nunca más, y sólo espero poder regresar a casa contigo". Fui a visitar a los practicantes que conocía por mi madre y conseguí las copias de las lecturas del Maestro. Ellos compartieron sus pensamientos conmigo, los que me fueron de gran ayuda. Aunque aún me encontraba con algunas dificultades, mi determinación era inquebrantable.


Una lección aprendida
Solía enseñar en una escuela privada, sabía que el Maestro me había arreglado esa oportunidad para que pudiera ofrecerle salvación a las personas. Les dije a mis estudiantes que se comportaran de acuerdo a los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia y les recomendé renunciar al partido comunista chino (PCCh) y a sus organizaciones afiliadas. Todos mis estudiantes renunciaron a los jóvenes pioneros de inmediato.

Pero al no tener la suficiente experiencia para aclarar la verdad, la maldad pudo tomar ventaja de mí. La directora de la escuela me convocó para decirme que no me permitiría hablar en clase acerca de Verdad-Benevolencia-Tolerancia. Sin embargo, como era una persona trabajadora y con una excelente práctica no me quiso despedir, pero no pude continuar clarificando la verdad en clases. Le pregunté qué podía estar mal con Verdad-Benevolencia-Tolerancia, y le hablé mucho más aún, pero no fue muy receptiva, así que renuncié a mi trabajo. Pronto inicié como tutora, una clase por cuenta propia. En esa oportunidad tuve la capacidad de aclarar la verdad con sabiduría. Los padres se sentían muy cómodos dejando a sus hijos bajo mi cuidado. Todos estos estudiantes renunciaron a los jóvenes pioneros, y algunos de sus padres también renunciaron al PCCh.

Sin embargo, cuando se trataba de mi vida personal aún tenía problemas. No me podía llevar bien con mi suegra, y en consecuencia también tenía problemas con mi esposo. Sabía que necesitaba ser más tolerante, pero encontraba muy difícil dejar ir mis apegos. Finalmente mi esposo insistió en pedirme el divorcio, lo que en ese momento me significó un gran golpe. Nunca pensé que eso podría sucederme. Sentía que no podía mirar a mi familia, a mis amigos, al Maestro, ni a mis compañeros practicantes. Lloré muchísimo, pero cuando me calmé, supe que lo único que podía hacer, era ser más diligente en mi cultivación. Más tarde conocí a un practicante que me ofreció su ayuda, gracias a la cual fui capaz de mejorar muy rápido. No mucho tiempo después nos casamos. Al principio pensé que así sería más fácil cultivarnos, ya que ambos éramos practicantes. Pero me equivoqué. Mi esposo estaba tan agradecido por nuestra familia recién creada, que pasaba mucho tiempo ocupado con nuestras familias y con su trabajo. Poco a poco fue aflojando en su cultivación, y yo al mismo tiempo, me sentía contenta con el amor y la ternura que me mostraba.

El Maestro siempre nos recuerda que estudiemos el Fa aún más. A pesar de eso, he fallado en dedicarle suficiente tiempo a su estudio, y no tuve un entendimiento claro de sus principios cuando me encontraba con conflictos. Después de un tiempo en mi nuevo matrimonio, me di cuenta que, como practicantes, debemos dejar ir nuestra lujuria y deseo sexual. Sin embargo mi esposo sentía que estaría bien, siempre y cuando no nos ajustáramos a los estándares de la gente común. Estaba molesta y pensé que nunca debí haberme casado. Nuestra relación se volvió bastante tensa, y nos sentíamos emocionalmente exhaustos. Los demonios se aprovecharon de nuestras brechas. Mi esposo fue reportado y enviado a un campo de trabajos forzados. Con el fin de evitar la persecución dejé mi casa y me mudé a otra ciudad.

Mejorándome constantemente a través del estudio de Fa grupal
En este nuevo lugar donde comencé a vivir, perdí contacto con mi familia y con los practicantes. Busqué por todos lados un trabajo. Al principio estaba muy positiva, pensaba que gracias a mis habilidades y experiencia sería muy fácil para mí, pero me rechazaron en cada oportunidad. Comencé a enviar pensamientos rectos para negar la persecución económica, que las viejas fuerzas me estaban imponiendo. Al mismo tiempo, al mirar dentro de mí, me di cuenta que aún tenía un ego muy grande. Le pedí al Maestro que por favor me ayudara a encontrar un trabajo, que me diese tiempo para estudiar el Fa. Sólo un par de días después me ofrecieron uno y empecé a trabajar de inmediato. A menudo estaba sola en la oficina así que podía estudiar el Fa o practicar los ejercicios. El trabajo era sencillo y sólo necesitaba operaciones en computadora muy simples.

Le pedí ayuda al Maestro para contactarme con practicantes y gracias a su arreglo conocí a otros practicantes, a los cuales me uní para estudiar juntos el Fa. Viéndolos avanzar bien en su cultivación, podía ver mis propias faltas. Desde ahí en adelante también yo comencé a estudiar diligentemente, a memorizar el Fa y a hacer las tres cosas bien. Durante mi tiempo en esta ciudad, sentí el poder de estudiar el Fa en grupo, podía darme cuenta donde me quedaba corta y desapegarme del miedo. Todos mirábamos hacia adentro, y nos recordábamos los unos a los otros que debíamos hacer mejoras hacia delante en nuestra cultivación. Pasábamos un tiempo realmente muy bueno juntos. Entendí por qué el Maestro nos pide que persistamos con el estudio en grupo.

Aclarar la verdad para ofrecerle salvación a los seres conscientes
Después de mejorar mi xinxing, pude darme cuenta de lo amarga que es la vida para todo aquél que sigue luchando por intereses triviales. Incluso si alguien posee todo lo que desea en el mundo humano, no puede escapar de la muerte. ¡Cuánta gente ha muerto en terremotos y otros desastres naturales! Me di cuenta de la importancia de aclarar la verdad a los seres conscientes, hice el voto de apreciar a cada uno de ellos y dejarles saber que Falun Dafa es bueno.

Empecé a aclarar la verdad a mis compañeros de habitación. Los resultados iniciales fueron pobres. Miré hacia dentro para ver si aún tenía miedo, y apego a validarme a mí misma. Los practicantes también me enseñaron cómo clarificarles la verdad, y más tarde, cuando nuevamente hablé con mis compañeros de habitación, les mostré compasión, los escuché en silencio para saber cuáles eran sus inquietudes, y les respondí de acuerdo a eso. Pude eventualmente ser capaz de hacerlos renunciar al PCCh y a sus organizaciones afiliadas.

Me mudé a otros dos dormitorios distintos. En cada lugar le aclaré la verdad a cada compañero de habitación, y casi todos renunciaron al PCCh y sus organizaciones afiliadas. Algunos de ellos incluso me recomendaron prestar atención a mi seguridad.

Mientras aclaraba la verdad, me di cuenta de la importancia de leer los "Nueve Comentarios sobre el PCCh". Leer el folleto era un proceso para purificar mi propio campo y eliminar el espectro del PCCh. Sólo conociendo por mi cuenta la naturaleza perversa del PCCh, podía hacer una mejor exposición sobre éste. Según mi experiencia, mientras aclaramos la verdad, no debemos albergar ningún odio hacia al PCCh, de otra manera, la gente sentirá que no somos lo suficientemente compasivos. Por lo general inicio la conversación hablando sobre la corrupción del PCCh, lo cual, casi siempre hace eco en el oyente. Algunas veces digo que vi cierta página Web, informando que más de 48 millones de personas habían renunciado al PCCh y a sus organizaciones afiliadas. Luego, le ofrecía a la persona que me escuchaba ayudarla con su renuncia. Este efecto por lo general ha sido bueno.

El 15 de agosto del año pasado, en la plaza del vecindario, se llevó a cabo un concurso vocal al aire libre. Muchas personas competían cantando canciones con temas del PCCh. La audiencia aplaudía y cantaba también por su cuenta. Me sentí muy triste y comencé a enviar pensamientos rectos para eliminar cualquier factor que interfiriese con su salvación. Luego subí al escenario, y canté una canción de Dafa. Cuando los otros cantantes actuaban, el volumen era bajo, en cambio, cuando empecé a cantar todos se calmaron, y el volumen del micrófono subió repentinamente. La gente me miraba atentamente y aplaudían con gentileza. Yo los miraba mientras cantaba, y cuando hacía contacto visual con alguien, le ofrecía mis sinceras bendiciones. Después de terminar, canté la canción una vez más. Realmente sentí que el lado que sabe de cada uno estaba muy ansioso por saber la verdad.

Ahora me es mucho más fácil reconocer mis apegos, pero es otro asunto deshacerme de ellos. Debo estudiar constantemente el Fa para desechar mis nociones, mis apegos al reconocimiento, a los intereses personales y a las emociones. Una vez que he dejado de lado ciertos apegos, puedo sentir la facilidad, la alegría y la ligereza. Nunca volveré a ser la persona que era antes. Me doy cuenta que mientras tengamos fe en el Maestro y en el Fa y nos mantengamos firmes en nuestra cultivación, no hay nada que no podamos superar, como dice el Maestro:

"La cultivación es difícil. Es difícil porque aun cuando una terrible calamidad ataca, aun cuando la perversidad acecha locamente, y aun cuando tu vida está en juego, todavía tienes que continuar firmemente en tu sendero de cultivación, sin permitir que nada en la sociedad humana interfiera con los pasos que tomas en tu sendero de cultivación". (Sendero de Escrituras esenciales para mayor avance II)

Encontré que la mayor diferencia entre: "como era yo antes y como soy ahora", es haberme dado cuenta que ahora estoy completamente dispuesta a asimilarse al Fa. Soy una partícula de Dafa. Soy una discípula del periodo de la rectificación del Fa. Le agradezco al Maestro por habernos otorgado, a los compañeros practicantes y a mi, tan gran título.

Maestro, por favor, confíe en que no lo decepcionaré y que cumpliré haciendo las tres cosas bien. ¡Compañeros practicantes, esforcémosnos para ser más diligentes y procuremos avanzar para poder regresar con el Maestro a nuestros hogares!


Fecha de edición: 29/03/2009
Fecha del artículo original: 21/01/2009
Versión en inglés en: http://www.clearwisdom.net/emh/articles/2009/2/21/104985.html