[Minghui Net] Me he beneficiado enormemente al practicar Falun Dafa y estoy muy agradecida con el Maestro. Deseo compartir mi historia de cómo me convertí en practicante de Falun Dafa y pasé, de ser analfabeta a poder recitar Zhuan Falun.

Solía asistir a templos budistas y tenía un altar en mi casa. Cuando mi vecina me dijo cuán milagroso era Falun Dafa, no le creí. Pensaba que estaba practicando el verdadero Fo Fa.

Todos los días me postraba ante la estatua del buda que estaba en mi casa, y veía que a veces tenía una sonrisa, otras una expresión malvada. No me había dado cuenta de que lo que veía era de hecho un espíritu poseedor. Quemaba incienso y me arrodillaba cada día. En ese entonces, sufría vértigo. Cuando tenía un episodio de vértigo, sentía que el cielo y el suelo daban vueltas y veía luces intermitentes ante mis ojos, no podía ni moverme. Le rezaba a la estatua de buda para que me librara de esa enfermedad.

Le rezé a la estatua durante años y contribuía con mucho dinero a los templos. Sin embargo, el vértigo era cada vez peor, en intensidad y frecuencia. Nunca dudé de mi fe y me volví aún más devota.

Mi vecina estaba preocupada por mí porque veía cuán dedicada era a buda, pero realmente no había obtenido el Fa de Fo Fa. Me alentaba constantemente a que practicara Falun Gong y me dio una copia. Cuando escuché este párrafo:

Sakya Muni decía que en el período final del Fa, incluso a los monjes en los templos les sería difícil salvarse; ni mencionar a los budistas laicos, quienes aun menos tienen a alguien ocupándose de ellos. Aunque hayas tomado un maestro, ese llamado maestro es también una persona que se cultiva y refina, y si él no se cultiva concretamente, también es en vano; sin cultivar este corazón, nadie puede ascender. La conversión es una formalidad entre la gente común, ¿perteneces ya a la Escuela Fo debido a tu conversión? ¿Se hace cargo de ti el fo? No existe tal cosa. Aunque todos los días hagas reverencias y te rompas la cabeza golpeando tu frente contra el suelo, y quemes incienso, atado tras atado, tampoco sirve; tienes que cultivar concretamente ese corazón tuyo”. (Zhuan Falun)

Logré entender porqué no podía recuperarme de mi enfermedad aunque me postraba ante la estatua de buda todos los días. Decidí aprender Falun Dafa.

Los milagros que experimenté al practicar Falun Dafa

Apenas empecé a practicar Dafa cambié por completo y tuve una vida nueva. Me recuperé del mareo crónico, enfermedad cardíaca, y dolor de huesos y me sentí mucho más liviana.

Me sentía agradecida hacia el Maestro desde el fondo de mi corazón. Casi había perdido la oportunidad, y empecé a cultivarme seriamente, para ser diga discípula del Maestro. Mi determinación en la cultivación y en Dafa era inamovible.

No obstante, enfrentaba un gran desafío: era analfabeta y estaba llegando a los 60 años. Escuchaba las grabaciones de las lecciones todos los días, pero quería leer los libros de Dafa como el resto de los otros practicantes.

El Maestro vio que realmente quería estudiar el Fa y arregló que otros practicantes me ayudaran. Logré aprender los libros de Dafa porque el poder de Shifu es ilimitado y Él me fortaleció.

Comencé con Lunyu. Aprendí palabra por palabra, oración por oración, y párrafo por párrafo. No obstante mi memoria no era muy buena al principio, me olvidaba lo que había memorizado el día anterior. Los compañeros practicantes y mi nieto me enseñaban pacientemente. Con la ayuda de Shifu, pude leer dos párrafos nuevos por día y luego una página por día. Finalmente, logré leer una lección a diario.

Poco después, nuestros practicantes locales empezaron a recitar el Fa. Al comienzo de nuestro grupo de estudio recitábamos Lunyu y algunos artículos de Shifu. Algunos practicantes incluso memorizaron Zhuan Falun. Los admiraba por ser tan diligentes, y me sentía apenada de ser analfabeta.

Los compañeros practicantes me alentaban y un practicante dijo: “Aprenderás definitivamente el libro de memoria porque ya has logrado leer todo el libro”. Su motivación me dio confianza. Empecé a memorizar el Fa.

Dos días después pude recitar lunyu. ¡Todos estaban tan felices! Uno dijo: “¡Extraordinario! ¡Lo lograste!”. Sabía que Shifu me había fortalecido y me había dado sabiduría.

Estaba enormemente motivada. Con todo mi tiempo libre, memoricé el Fa día a día. En sólo un mes podía recitar Zhuan Falun. Los practicantes estaban asombrados. “Una señora mayor que no podía antes leer ni escribir puede ahora recitar el libro completo. ¡Es un milagro!”. Respondí: “Es la manifestación del poder del Fa”.

Bajo la guía del Fa y con la protección de Shifu, estoy caminando sólidamente el camino de cultivación. Obtuve el Fa en 1998 y ahora tengo 72 años. Gozo de buena salud y hago las tres cosas todos los días. Estoy muy agradecida con Shifu y lo milagroso de Dafa.



Versión en inglés: http://en.minghui.org/html/articles/2014/2/12/145344.html