(Minghui.org) Un hombre de la ciudad de Pingxiang y sus 14 invitados fueron arrestados el 2 de junio de 2017 en su residencia, mientras hacían los ejercicios de Falun Gong, una práctica espiritual que consta de ejercicios y mediatación, perseguida por el partido comunista chino.

Esta no es la primera vez que el Sr. Yang Tingxian es blanco por reunirse con practicantes de Falun Gong. El 13 de mayo de 2015, él y sus 9 invitados fueron arrestados mientras leían los libros de Falun Gong en su casa. La policía lo puso bajo su radar y dos años después golpea de nuevo.

Luego de su arresto del 2 de junio, el Sr. Yang y algunos de sus amigos fueron detenidos hasta el 23 de junio.

Arrestados sin orden

Alrededor de 15 practicantes estaban haciendo los ejercicios y meditación en la casa donde el Sr. Yang se estaba quedando, la cual pertenecía a sus padres antes que murieran.

La mayoría de los practicantes en el grupo eran ancianos, el mayor de 91 años, y el menor de 50. También había una practicante de otra ciudad que trajo a su nieto de 8 meses de edad con ella.

La policía entró a la casa, y Xie Jianbin, jefe de la división de seguridad doméstica, ordenó a los practicantes que pararan de hacer la meditación, sin mostrar ninguna orden o identificación.

Defendiendo sus derechos constitucionales, el grupo continuó con la meditación, mientras que un grupo de policías los grababa en video, registrando la casa y llevándose sus libros de Falun Gong.

Después de terminar la meditación, la Sra. Wu pidió a la policía que le devolvieran su libro, pero se negaron y le dijeron que la llevarían para ser interrogada. Hasta ahora, no le han devuelto el libro.

Du Hui, instructor político de la división de seguridad doméstica, se llevó más de 20 libros de Falun Gong que pertenecían al Sr. Yang, como también cinco fotos del fundador de Falun Gong. Cuando intentaron persuadir a Du Hui para que no cometa maldades, se negó a escuchar y no le importó las consecuencias de sus acciones.

La policía esposó a los practicantes y se los llevó a la comisaría para interrogarlos.

Detención e interrogatorio ilegal

De nuevo, sin mostrar ninguna identificación u orden, la policía los registró a la fuerza y confiscó sus pertenencias, incluyendo efectivo, celulares, libros, etc.

Algunas de esas pertenencias siguen en posesión de la policía a la fecha.

La policía se llevó a los practicantes a una habitación de interrogatorios uno por uno para interrogarlos. Los oficiales se negaron a mostrar su identificación, pero demandaban a los practicantes que cooperaran con ellos.

Les preguntaron nombre, edad, y hace cuánto tiempo practicaban Falun Gong, etc.

También preguntaron los nombres y números de teléfonos de sus familiares. Cuando los practicantes se negaron a decirles, encontraron la información en Internet.

Al final, les pidieron a los practicantes que firmen un registro del interrogatorio. Los practicantes se negaron cuando vieron que decía que fueron arrestados por unirse a la “organización de un secta ilegal”, ya que Falun Gong no es ilegal, y tampoco es una secta.

La practicante con su nieto bebé necesitaba regresar a su casa para alimentar al niño, pero la policía los mantuvo hasta las 10 p.m., cuando finalmente le permitieron a su esposo llevarse al nieto a casa.

Alrededor de la misma hora, la policía llamó a los parientes de seis practicantes de unos 70 años para que se los lleven a sus casas.

Los otros nueve practicantes fueron trasladados a un centro de detención donde les tomaron la presión sanguínea a la fuerza, como también pruebas de sangre, rayo X y ultrasonido en el pecho.

A pesar de que la presión sanguínea del Sr. Yang Tingxian estaba por arriba de los 220, la policía se negó a dejarlo ir.

La policía detuvo ilegalmente a los practicantes por diez días bajo el cargo de “asamblea ilegal”.

En el octavo día, la policía transfirió al Sr. Yang Tingxian y a otro practicante anciano, el Sr. Zhang Wenlong, al centro de detención del condado de Fenyi y no los liberó hasta el 23 de junio.

Reporte anterior:

Diez arrestados mientras leían libros de Falun Gong, cinco aún detenidos