(Minghui.org) Mi marido y yo empezamos a practicar Falun Gong en 1.999, antes de que el régimen comunista lanzara su persecución contra esta práctica de auto-cultivación. Ambos hemos sido arrestados y detenidos muchas veces por negarnos a renunciar a nuestras creencias.

A pesar de la persecución, seguimos los principios de Falun Gong: Verdad-Benevolencia-Tolerancia. Esto nos ayuda a ser buenas personas donde quiera que estemos.

Mucha gente ha llegado a ver que los practicantes no se parecen en nada a lo que ha descrito el partido comunista. Han empezado a demostrarnos que nos aceptan y nos apoyan, tanto directa como indirectamente.

Un pequeño obsequio hace que el día se vuelva radiante

Al comienzo de la persecución, las autoridades me arrestaron y me detuvieron. Saquearon mi casa. Además, me trasladaron del puesto de liderazgo que ocupaba en mi trabajo a un puesto de profesora en una escuela elemental de una aldea remota.

Además de vigilarme, la policía también nos acosaba a mi familia y a mi.

Una mañana, cuando abrí la puerta principal de casa, vi que alguien nos había dejado cuatro repollos grandes fuera de la casa. Me emocioné profundamente, porque había gente que me apoyaba y me cuidaba. Este tipo de actos fortalecía mi creencia y me ayudaba a ser mejor persona.

Los practicantes son buenas personas

Me retuvieron en el centro de detención porque apelé pacíficamente por el derecho a practicar Falun Gong. Allí conocí a la propietaria de una tienda de ropa, una hermosa joven. Cuando la trajeron, se quedó de pie en una de las esquinas de la celda durante mucho tiempo.

Cuidé de ella, me aseguré de que tuviera espacio en la cama, compartí mi manta, y la ayudé a ponerse en contacto con su familia. También le hablé de Falun Gong y de por qué me detuvieron. Nos convertimos en buenas amigas. La liberaron una semana después. Poco tiempo después, me envió ropa y un colchón.

Después de que me liberaran, fui a su casa para agradecérselo. Me dijo: “Pensaba que los practicantes de Falun Gong eran asesinos y gente loca, porque eso es lo que aprendí de los medios de comunicación. Cuando te vi por primera vez estaba muy asustada. Sin embargo, eres la única que me ha ayudado durante la etapa más difícil de mi vida. No habría sobrevivido de no ser por ti”.

Continuó: “Después de que me liberaran le hablé a mi marido de ti. Decidimos ayudarte a salir del centro de detención, porque eres una buena persona. No deberías estar encarcelada junto a los criminales comunes. Sin embargo, nosotros comprendimos que nadie podría ayudarte, porque eres una practicante de Falun Gong”.

Entonces fue cuando recordó que yo dormía sobre una colchoneta roja y que mis ropas estaban gastadas, decidió enviarme esos productos. Los guardias le preguntaron qué relación tenía conmigo, y ella le dijo que era mi hermana.

Apoyo

Mi marido fue sentenciado a prisión porque se negó a abandonar su creencia. Después de liberarlo, el gobierno lo despidió de su trabajo. Tuvo que dejar su hogar para escapar de la persecución. Mi hija vivía en casa pero no tenía dinero y no sabía a quien acudir en busca de ayuda. La policía también la acosaba. Sin embargo, nunca permitió que esta situación la preocupara.

Desde la niñez hasta la universidad, creció en un ambiente complicado. Antes de su graduación, su tutor le preguntó: ¿Por qué no me cuentas algo sobre cómo era tu situación familiar antes? Quizás califiques para obtener un subsidio estudiantil por que tienes pocos ingresos. Arreglaré todo lo referente al subsidio para ti. Tus compañeros de estudios ya me contaron tu situación”.

Mi hija le dijo: “No lo necesito. Déselo a otro estudiante que lo necesite más que yo”.

Entonces este profesor le dijo: “Tus padres son buena gente. No han hecho nada malo, y tú eres una estudiante excelente”.

Los practicantes son honestos

Aunque mi familia ha sido perseguida muchas veces, cada vez más gente está cambiando la opinión que tenían sobre nosotros debido a las experiencias que viven junto a los practicantes.

Una empresa extranjera abrió su establecimiento en mi ciudad. El director me asignó los puestos de gestión contable y gestión del almacén. Me felicitó porque los libros contables eran minuciosos. Le dijo a los demás: “Voy a contratar a más practicantes de Falun Dafa. Son muy honestos”.

Él solía comprobar en el inventario tanto las entradas como las salidas de los productos. Pasó de chequearlo todo minuciosamente a no chequear nada en absoluto después de que comprendió que era una practicante.

Vienen a conocer la bondad de Falun Gong

Para escapar al acoso de los funcionarios de policía y evitar ser arrestada, teníamos que mudarnos de vez en cuando. Al final, me establecí en mi ciudad, una aldea rural.

Nunca olvido que, para los practicantes, las necesidades de los demás son lo primero.

Mi madre, tiene más de 80 años y vive conmigo. Cuando los vecinos contemplan su feliz existencia, ella les dice que Falun Gong le ha traido muchos beneficios.

Mi tía abuela tiene 70 años y vive en la gran ciudad con su familia. Estaba profundamente afectada por la propaganda 'anti Falun Gong' de los medios controlados por el estado. El año pasado, fue la primera vez que celebró el Festival Qing Ming con nosotras. Observó que toda mi familia estaba bien y cambió su mentalidad sobre Falun Gong.

Mis vecinos y parientes también han visto la bondad que tienen los practicantes y ahora nos apoyan con todo su corazón.