(Minghui.org) "Me gustaría desear al Maestro un Feliz Festival de Medio Otoño y expresarle mi gratitud por estar siempre a mi lado. Gracias, Maestro, por protegerme y por creer en mí, incluso cuando yo no creo en mí". Con el Festival de Medio Otoño a la vuelta de la esquina, Laura Cozzolino, una practicante de Falun Dafa en Melbourne, expresó su gratitud al fundador de la práctica espiritual de Falun Dafa. "Dafa me confiere racionalidad, fuerza y valor. Gracias Maestro por su inmensa compasión", dijo.

Laura enseña en un colegio católico de Melbourne y dice que 2008 fue un punto de inflexión en su vida. Ese año se trasladó de Italia a Melbourne y tuvo la enorme suerte de empezar a practicar Falun Dafa. Ha enseñado durante más de diez años y ha establecido buenas relaciones con sus colegas, sus alumnos y padres. Ha superado dificultades, pero dice que ha aprendido con cada experiencia. Durante la pandemia, siguió dando clases a través de Internet e hizo todo lo posible para ayudar a sus alumnos. Sus alumnos y colegas están muy interesados en las sesiones de meditación que ofrece para aliviar el estrés mental y físico.

Laura Cozzolino, profesora de secundaria en Melbourne, le desea al Maestro Li Hongzhi un Feliz Festival de Medio Otoño

Un viaje espiritual

Recordando sus experiencias antes de empezar a practicar Falun Dafa, Laura dijo: "Viví en Australia a finales de la década de los 90 durante mis estudios universitarios y sentí una fuerte atracción por esta tierra. Sabía que estaba destinada a estar aquí, aunque no sabía cómo ni por qué. Pasó el tiempo y ocurrieron cosas: empecé a sentirme cada vez más descorazonada con el rumbo del mundo, por la crueldad, la violencia, el desarraigo y el comportamiento corrupto de los seres humanos. También tenía muchas preguntas sin respuesta sobre la vida".

En 2008, Laura se trasladó de nuevo a Australia para obtener una diplomatura de postgrado. Decidió convertirse en profesora y vivir en Australia.

"Me mudé a Melbourne con la esperanza de un cambio de vida. No solo buscaba un nuevo estilo de vida, sino que a un nivel más profundo buscaba el significado y la verdad de la vida", dijo.

Durante su última etapa de formación, la tutora que le fue asignada era una practicante de Falun Dafa. Ella le habló sobre Falun Dafa. "Leer el libro Zhuan Falun fue sorprendente, ya que todas las respuestas que había estado buscando estaban en él. De repente comprendí que nada era 'injusto' porque todo ocurre por razones kármicas. Detrás de nuestro desordenado mundo hay en realidad un equilibrio perfecto", dijo Laura.

Aprendiendo a mirar hacia dentro

Laura aseguró que la práctica de Falun Dafa la ha hecho más tranquila, estable, fuerte y racional. Dijo que mirar hacia dentro es una herramienta mágica que el Maestro le ha dado a los practicantes. "Después de comenzar a practicar, dejé de enfadarme. Cuando ocurre algo, aunque me perjudique, siempre soy capaz de mirar hacia dentro y finalmente encontrar la lección que debo aprender", dijo.

"Siempre he sido una persona muy activa, hasta el punto de ser inquieta. Buscaba algo más profundo. Soy hija única y perdí a mi padre cuando tenía 13 años. Crecí en un entorno en el que la depresión y la soledad estaban muy presentes, y siempre han sido mi principal ‘batalla’".

"Después de comenzar a practicar, me volví más equilibrada y racional. Sigo teniendo altibajos, pero ahora puedo dar un paso atrás y reajustar mi perspectiva. A lo largo de los años, pasé por algunas dificultades, como la muerte de mi madre por cáncer en Italia. Esa fue una de mis experiencias más reveladoras. Gracias a mis rectos pensamientos y al valor que pude acumular a través de la práctica de Falun Dafa, conseguí ser racional y afrontar todo. Mi xinxing mejoró mucho durante ese tiempo", dijo.

Laura estuvo con su madre durante los últimos seis meses antes de que falleciera. "Aunque la situación era dura, por primera vez confié completamente en el Maestro y en Dafa. No dejé que la tristeza y mi reticencia a separarme de mi madre destruyeran mi cordura", dijo.

Dijo: "Seguí leyendo Zhuan Falun mientras asistía a mamá, e incluso le leí el libro. Cada vez que me sentía preocupada, era capaz de rechazar el apego. Siempre sentí que el Maestro estaba a mi lado; podía sentir su presencia. Cada pequeño detalle estaba perfecta y mágicamente arreglado, y la ayuda seguía llegando, a menudo de formas que nunca hubiera creído posibles".

Aprovechando cada oportunidad para compartir la belleza de Dafa

En 2009, Laura comenzó su nueva carrera como profesora en un colegio católico. Ella dijo: "Gracias a los arreglos del Maestro, a lo largo de los años se me dieron numerosas oportunidades para aclarar la verdad tanto a mis colegas, a los responsables del colegio, como a mis alumnos".

Le pidieron que impartiera clases de meditación y también algo de teoría, como parte de un programa especial para los alumnos de octavo curso. "Hablamos de los buenos valores de Falun Dafa y de los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia. También practicamos los ejercicios juntos".

La escuela organizó una “noche de padres” en la que los alumnos expusieron sus trabajos. "Algunos padres me dieron las gracias porque sus hijos se habían vuelto más tranquilos y concentrados después de mis clases", dijo.

Laura utilizó la persecución a Falun Dafa como un caso de investigación en el plan de estudios de Ética de 11.º curso. Mostró a los alumnos los documentales e informes jurídicos que habían publicado David Kilgour y David Matas, y mantuvieron debates abiertos sobre el tema. "También hice una presentación para todo el personal sobre la persecución", añadió.

En 2018, Laura se trasladó a una nueva escuela. Siguió aclarando la verdad a sus compañeros. Muchos hacían preguntas y querían saber más sobre las violaciones a los derechos humanos en China.

Dijo: “El año pasado impartí clases de meditación a la hora del almuerzo con los estudiantes que estaban interesados y algunas sesiones por la tarde para los miembros del personal. Como mis compañeros disfrutaron de los ejercicios, me pidieron que impartiera más clases este año, y lo hice con mucho gusto".

"Enseño italiano y religión, y siempre he sido muy abierta sobre mi fe, mis creencias y Falun Dafa. A través de Dafa he podido explicar muchos conceptos religiosos, que incluyen el pecado y el yeli (karma), así como el significado que hay detrás de algunos textos religiosos".

Además de su función como profesora, estos dos últimos años ha trabajado como tutora en su escuela. Ayudando a más de 20 chicos (de 14 y 15 años) durante una hora cada quince días. Dijo: "Durante el confinamiento, seguí haciendo mi trabajo por Internet y reorganicé nuestras sesiones individuales. Incluí la meditación y los ejercicios de Falun Dafa para ofrecer un alivio mental y físico en estos duros momentos. A la mayoría de los chicos les encanta y quieren continuar. Uno fue capaz de sentarse en la posición de doble loto, y otros se sintieron profundamente relajados después de meditar durante 15 minutos.

"Como el confinamiento ha continuado, recientemente organicé una sesión después de las clases por Internet con algunos de mis colegas que realmente lo agradecieron y me pidieron que lo organizara de nuevo", dijo.

Agradecimiento al Maestro

En conclusión, Laura dijo: "A pesar de mis muchos apegos y algunos contratiempos, Dafa es lo único que da sentido a mi vida. Me da la racionalidad, el valor y la fuerza para levantarme siempre y mejorar. Maestro, estoy muy agradecida de que me haya elegido como una de sus discípulas y me haya dado la oportunidad de practicar. Gracias por su inmensa compasión".

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