(Minghui.org) ¡Saludos al Venerado Maestro y a los compañeros practicantes!

Comencé a practicar Dafa en 1995. Mirando atrás en el camino que he recorrido, siento claramente que todo siguió un arreglo predeterminado: asistir a la universidad, trabajar para Radio Internacional China, ir a Canadá a estudiar inglés en 1976, mudarme a Australia en 1988 y venir mis suegros a Melbourne a enseñarme Falun Dafa en 1995. Cada parte de mi camino sirvió al propósito de allanar el camino para obtener el Fa, difundir el Fa y cultivar y salvar seres conscientes aquí en Australia.

Durante los primeros diez años de mi cultivación, todos los días leía al menos un capítulo de Zhuan Falun y algunos nuevos artículos del Maestro y hacía todos los cinco ejercicios. Esto sentó sólidas bases para el resto de mi cultivación.

Aunque he experimentado tribulaciones, mi cultivación ha sido bastante suave. No me han ocurrido enormes tribulaciones o milagros espectaculares. En los primeros años, difundí el Fa y clarifiqué la verdad cuando pude. Todo esto sucedió en concordancia con el progreso de la rectificación del Fa. Pero en agosto de 2012, cuando el coordinador principal de mi área  me hizo un anuncio súbito, un efecto dominó y comenzó a romper la suave superficie de mi entorno de cultivación. Aunque no eran exactamente grandes olas, estas aparecieron una detrás de otra.

Me gustaría reportarle al Maestro y a los compañeros practicantes algunas de mi experiencias durante este corto período de tiempo. Por favor señálenme cualquier cosa inapropiada.

Soy una persona introvertida y tranquila. No me gusta tomar decisiones o asumir responsabilidades. Cuando primero tomé el cargo de coordinador, sentí que todo era un poco repentino. Me sentí un poco incómodo. Aunque he sido coordinador desde los primeros días, siempre he jugado un rol de apoyo, asistiendo a otros coordinadores. Nunca había sido coordinador principal. Pronto entendí el motivo del cambio. El Maestro me estaba dando una oportunidad para dejar ir mis apegos y establecer una poderosa virtud en el proceso de ayudar a practicantes locales a salvar a más seres conscientes.

Recordando los primeros días de mi cultivación, había muchas cosas que no me atrevía o no sabía cómo hacerlas. He madurado en algunas áreas a través de la cultivación en Dafa. Me solía disgustar enormemente hablar en frente de la gente. Aunque mi trabajo era de periodista, me sentía incómodo cuando entrevistaba al presidente o a un gobernador y encontraba casi imposible hablar en frente de un grupo. Aún si quería decir algo, siempre parecía terminar sin palabras.

Pasé por el proceso de hablar a través de las palabras de otros, a hablar con mis propias palabras. Ahora puedo hablar ante un grupo de practicantes en una marcha. Tomar posición como coordinador principal estaba lejos de mi ambición. Pero sé que necesito enfrentar nuevos desafíos en mi cultivación. Intentaré mejorarme haciendo un buen trabajo siendo coordinador, así que puedo volverme más maduro y vivir de acuerdo a las expectativas del Maestro.

1. Debo cultivarme bien

El primer desafío que enfrenté como coordinador principal fue el resentimiento que sentía cuando un compañero practicante fallaba en cooperar.

Algunos practicantes venían diciéndome cosas como: “Cómo puede él tratarte así, le diste tanta ayuda en el pasado”, y “él no es como un practicante”. Este tipo de palabras fortalecían mi resentimiento. Cuanto más pensaba en el otro practicante, más pensaba que tenía razón. Olvidé completamente que esas manifestaciones eran todas destinadas para mi cultivación. Olvidé totalmente lo que el Maestro dijo acerca de cómo mirar hacia dentro es una herramienta mágica.

El Maestro dijo:

“Para permitirte mejorar, tu corazón tiene que ser provocado cuando aparecen conflictos; de otra manera no servirá. ¡El trabajar para Dafa es también una buena oportunidad para mejorar tu xinxing!”. (“Las personas responsables son también cultivadores”, de Escrituras esenciales para mayor avance)

Mi resentimiento era el resultado de mis razonamientos humanos: “Si te trato bien, debes tratarme bien también”. Pero al lado de factores destinados a mejorar la cultivación, el yeli y las relaciones predestinadas también juegan un rol. Después de estudiar el Fa con la mente calma, me iluminé a que lo que había pasado en realidad fue arreglado por el Maestro con el propósito de mejorar en mi cultivación. El Maestro me quiere un paso adelante de la humanidad pero actué en la dirección opuesta. Miré hacia afuera y le pedí a otras personas cultivarse mejor.

Después de tener un mejor entendimiento de la materia, parecía en la superficie que el problema había sido resuelto. Compartí esto en nuestro gran grupo de estudio del Fa. Pero todavía podía sentir algo ligeramente negativo en mi corazón. En realidad, la esencia que pensé había dejado ir todavía estaba allí. En ese momento alguien me dijo : “Miraste hacia dentro, pero otra parte te está diciendo que él estaba equivocado”. Escuchando ese tipo de comentario, mi resentimiento volvió.

El Maestro dijo:

“Si tu propia manera de pensar no cambia, no podrás avanzar ni un paso y te estás engañando a ti mismo. Sólo cuando mejoras verdaderamente tu interior, puedes hacer progresos reales. Por lo tanto, asegúrate siempre de recordar esto: cada vez que encuentres asuntos como problemas, cosas desagradables o fricciones con otros, debes examinarte y buscar en tu interior. Hallarás las causas de ese problema insuperable”. (“Exponiendo el Fa en el primer Fahui de Norteamérica”)

Cuando primero miré hacia dentro, sólo me deshice de cosas superficiales. En lo profundo de mi corazón, todavía me aferraba a mis propios intereses. La razón que sentía que otros no estaban cooperando era porque veía las cosas desde la perspectiva de estar apegado a mí mismo. Fallaba en ver cosas desde la perspectiva de otra persona. El sentimiento de “Estoy en lo correcto” es realmente un apego humano de egoísmo.

También me iluminé que las cosas como las que me pasaron eran para incrementar mi tolerancia. Mientras compartía con una coordinadora, me decía: “Como un coordinador, debes tener como la capacidad del mar, que puede sostener el agua de miles de ríos”. Pensé para mi: “Es correcto. ¿Cómo puedo perder mi tolerancia sobre tan pequeños asuntos?”. Pensé sobre esto muchas veces. Después me iluminé desde la perspectiva del Fa, dejé ir mis apegos. Ahora puedo sentir paz mental. Puedo realmente dejar de ser lo que soy y verdaderamente progresar en mi corazón interno.

Durante el proceso de mirar hacia dentro, pensé que la tremenda compasión del Maestro hacia nosotros y hacia todos los seres conscientes. Cada vez que pienso en esto, derramo lágrimas. Me pregunto: después de haberme cultivado por tantos años, ¿cómo puedo todavía no tratar a cada practicante, incluyendo a quienes tienen diferentes opiniones con compasión? Me iluminé que la cultivación es la cultivación de uno mismo. Es imposible cambiar a otros. Necesito observar cada pensamiento, eliminar malos pensamientos siempre que emerjan y no proveerles energía a estos.

A causa de que fallé en cultivarme bien, esto afectó proyectos que ayudan a salvar seres conscientes. Nuestra campaña de Shen Yun 2014 no alcanzó las expectativas. Muchos asientos premium estaban vacíos. Muchos seres conscientes que estaban destinados a ser salvados no fueron salvados. Porque tenía este xinxing, una de mis funciones corporales fue afectada. Algunos practicantes comenzaron a apuntar dedos a otros que fallaban en dar un paso adelante en unirse a los esfuerzos de la promoción.

Una separación entre practicantes chinos y occidentales también apareció. Practicantes occidentales sostenían que los practicantes chinos no eran lo suficientemente profesionales con la manera de organizar las promociones. Sentía que los métodos libres de promoción dañarían la marca Shen Yun. Por otro lado, los practicantes chinos estaban diciendo que los practicantes occidentales eran buenos gastando dinero y que con todo ese dinero gastado no se vendían tantas entradas. De hecho, todas las campañas pagas y también las no pagas desempeñaron un rol. El resultado menor al ideal fue el resultado de practicantes occidentales y chinos contrarrestando la efectividad de los esfuerzos de los otros.

Cuando mi propia cultivación progresó, el entorno de cuerpo también mejoró. Aquellos practicantes que pensé que no habían sido cooperativos se volvieron cooperativos según su propio modo. Las quejas entre los practicantes occidentales y los chinos se redujeron. Como resultado, hubo un gran avance en nuestra venta de entradas en 2015. Vendimos casi todos los asientos simple premium y el promedio del número de ventas por los cinco espectáculos alcanzó el 86 por ciento.

Los resultados de la promoción de Shen Yun en los últimos dos años, me han mostrado el impacto que el estado de la cultivación del coordinador principal pueden tener. También me di cuenta que la falta de cooperación que percibía puede no haber sido real, sino más bien una ilusión. Pero a causa de que mi estado de cultivación no era sólido, lo hice real. Si pensé esto, fue sólo una ilusión. Podría haber desaparecido muy rápidamente sin efecto negativo sobre el cuerpo entero. Me iluminé que mirando hacia dentro y cultivándome bien, los conflictos desaparecerían instantáneamente.

Para mí, esto es una lección. Como coordinador, debo cultivarme bien, de otra manera, afectará el progreso del cuerpo entero. No debo mirar los problemas, sino simplemente intentar mejorar en mi cultivación.

2. Convirtiendo problemas en mejoras

Cómo coordinador, a menudo encontraba que algunos practicantes no estaban hablando o actuando de la manera que quería. Algunas veces incluso decían algunas cosas que no quería escuchar. Parecía que deliberadamente me hacían problemas e intentaban hacerme quedar mal.

De hecho, en realidad me estaban realmente ayudando a exponer mis apegos que no podía ver o que estaban profundamente escondidos en mi corazón. Algunas veces sentí que sus comentarios eran sarcásticos, por la manera en que lo decían y me observaban, y estaban destinados a crearme problemas. Pero si me calmaba, tendría un entendimiento diferente sobre la cuestión. Pensaría que lo que estaban diciendo era muy razonable y que era cierto que fallaba en hacer un buen trabajo. Lo que decían era cierto y para mi propio bien.

Todavía recuerdo un grupo grande de intercambio el sábado a la noche antes de la conferencia del Fa en Canberra el último año. Cuando terminó, ya era muy tarde, pero el colectivo que nos debía pasar a recoger no apareció. Alguien me dijo que la mayoría de los practicantes jóvenes volvieron a su hotel temprano y algunos no se molestaron siquiera en venir al intercambio. Ahora el hotel estaba con exceso de reservas, y aún mi cama que había pagado, fue tomada. En vez de sonreír cuando enfrenté una situación como esta, como el Maestro había hablado en el Fa, me puse muy irritado. Comencé a quejarme de esto y aquello. No actué como un practicante, mucho menos como un coordinador.

Un practicante me gritó: “¿Porqué no miras hacia dentro?”. Habíamos viajado a Canberra el viernes a la noche sin dormir. El sábado había una actividad después de otra, más el intercambio a la tarde. Muchos practicantes veteranos estaban realmente cansados. Como coordinador, que el colectivo no apareciera era claramente mi responsabilidad y significaba que no hice el trabajo suficiente para estos arreglos. Como resultado, estos practicantes veteranos tenían que sufrir. En una ocasión como esta, ¿Cómo pude quejarme a otros practicantes e intentar cargar la responsabilidad sobre otras personas?

Este “palo de advertencia” no me hizo efecto. En vez de agradecer al practicante que me señaló mis defectos, me di vuelta y disparé: “¿Por qué no miras dentro?”. Supe que estaba equivocado tan pronto como dije esas palabras pero no me disculpé Luego reflexioné sobre esto y me di cuenta cuán grande era la brecha entre mi estado de cultivación y los requerimientos del Maestro.

Estas experiencias me iluminaron gradualmente al hecho de que estos practicantes que parecían querer hacerme problemas estaban realmente ayudándome a mejorar en mi cultivación. Por lo tanto, realmente debía agradecerles. Cuando me iluminé a esto, me volví más alegre y no pensé más que los otros creaban problemas para mí. Por el contrario, decidí mirar hacia dentro para encontrar dónde me quedo corto.

Desde que me hice coordinador, he estado haciendo progresos en mi cultivación por tratar con todo tipo de problemas uno después de otro. He mejorado gradualmente mis habilidades como coordinador. Desde esta cultivación, tan pronto como los problemas son resueltos, otros nuevos surgirán. Continuaré dejando ir las malas sustancias expuestas en el proceso de ser coordinador y pondré esfuerzos en salir de la humanidad. Estoy determinado a salvar más seres conscientes junto con nuestros practicantes locales. Estoy determinado en cultivarme bien y en retornar a casa con el Maestro.

¡Gracias Maestro! ¡ Gracias Compañeros practicantes!

(Presentado en la Conferencia de Intercambio de Experiencias de Cultivación en Australia 2015)