(Minghui.org) Comencé a practicar Falun Dafa en 1996. Sin embargo, por más de 10 años, no fui diligente y lo hice mal. Especialmente durante mis estudios universitarios, estuve perdido en la lujuria y cometí muchos errores. En mis sueños, me vi cayendo hacia un profundo abismo. Estaba desesperado, pero aún así no me podía controlar.

Shifu no renunció a mí. Cuando leí "Enseñando el Fa en el Fahui Internacional del Oeste de los Estados Unidos 2013", me conmoví profundamente y decidí hacerlo mejor. En los siguientes meses, pude sentir cada día que Shifu purificó mi cuerpo y me ayudó a eliminar las sustancias degeneradas en mi campo.

No sé cuánto sufrió por mí para que regresara, o cuántos esfuerzos hizo por mí para que caminara bien el sendero de la cultivación. Mi gratitud hacia Shifu está más allá de las palabras. Me gustaría compartir mis experiencias de estos últimos tres años y espero que todos lo hagamos bien en lo que queda de nuestros caminos.

Volviendo al sendero

En estos tres años después de que regresé a la práctica de cultivación, he sentido que Shifu me ha estado cuidando, guiándome siempre. Cuando tuve que resolver asuntos importantes, Shifu siempre me dio muchas pistas. Por ejemplo, cuando me apegué a la comodidad, tuve un sueño en donde la única manera de volver a casa era atravesando una montaña cubierta de nieve; cuando no presenté la denuncia criminal en contra de Jiang Zemin por perseguir a Falun Dafa, soñé con un examen en donde dejé en blanco una pregunta importante; cuando casi caigo otra vez por el apego a la lujuria, tuve un sueño en donde mi vida corría peligro por escalar una montaña al borde del abismo.

Shifu me ayudó también a hablar con los demás sobre Falun Dafa. Esto incluyó comprar una impresora para hacer materiales de aclaración de la verdad o escribir cartas a compañeros de escuela que no veo a menudo. Sentí que Shifu hizo muchos arreglos y que sólo tenemos que seguir el Fa. Fue como dijo Shifu en Zhuan Falun: "En palabras de la física, el movimiento de la materia tiene normas y orden; el movimiento del universo también es así". "Tomando a un ser humano como ejemplo, la Escuela Dao considera al cuerpo humano como un pequeño universo”.

Un ejemplo es el ambiente para el estudio del Fa. Para obtener un título en la escuela secundaria, pasé nueve años en el dormitorio del campus, lo que hizo difícil estudiar el Fa o hacer los ejercicios. Siempre esperaba que esto fuera a cambiar una vez que comenzara a trabajar. Después, mi empleador no me exigió que trabajara horas extras y compartí un apartamento de dos habitaciones con un compañero de trabajo que sólo vivía allí tres días a la semana. Esto me permitió estudiar el Fa, hacer los ejercicios y enviar pensamientos rectos en un ambiente estable.

Así, muchos de mis apegos fueron eliminados incluso antes de darme cuenta. En una ocasión, en un sueño, vi la existencia de una persona de aspecto feo teniendo mi propia imagen y gritando por agua, porque no había agua en ninguno de los contenedores. Al darme cuenta que no había jugado videojuegos durante mucho tiempo y que ésta era la manifestación de mis apegos, inmediatamente envié pensamientos rectos para eliminarla.

Desde entonces, me volví más lúcido, con una mentalidad más abierta.

Salvando a la gente

Aunque conozco la importancia de contarle a la gente los hechos acerca de Falun Dafa para despertarla y desmentir la propaganda comunista de odio, no lo hice bien mientras estuve en la escuela. Del 2005 y hasta que comencé a trabajar, en julio de 2014, sólo tres compañeros de escuela secundaria aceptaron renunciar al régimen del partido comunista chino (PCCh).

Debido a que aclarar la verdad es una de las tres cosas que tenemos que hacer, decidí hacerlo mejor. Empecé con mi compañero de cuarto y pasé toda una tarde explicándole que el partido había hecho muchas cosas malas para dañar a la gente, y que es importante y beneficioso renunciar a la membresía del régimen comunista. Al final, él accedió y me volví más seguro de mi.

Contando los hechos a los compañeros de trabajo

Comencé a decirle a más gente sobre Falun Dafa y qué tan grave ha sido la persecución. Algunos no me escucharon y hasta se rieron de mí. Al principio, tuve sentimientos negativos pero, cuando lo pensé más, me di cuenta de que esto sucedió porque tenía nociones humanas y mis pensamientos rectos no eran suficientemente fuertes.

Una vez, un compañero de trabajo me dijo algo grosero delante de varias personas. Me enojé mucho, pero no dije nada. Después de unos días, lo invité a dar un paseo. Le hablé en detalle acerca de Falun Dafa durante media hora. Me escuchó con atención y él también estuvo de acuerdo en renunciar al PCCh.

Pensándolo nuevamente, estuve contento que no había discutido con él cuando me insultó; de lo contrario, habría perdido la oportunidad de salvarlo.

En noviembre pasado, mi empleador me pidió trabajar en otra ciudad debido a una oportunidad de negocio, y lo acepté sin hesitar. Sabía que los arreglos de Shifu serían los mejores y que siempre me encontraría con gente que necesita ser salvada a donde sea que fuera.

Después de llegar allí, alquilé un apartamento y me fui a comprar ropa de cama. Le conté al dueño de la tienda los hechos acerca de Falun Dafa e hice lo mismo con el conductor de taxi, en el camino de regreso al apartamento. Ambos estuvieron de acuerdo en renunciar al PCCh. Pero, debido a mi exultación, ninguna de las siguientes dos personas con las que hablé me quiso escuchar y una incluso me insultó.

Esa noche, me sentí incapaz de moverme mientras dormía y escuché un zumbido a mi alrededor. Le pedí a Shifu que me ayudara y fui capaz de moverme después de unos segundos. Nunca antes me habían pasado situaciones como esta, por lo que me senté inmediatamente para enviar pensamientos rectos. Sabía que algunos malos elementos pudieron haber querido interferirme al ver a un discípulo de Dafa llegando a este lugar para salvar a la gente. Pero yo sabía que Shifu me ayudaría y no había nada que temer.

Conductores de taxi

Debido a que viajo regularmente entre las dos ciudades, en los últimos meses tuve que usar el taxi casi 200 veces y les hablé sobre Falun Dafa a todos los conductores. Curiosamente, la mayoría no había escuchado los hechos previamente y supe que Shifu había hecho arreglos para ayudarme a salvarlos.

Hubo un conductor de taxi con el cual me encontré tres veces. La primera vez no me escuchó y tampoco aceptó los materiales. La segunda vez, decidí adoptar un enfoque diferente. Noté que no le gustaba el partido comunista, pero no sabía cómo mejorar la situación, entonces le hablé sobre la cultura divina del pasado y la historia gloriosa de China. Él aceptó este enfoque y también los materiales que le entregué.

Cuando me lo encontré por tercera vez, vi que se acababa de cortar el pelo y lo saludé alegremente. Él no me recordó al principio y, al preguntarle, me dijo que no había tenido tiempo de leer los materiales en detalle. Sin embargo, seguí hablándole acerca de por qué uno debe renunciar al partido, para tener un futuro mejor. Al final, él asintió y me dijo: "¡Voy a renunciar [a las organizaciones comunistas]!".

Al decir esas palabras, todo su ser se llenó de emoción y energía, como si fuese una persona diferente. Estaba contento porque había hecho una buena elección para él y para su futuro.

En el libro Zhuan Falun, Shifu dijo: “Siento que la gente que puede escuchar directamente mi transmisión del gong y mis lecciones de Fa, yo digo, realmente… en el futuro sabrás y te sentirás muy feliz por este período de tiempo”. 

¡Salgamos de la depresión y el arrepentimiento, y hagamos realmente lo mejor en lo que queda del camino! Shifu nos está ayudando y nos está esperando.