(Minghui.org) Antes de comenzar a practicar Falun Gong mi madre tenía mal temperamento. También tenía muchos problemas de salud, y nuestra casa estaba llena de medicamentos y suplementos para la salud. Fue a ver a varios médicos reconocidos, pero su salud no mejoró.

Después de comenzar la práctica de Falun Gong, medía su conducta con los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia y se convirtió en una persona buena y considerada. También recobró su salud.

Nuestra familia de tres solía llevar una vida armoniosa, pero Jiang Zemin lanzó la persecución a Falun Gong en julio de 1999, y nuestra vida bendecida quedó destrozada.

Días después que la represión comenzara, mi madre fue a protestar por la persecución. Un día, varios extraños vinieron a nuestra casa y confiscaron los libros y folletos de Falun Gong de mi madre. También se llevaron el dinero en efectivo que teníamos en casa.

Los ingresos de mi padre fueron retenidos, y mi madre echada de su trabajo. La pusieron bajo vigilancia y no podía salir del distrito donde vivíamos sin permiso.

Arrestos y tortura durante el encarcelamiento

Mi madre fue arrestada y detenida varias veces por su creencia.

Fue a Beijing para apelar por su derecho a practicar Falun Gong en 2000. Varios meses más tarde, regresó a casa y nos contó que había sido arrestada y encerrada en un centro de detención. Perdió un montón de peso, y su cuerpo estaba cubierto con heridas. Más tarde, nos dijo que había sido torturada brutalmente mientras estuvo detenida. Al escuchar las cosas que le habían pasados, estamos muy tristes.

Mi madre fue arrestada de nuevo a fines del 2000, cuando fue a la ciudad. Por unos meses, no tuvimos noticias de ella. En ese tiempo yo tenía 13 años.

Seguidamente nos enteramos que mi madre estaba detenida en un centro de detención. Realizó una huelga de hambre para protestar por el abuso. La alimentación forzada de los guardias le lastimó los pulmones. No obstante, las autoridades la enviaron a un campo de trabajo forzado a principios de 2001.

En el campo de trabajo su salud empeoró. Mi padre insistió en enviarla al hospital para ser tratada cuando vio que tosía sangre. Los médicos le diagnosticaron cáncer terminal de pulmones, y la liberaron al borde de la muerte.

Aunque la dejaron volver a casa, las autoridades continuaron visitándola y vigilando sus movimientos. A través de la práctica de Falun Gong se recuperó del estado en el que estaba. Estábamos todos tan contentos de que con Falun Gong tuvo una segunda vida.

Justo cuando comenzaba a sentirse mejor, otra vez la arrestaron sin ningún motivo y la enviaron a la instalación local de lavado de cerebro en 2003. Cuando mi padre fue a verla, les dijo a los agentes de la oficina 610: “Ella está sufriendo de un cáncer terminal de pulmones. Si algo le pasa, ¿tomarán ustedes esa responsabilidad?”.

15 días más tarde la liberaron. Sin embargo, no mucho después, en 2004 la arrestaron y encarcelaron en un campo de trabajo forzado por un año y medio. Nuevamente fue torturada allí.

Jiang Zemin, ex jefe del partido comunista, comenzó la persecución a Falun Gong y es responsable por la muerte de muchos practicantes. No tiene aprecio por la vida humana y es por eso que hay que enjuiciarlo por los crímenes que cometió. Quiero justicia para mi madre, como también para cientos de miles de víctimas como ella.

Antecedentes

En 1999, Jiang Zemin, como jefe del partido comunista chino, ignoró a otros miembros permanentes del comité del politburó y lanzó la violenta represión a Falun Gong.

La persecución ha llevado a la muerte a muchos practicantes de Falun Gong en los últimos 16 años. Muchos más han sido torturados por su creencia e incluso asesinados por sus órganos. Jiang Zemin es directamente responsable por el comienzo y continuidad de la brutal persecución.

Bajo su dirección personal, el partido comunista chino estableció un órgano extralegal de seguridad, la “oficina 610”, el 10 de junio de 1999. La organización ignora las fuerzas policiales y el sistema judicial al llevar adelante las directivas sobre Falun Gong: arruinar su reputación, cortar sus recursos financieros, y destruirlos físicamente.

La ley china permite a los ciudadanos ser demandantes en causas penales, y muchos practicantes están ahora ejerciendo ese derecho presentando demandas penales contra el ex dictador.