(Minghui.org) Desde el día uno de mi cultivación en Falun Dafa, el 25 de octubre de 1995, me dijeron que estudiara el Fa. Además, el Maestro enfatiza la importancia de estudiar el Fa muchas veces. Por lo tanto, este pensamiento se enraizó en mi mente y tomé estudiar el Fa como algo de la más alta importancia. 

Memorizando el Fa

La primera vez que memoricé el Fa, encontré que era muy diferente a memorizar artículos comunes de libros de texto. También me tomó mucho tiempo y esfuerzo ser capaz de memorizar el Fa. Además temí que no tuviera suficiente tiempo para leer el Fa, así que paré de memorizar después que me había comprometido a memorizar la Lección Primera de Zhuan Falun.

Después aprendí estudiando el Fa, que el Fa recordado por mí ya había sido separado y movido a otro lado. Entonces me concentré en memorizar el Fa y terminé de memorizar Zhuan Falun en seis meses.

En el comienzo de la persecución a Falun Dafa en julio de 1999, continué leyendo una conferencia por día pero paré de memorizar el Fa. Como resultado, algunas cosas parecían bloquear mi mente y todas tipo de nociones aparecieron. No podía concentrarme en leer y entender el Fa.

Retorné memorizando dos páginas por día en el 2003. Todavía estaba preocupado por muchas distracciones y nociones humanas. A menudo me tomaba horas memorizar sólo una página.

Algunas veces, cuando volvía a casa pasada la medianoche, pensaba en saltarme el día de memorización. Sin embargo, sabía que si seguía esta noción, estaría aún menos determinado a hacerlo al día siguiente.

Entonces, me forcé a memorizar un párrafo. Luego de hacerlo, el yeli de pensamiento de no querer memorizar el Fa fue eliminado y quería continuar. Muchas de mis nociones gradualmente desaparecieron en el proceso de memorizar el Fa. Después de seis meses, podía memorizar una lección al día.

A menudo encuentro embotellamientos de tráfico cuando manejo. Tenía que esperar, recitaba el Fa y el embotellamiento se disipaba rápidamente. Al principio no lo noté, pero después que pasara frecuentemente, entendí que era el resultado de memorizar el Fa. Este año, de repente entendí que muchas de mis tribulaciones son eliminadas por mi perseverancia en estudiar el Fa.

Perseguidores impotentes ante Dafa

En el comienzo de la persecución, mi lugar de trabajo se rehusó a despedirme. Cada día, un gran número de personas, incluyendo policías, tomaban turnos para amenazarme si no renunciaba a Dafa. Sin embargo, años de un continuo estudio del Fa habían reforzado mi fe. El secretario del partido de nuestra empresa una vez admitió durante una reunión general de la compañía que se sentía impotente cuando intentó “transformarme”. Sé que estaba realmente impotente ante Dafa.

Otra vez, fui detenido en la subcomisaría de Quianmen por manifestarme pacíficamente por Falun Dafa en Beijing. Un policía me miró con furia en sus ojos y estuvo cerca de golpearme con su revólver. No sentí ningún miedo y sólo le sonreí. De repente se dio vuelta y se marchó.

Me retuvieron en un centro de detención después de ser arrestado en Beijing. Sin el libro para estudiar el Fa, nociones humanas se deslizaron en mi mente. Pensé en mi familia, esposa, hijos y que me liberaban. Podía recordar cerca de un tercio de cada lección. Recitaba una lección al día de memoria.

Era necesario mantener un diario y escribir algo cada día. Escribí la verdad de lo que es Dafa y cómo es perseguido. Los guardias y el cabecilla de los internos leían el diario cada día y empezaron a entender Dafa.

La comida era racionada y por eso valía más que el dinero. Sin embargo, nunca tomé más de mi parte de comida. Los guardias de la prisión notaron mi comportamiento diferente y me preguntaron que era Falun Gong. Les conté los fundamentos de la práctica de la cultivación y les mostré los ejercicios. Poco tiempo después, fui liberado.

En nuestra ciudad, las autoridades me consideraron un “miembro clave” de Falun Dafa, y aún fui liberado. Sin embargo, muchos practicantes fueron enviados a campos de trabajos forzados.

Aprendí cómo enviar pensamientos rectos cuando el Maestro publicó el artículo “Los pensamientos rectos de los discípulos de Dafa son poderosos” en abril de 2001.

Las autoridades arrestaron practicantes antes de “fechas sensibles”. Previo al arresto masivo, sentí una fuerza invisible sofocándome. Después de enviar pensamientos rectos por cerca de 40 minutos, el miedo fue limpiado.

Después, escuché que algunos practicantes habían sido detenidos y entendí el poder de enviar pensamientos rectos. Entonces, envié pensamientos rectos para despejar las fuerzas del mal tan pronto como sentía la presión invisible.

Antes de los juegos olímpicos de Beijing en el 2008, mi compañía conspiró con las autoridades locales para detenerme. Fui a la subcomisaría local a enviar pensamientos rectos todos los días por una semana. No fui arrestado.

Aprendiendo a mirar hacia dentro

Después que fui liberado del centro de detención, el departamento de seguridad de la empresa intentó llevarme a la subcomisaría muchas veces. Era obvio que podía ser arrestado o llevado a realizar trabajo forzado. Sin embargo compañeros practicantes en el lugar de empleo no tuvieron tal problema.

Miré hacia dentro y encontré el apego. Estando en Beijing, escuché que los practicantes detenidos en la ciudad de Jinzhou fueron a una huelga de hambre y que fueron liberados rápidamente porque los perseguidores estaban asustados. Los admiré y pensé en ir a una huelga de hambre. Me di cuenta que era mi mentalidad competitiva lo que había atraído al mal.

Por algún tiempo, siempre que veía gente muerta o ciega en las calles, la policía intentaba hablarme. Siempre que vi estas cosas, me ponía temeroso, pensando que el mal intentaría hacerme algo, entonces estas cosas realmente pasaron. Cuando encontré esto un día y me puse nervioso, un pensamiento apareció en mi mente y miré hacia dentro. Cuando lo hice e identifiqué al apego responsable, la policía no quiso hablarme más. Además, siempre que veía gente muerta o ciega, inmediatamente miraba hacia dentro, encontraba el apego y lo dejaba ir; entonces estas ilusiones desaparecían.

Por un período de tiempo, era muy adicto a juegos casuales de computadora y pasaba mucho tiempo jugando en vez de estudiar el Fa. Las viejas fuerzas encontraron así una excusa para perseguirme. El departamento de seguridad de mi empresa y la policía local vino a mi casa una noche a detenerme pero logré escapar. Mi esposa después me contó que si volvía al centro de detención, me detendrían por unos pocos días hasta que el 16.º congreso del partido terminara, en otro caso, me enviarían a trabajos forzados si me capturaban.

Recordé las palabras del Maestro:

“No importa cuál sea la situación, no cooperen con las demandas, órdenes e instigaciones del mal”. (“Los pensamientos rectos de los discípulos de Dafa son poderosos”, Escrituras esenciales para mayor avance II)

Decidí irme de casa para evitar más persecuciones. Después encontré mi apego, estaba profundamente arrepentido. El mal se mantuvo plantando pensamientos en mi mente que me perseguirían, pero identifiqué esos pensamientos como no propios y recité el Fa para eliminarlos. Once días después, mis colegas estaban de pie en los corredores y aplaudieron mi regreso seguro.

Las frases de Dafa son poderosas

Encontré que “Falun Dafa es bueno” y “Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno” son frases poderosas.

He sido adicto a leer ficción desde la infancia y el último año me volví adicto a leer ficción online. Cuando estaba yendo en el subte, el deseo de leer ficción aparecía de nuevo en mi mente. Entonces, “Falun Dafa es bueno” y “Verdad-Compasión-Tolerancia es bueno” aparecía en mi mente. Después que recitaba silenciosamente unas pocas veces, no quería leer más ficción.

Me di cuenta que cuando estudio el Fa, uno debe sentarse en la posición de doble loto, con el corazón calmo y la espalda recta. Recitando el Fa mientras camino, manejo o hago otras cosas es muy irrespetuoso hacia el Fa. Algunas veces recité las dos frases mientras manejaba y pude sentirme dentro de un gran campo dimensional purificado.

Otra vez, quería pedir prestada una revista a una conocida, pero me dijo que no la tenía. Pensé que tenía resentimiento contra mi, así que me volví resentido hacia ella. Las dos oraciones aparecieron en mi mente. Después de recitarlas, no sentía más resentimiento; cuando pensé en ella de nuevo, sentí compasión en mi corazón.