(Minghui.org) ¡Saludos, Maestro! ¡Saludos, compañeros practicantes!

Cuando tenía 20 años, fui testigo del enorme cambio que experimentó mi madre después de practicar Falun Dafa. Antes, era tan frágil que apenas podía caminar sin ayuda. Necesitaba que nosotros la ayudáramos a levantarse cada mañana. Después de practicar Dafa, se llenó de energía y su espíritu se rejuveneció entre una y dos décadas. Yo seguí su ejemplo.

El principal método de difusión de Falun Dafa en Taiwán era entregar materiales para aclarar la verdad, recoger firmas y hacer los ejercicios en grupo al aire libre. Yo era una estudiante universitaria. Llevaba cientos de materiales de aclaración de la verdad a la universidad diariamente y los distribuía en las zonas residenciales cercanas de puerta en puerta después de mis clases.

Más tarde, cuando se creó Epoch Times, tomé la iniciativa de visitar y entrevistar a empresarios locales, tanto pequeños como medianos, y escribí columnas sobre las historias entre bastidores de su espíritu empresarial para enriquecer el contenido del periódico.

Poco después, otros compañeros me propusieron participar en los reportajes y la redacción de Minghui. Pero como también participaba en otros proyectos, nunca me consideré parte de Minghui y rara vez asistía a las reuniones.

Sin embargo, incluso con esta mentalidad, nunca dejé el proyecto de Minghui porque creía que el Maestro veía todos los artículos de Minghui. Aunque no pude ver a Shifu en persona, esta creencia me hizo seguir adelante.

Cultivar el corazón y la mente a través de las entrevistas

En 2018, el Maestro dio una gran ratificación sobre Minghui por primera vez durante el Fahui de Washington DC. Después de que salió este Jinwen, sentí que Shifu estaba hablando de los practicantes que trabajan con ahínco día y noche para el sitio web, y no de mí, que solo reportaba de las actividades de Dafa y entrevisté a las personas ocasionalmente.

Sin embargo, esta parte de las enseñanzas del Maestro me hizo pensar. Me pregunté: "Si el Maestro no leyera Minghui, ¿dejaría de escribir? ¿Realmente no soy una de las practicantes que trabajan para Minghui mencionados por el Maestro?".

Me dije que soy una dizi de Shifu e integrante de Minghui. Las enseñanzas del Maestro señalaban claramente mis deficiencias, debía ser más proactiva y desempeñar un mayor papel en la salvación de los seres conscientes.

Así que empecé a llamar a compañeros practicantes y a decirles que soy reportera de Minghui, y que quería mostrar sus historias de cultivación a la gente de todo el mundo. Les explique que hay gente de todos los ámbitos de la vida en Taiwán que se han beneficiado tanto física como mentalmente de la práctica de Falun Dafa.

Poco después, el primer practicante que entrevisté me contó su historia, y fue publicada como destacada en la página Minghui. Esto fue un gran estímulo para mí.

A continuación, me propuse completar al menos dos historias de practicantes al mes. Algunos se negaron alegando que no practicaban bien, mientras que otros no sólo decían que sí, sino que se emocionaban hasta las lágrimas por la compasión del Maestro al contar sus historias.

Cada entrevista duraba unas dos horas, y después de escuchar la historia de cultivación de un compañero, me sentía como si me hubieran limpiado por dentro.

Vi su determinación cuando empezaron la cultivación que sacudió el mundo de las diez direcciones; vi sus corazones cuando pasaban por el tormento físico en la purificación del cuerpo, su convicción y su incondicional mirar hacia adentro; también vi cómo apretaron los dientes y usaron el Fa para enfrentar las dificultades que tenían en el trabajo y en casa, así cómo sus acciones conmovieron a la gente a su alrededor. Sus historias me tocaron e inspiraron.

A lo largo de los años, Shifu nos ha pedido repetidamente:

“…cultivarse como si recién se empezara seguramente se obtendrá el Fruto Recto”. (Enseñando el Fa en el Fahui internacional de Gran Nueva York 2009, Colección de Enseñanzas del Fa, Vol. IX)

Las historias de cada uno de mis compañeros me han ayudado mucho a redescubrir mi sentimiento en la etapa inicial. Casualmente, cuando tenía un apego del que no podía deshacerme o un nudo en mi vida que no podía superar, la entrevista con un compañero practicante era como un espejo que me permitía ver mis propios defectos, y los apegos, a los que me aferraba y no podía soltar, se disolvían sin saberlo durante la entrevista.

Por supuesto, había muchos aspectos en los que podía mejorar. Después de que se publicara un artículo sobre un practicante, me llamó y pidió que lo retiráramos. Su madre estaba disgustada después de ver la parte en la que se hablaba de cómo la había tratado. Intenté convencerlo de que dejara el artículo, pero insistió en retirarlo. Tuve que ponerme en contacto con el editor de Minghui y pedirle que lo retirara. Sentí una profunda sensación de pérdida, después de haber pasado tanto tiempo escribiéndolo y editándolo repetidamente: ¿cómo pudo cancelarlo tan fácilmente?

Poco después me encontré con un caso similar. Cuando trascribí la entrevista, escribí el artículo, lo envié al compañero y realicé la edición final, me llamó al día siguiente de terminar el artículo. Al principio me elogió por haberlo escrito tan bien y se lo enseñó a sus compañeros de trabajo, pero a éstos les preocupaba que pudiera causar problemas a su empresa. Así que quería que no lo publicara. Le sugerí que utilizara un alias. Pero él seguía sin querer que se publicara, y declaró que tal vez no haría ninguna entrevista en el futuro.

En ese momento, me quedé perpleja. Pensé que cuando aceptó ser entrevistado, ya había tenido en cuenta estos factores. Entonces, ¿por qué es tan fácil tomar a la ligera el trabajo de otros por las propias preocupaciones? También me molestó tanto que borré a este compañero de mi agenda, e incluso me sentí frustrada e impotente ante cualquier entrevista futura.

Después de eso, empecé a preguntarme por qué estaba molesta y por qué no quería continuar. ¿Me estaba frustrando porque mi duro trabajo se está yendo por el desagüe y no se ve? ¿Para qué estaba haciendo esto? ¿Lo hacía por mí o por salvar a los demás? Podía sufrir por el bien del artículo, pero ¿por qué no podía soportar si no se publicaba?

El Maestro nos dijo:

"Una persona virtuosa siempre mantiene un corazón de compasión. Sin ninguna queja ni odio, toma la dificultad como alegría". ("Grado de conciencia", Escrituras esenciales para mayor avance)

Sin embargo, me di cuenta de que aún no podía cambiar mi antigua noción del corazón humano. Inconscientemente sentía que debía ver la recompensa por haberme esforzado. No era capaz de tomar las dificultades como una alegría y afrontar todo con deleite. Para decirlo de otro modo, sufría por mi pérdida. ¿Era ese un corazón egoísta? Si no fuera por estas cosas, ¿cómo podría ver mi propio corazón humano, y mucho menos deshacerme de él? ¿No era eso algo bueno?

De repente me sentí avergonzada de mí misma. No podía ni siquiera desprenderme de una cosa tan trivial. No era capaz de pensar por los demás ni de considerar las cosas desde su perspectiva. Sólo me centraba en mi propio esfuerzo y en cómo me desatendían los demás.

Especialmente al pensar en la compasión del Maestro y en el sufrimiento de los compañeros practicantes de China continental, mi tristeza, mi queja y mi ira desaparecieron sin dejar rastro.

Participar en la página de una red social para Minghui

En septiembre pasado, un compañero practicante me dijo que Minghui quería crear una página de Minghui en una red social en Taiwán, dedicada a publicar artículos que fueran adecuados y bien recibidos por el público en general. Respondí rápidamente, y bajo la formación de mis colegas practicantes, empezamos a crear una página, a aprender los pasos operativos y a discutir un determinado modelo de publicación para publicar artículos relacionados con Minghui.

Durante los dos primeros meses, me encargué de revisar los artículos. En aquel momento, consideré que la introducción y las imágenes de cada artículo publicado debían cumplir la norma para atraer a los lectores. Las citas escritas por mis compañeros del grupo en ese momento tenían muchas cosas que yo pensaba que podían mejorarse. Tanto es así que, después de hojear el artículo y pensar en los cambios, el contenido era muy diferente de cómo estaban escritos al principio.

En aquella época, me preocupaban los sentimientos de los compañeros practicantes, y me inquietaba si se sentirían heridos por mis cambios. Pero, por el bien de Dafa, tuve que hacer cambios. Los compañeros fueron muy comprensivos e incluso me dieron muy buenos comentarios, diciendo que los artículos eran mejores después de las revisiones. Su aliento me hizo dedicar más tiempo y esfuerzo a perfeccionar las palabras y hacer más claro el punto clave del artículo. Intenté que fuera perfecto cuando se publicara.

Poco a poco, me di cuenta de que mi mentalidad no era la misma que antes. Ya no hacía las cosas por el bien del grupo y de la calidad, sino que desarrollé una alegría por validarme y ponerme por encima de mis compañeros. En ese momento, me volví menos humilde y lo tomé con menos seriedad cuando hice las revisiones, como si fuera un simple trabajo que tenía que hacer.

Entonces en 2020 comenzaron las elecciones en Estados Unidos en pleno apogeo. Minghui publicó una serie de comentarios y opiniones sobre las elecciones, y la página de Facebook de Minghui se mantuvo al día con los acontecimientos actuales. Me centré en escribir artículos sobre las elecciones. En medio de la batalla entre el bien y el mal, empecé a vigilar mi propio estado mental, examinando si podía realmente validar Dafa sin mezclarlo con mi propio corazón.

Cuando puse a Dafa y a mis compañeros practicantes en primer lugar, me di cuenta de que la forma en que solía perfeccionar mis posteos distaba mucho de ser el estándar, e incluso sentí que el énfasis en la técnica en sí era sólo una fachada sin el fundamento del desinterés. La única forma de expresar los sentimientos del público es ponerse en su lugar y utilizar el lenguaje que mejor entienden. También hay que hacerlo con el corazón más puro de un cultivador, para expresar la poderosa virtud de Dafa, la compasión de Shifu y lo que los compañeros practicantes querían expresar en sus artículos. Sólo entonces podremos conmover verdaderamente al mundo y lograr el objetivo de salvar a la gente.

El Maestro nos dijo:

“¿Entonces qué caracteriza el estado de su mente? La tolerancia, una tolerancia sumamente inmensa, siendo capaces de aceptar a otros seres y realmente pensar desde el punto de vista de otros seres. Esto es algo que muchos de ustedes en su cultivación no han alcanzado aún, pero gradualmente lo están entendiendo y logrando. Cuando otro dios propone una idea, no se impacientan por rechazarlo o por expresar sus propias ideas, ni tampoco creen que sus propias ideas son buenas. En cambio, miran cuál sería el resultado final del plan propuesto por otro dios. Los caminos son diferentes –el camino de cada uno es diferente– y las verdades que los seres validan y a las que se iluminan en el Fa son diferentes también, pero los resultados muy bien podrían ser los mismos. Es por eso que ellos miran los resultados, y si el resultado de la idea de un dios puede alcanzar el objetivo, si realmente puede alcanzarlo, entonces cada uno lo seguirá. Así es como los dioses piensan. Además, si algo parece faltar, ellos sin poner condiciones y de forma silenciosa lo complementarían para hacer así las cosas más completas y perfectas. Es de esa manera como ellos manejan las cosas”. ("Exponiendo el Fa en el Fahui de Filadelfia, Estados Unidos, 2002", Colección de Enseñanzas del Fa, Vol. II)

En ese momento, pensé que mi seudónimo en el sitio web de Minghui tenía la palabra "Róng 容(que significa tolerancia o aceptación en chino)". De repente comprendí el significado más profundo de "Róng 容". No se trata sólo de ampliar la capacidad y aguantar a los demás. Esa palabra "Róng 容" abarca gran parte de los esfuerzos del Shifu. Para nosotros, tenemos que armonizarnos con el Fa, cooperar con el grupo y cumplir incondicionalmente lo que el Maestro quiere con nuestras propias vidas. ¡Esa es nuestra responsabilidad y el sentido de nuestras vidas!

Conclusión: Cultivar sólidamente, andar bien el camino

No hace mucho, pasé por yeli de enfermedad, pero en lugar de llamarlo yeli, me gustaría pensarlo como una prueba de xinxing. Esto se debió a que descubrí que cada vez que se presentaba una condición anormal, seguía teniendo una duda oculta sobre si mi cuerpo era normal y saludable, y temía que tuviera algún tipo de "enfermedad". Esta incredulidad me hacía sentir triste, pensando que había estado practicando durante tanto tiempo, pero ¿por qué vacilaba en la cuestión fundamental de creer en el Maestro y en Dafa?

Seguí buscando dentro de mi corazón y descubrí que no era lo suficientemente firme y sólido en muchos aspectos, e incluso muchas cosas pequeñas que no tomaba en serio se ocultaban y arrastraba en lugar de cultivarlas.

El Maestro nos dijo:

"Algunos de nuestros estudiantes no pueden pasar el ye de enfermedad. No tienes que pensar que lo causa algo grande. Dices que no tienes grandes errores, estás muy firme en el Fa. Pero tomas esas cosas pequeñas como si no fueran nada. La maldad perversa sabe aprovecharse de las brechas, muchos estudiantes incluso se fueron por pequeñeces, realmente por cosas muy pequeñas. Debido a que el xiulian es muy serio, es wu-lou (sin brechas), y por un largo periodo no te has cultivado, aunque sean pequeñeces, no les has prestado atención por un largo tiempo, entonces esto es un problema, por eso, mucha gente se fue por esto". ("Enseñanza del Fa en el Fahui de la Costa Oeste 2015")

Sé que innumerables dioses en el cielo están fijando sus ojos para ver cómo se mueve mi corazón. Cuando veo los videos y las conferencias del Maestro una y otra vez para medirme con el Fa, siento que las capas de suciedad que originalmente cubrían mi cuerpo, bajo la compasión de Shifu y el poder de Dafa, comenzaron a desprenderse y a emitir luz.

Mientras estaba escribiendo este intercambio, mi hijo estaba acostado en la cama con una fiebre alta, busqué en mi interior mientras escribía el artículo. Sabía que, independientemente de lo que encontrara, era para eliminar el mal y para que yo me elevara, todo es bueno.

Han pasado veinte años desde que empecé a practicar Falun Dafa cuando tenía 20 años. Aunque no puedo ver otras dimensiones y no puedo sentir nada, sé que el Maestro me ha estado vigilando en todo momento. En el pasado me descuidé, pero soy una discípula de Dafa, no hay ningún atajo. Tengo que recorrer bien mi camino, eliminar incondicionalmente los apegos y alcanzar el estándar, aprovechar el tiempo y cultivar mi corazón humano, para poder salvar a más personas.

¡Gracias, Maestro! ¡Gracias, compañeros practicantes!

Por favor, tengan la amabilidad de señalar mis deficiencias.

(Presentado en el Fahui de Minghui 2021)

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