(Minghui.org)

Yo practicaba el budismo. Pero después de leer Zhuan Falun solo una vez en 1996, estaba decidido sólo a practicar Dafa. La persecución de Dafa iniciada en 1999, y la propaganda gubernamental que vilipendiaron esta práctica de cultivación, no hicieron tambalear mi determinación.

Demorándome para entender la importancia de la Cultivación

Sin embargo, no me cultivé genuinamente ya que mi mente estaba llena de apegos humanos. Por ello, leí Zhuan Falun sólo un par de veces en un año.

Desarrollé una alergia después de comer mariscos en 2006. Mi cuerpo estaba cubierto de ampollas rojas que picaban insoportablemente, y ningún medicamento me ayudó. No pude encontrar otro remedio, así que empecé a practicar los ejercicios de Dafa de nuevo y las ampollas desaparecieron.

Sin embargo, aún estaba flojo en mi cultivación y no tenía contacto con los compañeros practicantes. Miré algunas conferencias de Shifu dadas en diferentes áreas y seguía leyendo Zhuan Falun sólo unas pocas veces al año. Yo no podía entender por qué los compañeros practicantes aclaraban la verdad sobre Dafa a la gente.

En 2007, acepté un nuevo trabajo y compartía la oficina con una compañera practicante. Ella una vez fue detenida en el campo de trabajos forzados de Masanjia por tres años. Inmediatamente después de su liberación regresó a trabajar en lugar de tomar un descanso y reposar en su casa. Le pregunté por qué decidió hacerlo, y me dijo que la gente en esta empresa la estaban esperando para que las salvara.

Ella hacía un buen uso de su tiempo libre y leía Zhuan Falun cada día. Por el contrario, yo me fui de compras y me entregaba al placer de la comida, la ropa y el entretenimiento. Ella compartía conmigo cada vez que entendía un nuevo principio del Fa. Su experiencia de cultivación resolvió mis dudas y preguntas sobre la cultivación y empecé a cultivarme en serio.

Pronto me encontré con más practicantes. Algunos habían establecido una base sólida en su cultivación personal y estaban haciendo las tres cosas. Algunos eran entusiastas, desinteresados, trabajaban duro, y nunca se quejaban. Parecían aclararle la verdad a todo el mundo. Muchos demostraron su firme fe recta en Shifu y Dafa. Yo estaba profundamente conmovido, me di cuenta de que me había quedado atrás, y finalmente comprendí la importancia de cultivarse diligentemente.

Un rescate se topa con un problema

Una practicante en nuestra área fue arrestada y detenida en agosto de 2013. Su hermana mayor Betty (alias), también practicante, quería ir a la fiscalía y rescatarla. Otro practicante, Alice (alias), me llamó y me preguntó si quería ir.

Tres de nosotros y dos miembros de la familia fuimos a la fiscalía y nos reunimos con la oficial que estaba a cargo del caso. Betty explicó la situación familiar de su hermana y luego presentó una carta oficial del comité local de la ciudad que daba testimonio del buen carácter de su hermana.

Entonces yo hablé sobre Dafa y le dije a la fiscal que un abogado que consulté me dijo explícitamente que los pensamientos de la gente no constituyen un delito.

"Ella no cometió ningún acto que viole la ley. ¿Cómo puedes acusarla de un delito?", le pregunté.

La fiscal sostuvo que debemos creer en la ciencia moderna en lugar de en Dafa para mantenernos sanos. Ante esta observación le dije que recurrimos a practicar Dafa cuando los médicos no podían curar nuestras enfermedades, y que nos recuperamos luego de haber practicado Dafa.

La fiscal de repente se levantó de su silla. Me señaló con el dedo índice y me preguntó mi nombre e identificación de la tarjeta (ID). El ambiente se puso tenso. Alice y Betty me dieron a entender que no debía dar mi nombre. Les sonreí y les aseguré que no había nada que temer y di mi nombre.

Tan pronto como la fiscal se dio cuenta de que yo no estaba asustado, se sentó y su cambió actitud. Nos dijo que como mujer sentía simpatía por la difícil situación de la hermana de Betty. Sin embargo, no tenía ninguna autoridad, y necesitábamos ver al fiscal en jefe.

La persistencia da frutos

Llamamos al fiscal en jefe tres veces y él nos decía estar demasiado ocupado para reunirse con nosotros. Su compañero de trabajo afirmó que el fiscal en jefe ya se había marchado y sugirió que hiciéramos lo mismo. No nos dejamos engañar y continuamos esperando. Al final, encontramos la oficina del jefe de la fiscalía, que no se puso contento de vernos.

Betty le dijo que Dafa nos enseña a ser buenas personas y añadió algunos hechos básicos acerca de la práctica y la forma en que se practica en más de 100 países en todo el mundo.

"La historia es como un espejo," dijo Alice. "Algunos oficiales de la policía y el personal de las organizaciones legales que persiguieron a las personas buenas durante la Gran Revolución Cultural fueron ejecutados en secreto cuando los casos injustos fueron reparados. Espero que no vayan a terminar como ellos".

El fiscal en jefe nos dijo que él no tenía miedo. Por lo tanto, le conté una historia acerca de la causa y efecto de las acciones de las personas.

"Nadie creía que Jesús era un Dios en ese momento. Así, que el juez que persiguió a Jesús y su propio hijo murió poco después. Judas traicionó a Jesús y se ahorcó. Aquellos que persiguen a las personas buenas no tienen un buen final", le dije.

Insistió en que les iba a aplicar una dura sentencia a los practicantes. Entonces, le conté la historia de un guardia que mató a un hombre que trataba de escalar el muro de Berlín para entrar en Alemania Occidental. El guardia se declaró inocente y alegó que él sólo estaba siguiendo órdenes.

El juez dijo que no todas las órdenes de arriba son correctas y cuando existe un conflicto entre la ley y la conciencia, la conciencia es el estándar final. "A pesar de que el guardia no tuvo más remedio que seguir la orden", le dije: "tenía la opción de no dar en el blanco. El juez decidió que el guardia era culpable".

El jefe de la fiscalía dijo entonces que no quería perseguirla. Él preferiría tener un caso menos para manejar. Estuvo de acuerdo en que debíamos convencer a la policía para retirar el caso.

Sueño alentador

Fuimos a la estación de policía y tratamos de hablar con el director sobre Dafa. Sin embargo, él sólo nos gritó y se negó a escuchar. Él tenía prisa y quería irse.

Di un paso hacia adelante y lo miré a los ojos. "Director, permítame decir una sola frase", le dije. "Por favor, no arreste más a los practicantes de Falun Gong. Todos son buenas personas". Él sonrió, asintió con la cabeza y se fue.

Después que volvimos a casa enviamos una carta a la estación de policía advirtiéndoles sobre hacer el bien. Luego, le enviamos por correo los documentos de apelación para la hermana de Betty, junto con las tarjetas de felicitación de Año Nuevo para el Año Nuevo de 2004.

Esa noche, Alice tuvo un sueño en el que cinco personas estaban tomando un examen. El vigilante nos llamó a Alice y a mí. "Ustedes no tienen que tomar el examen. Pasaron", nos dijo. Luego puso un gran tilde al lado de cada uno de nuestros nombres. El sueño nos animó mucho.

Proceso para mejorar el carácter

Fui al local del Banco de Comercio y Agricultura en julio de 2015, y sucedió que vi un eslogan difamando a Dafa en la pantalla electrónica en el pasillo.

Shifu dijo:

Todo lo que tú, un cultivador te encuentres, está relacionado con tu

cultivación y perfección; sino esas cosas absolutamente no existirían… también para salvaguardar los principios del Fa que

Dafa ha creado para la sociedad humana común. (Dafa lo abarca todo de Escrituras esenciales para mayor avance (II)) 

No hay nada accidental para un practicante. Luego de ver esa consigna, no debía esperar por otros practicantes para deshacerme de esa. Me dije que los Fashen de Shifu y muchos seres divinos están detrás de mí. ¿A qué debo tener miedo? No le está permitido a nadie insultar a Dafa, y tengo que parar a la gente que está cometiendo este crimen.

Encontré a quien estaba a cargo de la pantalla electrónica. El personal de seguridad me dijo que la persona estaba muy ocupada y tenía que esperar para reunirme con él. Cuando había esperado durante aproximadamente una hora supe de que había pocas posibilidades de reunirme con él. Me dieron el nombre y teléfono del secretario, y me pidieron ponerme en contacto con él más tarde.

Llamé al empleado después de regresar a casa. Le conté la verdad sobre Dafa y le aconsejé quitar ese mensaje. Le expliqué que Dafa es el Fo Fa y que aquellos que respetan Dafa tendrán buena fortuna.

Un corazón compasivo y desinteresado

Para rescatar a los practicantes detenidos y para hablar sobre Dafa durante los últimos tres años, fui muchas veces a las divisiones de seguridad interna, tribunales, fiscalías, comisarías de policía y otras organizaciones.

Shifu dijo: “El punto clave es la actitud al hacer las cosas y el por qué lo haces”. (Enseñando el Fa en el Fahui de Nueva York 2010)

Antes de visitar estas oficinas, me pregunté si yo era un verdadero practicante. Entonces, dado que los practicantes tienen misiones y responsabilidades, me dije que esto era para validar Dafa y salvar seres conscientes. Otras preguntas que me hice fueron si mi punto de partida era recto, o si yo estaba haciendo esto por el bien de mi cultivación personal. Cuando sentí un poco de miedo, no dejé que me detuviera.

Yo solía tener miedo al ir a las estaciones de policía, los tribunales, o la fiscalía para hablarles sobre Dafa. Al estudiar más el Fa y cultivarme mejor, comprendí que mi miedo era un apego causado por mis nociones humanas y como resultado mi fe en Shifu y el Fa no eran lo suficientemente fuertes.

Shifu dijo: “La policía también es una vida que está esperando ser salvada”. (Enseñanza del Fa en Gran Nueva York 2013)

Mientras tratemos a las personas que trabajan en organizaciones legales como seres conscientes, y hablemos de Dafa con un corazón compasivo y generoso, no van a desarrollar pensamientos negativos, incluso si no nos entienden.

Shifu dijo: “Si una persona está completamente en el Fa, nadie puede tocarlo”. (Exponiendo el Fa en San Francisco, 2005)

Es muy afortunado que vivamos en el mismo momento en que Dafa se difunde. Quiero atesorar esta preciosa oportunidad, creer en Shifu y en el Fa de todo corazón, cultivarme sólidamente y hacer las tres cosas bien, cumplir mi juramento prehistórico, y estar a la altura de la compasiva salvación de Shifu.

¡Gracias Shifu!