Las detenciones a practicantes de Falun Gong en China que se realizan hoy en día, se dividen principalmente en tres categorías:

  • Sentencias de prisión ilegales realizadas por la máquina de propaganda de estado como “logro de la ley y el orden”. De hecho no podrían estar más lejos de la realidad.
  • Encarcelamientos en campos de trabajo forzado llevadas a cabo sin la necesidad de ningún proceso legal. El partido comunista chino (PCCh) etiqueta eufemísticamente su sistema de campo de trabajo como “re-educación a través del trabajo”. Estas palabras son de hecho, el código para el trabajo forzado, lavado de cerebro y en muchos casos tortura.
  • El confinamiento en centros de lavado de cerebro se estableció específicamente para “transformar” a los practicantes de Falun Gong. Los centros de lavado de cerebro tienen varios nombres falsos, los que preservan al público de conocer lo que realmente pasa adentro. Por ejemplo, pueden referirse públicamente como “Caso de estudio de transformación” o “Centro educativo legal” pero en realidad son lugares donde ciudadanos inocentes son sometidos a todo tipo de crueles torturas y martirio mental.

La oficina 610 está a cargo de la implementación de los tres tipos de detención y persecución ilegal anteriormente mencionados. Su objetivo es derrotar a Falun Gong.

Los practicantes de Falun Gong, ya sea que estén retenidos en prisiones, en campos de trabajo forzado o centros de lavado de cerebro, son todos sometidos a intentos de “transformarles”; para obligarles a renunciar a su creencia en Falun Gong. La oficina 610 organiza cuotas de “transformación “y los vincula a bonificaciones y promociones para los encargados de llevar a cabo el trabajo. Impulsados por el deseo de ganancia personal, emplearon todo tipo de métodos inhumanos para abusar y maltratar a los practicantes de Falun Gong hasta el día de hoy.

Con la “transformación” como objetivo, en dos semanas murieron tres practicantes

Tomemos como ejemplo la prisión de Jiamusi. No hace mucho, la prisión de Jiamusi organizó un “Equipo de dirección estricta” con el propósito de alcanzar un índice de transformación del 85% entre los practicantes de Falun Gong. Desde  el 21 de febrero los practicantes seleccionados han sido transferidos al “Equipo de dirección estricta”. Cada practicante es vigilado por varios reclusos, y todos los días están bajo una constante presión para que escriban las declaraciones de renuncia a Falun Gong. El 21 de febrero el Sr. Qin Yueming fue trasladado al “Equipo de dirección estricta”, y murió seis días después. El 5 de marzo falleció el Sr. Yu Yungang, y el Sr. Liu Chuanjiang murió el 8 de marzo. En tan sólo dos semanas, tres practicantes fallecieron en este “Equipo de dirección estricta”.

Practicantes que resisten la “transformación” son arrestados nuevamente inmediatamente después de ser liberados

La mayoría de los practicantes de Falun Gong que fueron detenidos ilegalmente, se han mantenido firmes en su fe al enfrentarse a la bárbara persecución, negándose a ceder a las exigencias y coerciones del régimen, y se han sostenido fieles a su creencia en Verdad-Benevolencia-Tolerancia, los principios de Falun Gong. A muchos de los practicantes no les liberaron al terminar su larga condena. En su lugar, agentes de la oficina 610  los trasladaron a un centro de lavado de cerebro y a otros edificios de detención con el fin de continuar torturándoles.

 

Ejemplos

  • Al Sr. Liu Shuisheng, practicante de la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei, lleva  encarcelado ocho años, en la cárcel de Fanjiatai, en la ciudad de Shayang, de la provincia de Hubei. Su condena terminó el 10 de marzo de 2011. Sin embargo, un día antes de su liberación, el 9 de marzo, Qu Shen, agente de la oficina 610 del distrito de Jianghan y otros, lo trasladaron en secreto desde la prisión al centro de lavado de cerebro de Erdaopeng. Cuando 9 de marzo alrededor de las 2:00 pm, la esposa del Sr. Liu, la practicante Hu Mingxiu estaba lista para ir a la cárcel de Fanjiatai, a recogerlo de regreso a casa, unos policías de paisano de la comisaría de Tangjiadun la atajaron y la pusieron bajo arresto domiciliario. Un coche de policía estuvo estacionado frente a su casa, vigilándola durante todo el día.
  • La condena de cinco años del practicante Ren Dongsheng, en la prisión de Gangbei, en Tianjin finalizó el 7 de marzo de 2011. Su anciana madre y su hijo, llegaron a la cárcel esa mañana temprano para llevarle a casa. Pero agentes de la prisión ya lo habían trasladado a otro lugar de detención antes de la fecha de su liberación. Su madre y su hijo viajaban entre la prisión de Gangbei, la comisaría de Chagguan, en el condado de Jinghai y el campo de trabajo forzado de Banqiao, para verle, pero nadie les decía a donde los habían trasladado.
  • El practicante Xue Zhongyi finalizó su condena en la prisión de Jinshi, en la provincia de Hunan, el 7 de marzo de 2011. Con la ayuda de la cárcel, las autoridades de la localidad de Baolun lo secuestraron directamente desde la prisión. Su paradero sigue siendo desconocido. El 7 de marzo, su esposa y su hijo de siete años viajaron desde la ciudad de Yueyang a la prisión de Jinshi, para llevarlo a casa, pero Song Jianping y otro oficial de apellido Li, de la sección de educación de la prisión de Jinshi, entregaron al Sr. Xue a cuatro desconocidos que venían de la localidad de Baolun, de la ciudad de Guangyuan, provincia de Sichuan. Alegaron que las cuatro personas no identificadas eran del departamento de las fuerzas armadas, del comité judicial y político, el gobierno de la ciudad y la comisaría de la ciudad Baolun.
  • El 1 de febrero de 2011, el Sr. Wang Hongfa, practicante de la ciudad de Guangzhou, sin explicación alguna estuvo detenido durante quince días por la oficina 610 del distrito Haizhu y la comisaría de la calle central de Jiangnana. El 15 de febrero, cuando terminó el período de arresto, las autoridades seguían reteniéndolo. Entonces el Sr. Wang Hongfa fue enviado directamente al centro de lavado de cerebro situado en el campo de trabajo forzado de Tangang, en Caitou, de la ciudad de Guangzhou
  • Ese día, a las 8.30 de la mañana, la mujer del Sr. Wang, Deng Yi, fue con su hija de 10 años en tren al centro de detención para traer a su marido de regreso a casa. A las 8.50 a.m., el policía Chen Jianhua de la comisaría de la calle Jiangnanzhong, conjuntamente con Liu Guoqiang, Xu Xianmei y Lin Chuangzhou (personal a cargo del tema de Falun Gong del comité de residencia de Wanshou en la calle Jiangnanzhong) entraron a empujones en el centro de detención y se llevaron al Sr. Wang.
  • La practicante Lu Shengyun es una aldeana del pueblo de Kongque, localidad de Xinxing, condado de Shuangliu, provincia de Sichuan. Ha sido sometida a arrestos, saqueos de domicilio, trabajo forzado y encarcelamiento a manos de agente de la división de seguridad del estado, de la oficina 610 y de la comisaría. El 16 de noviembre de 2010, su condena de 7 años terminó. Ese día, las autoridades se la llevaron directamente a un centro de lavado de cerebro organizado por la oficina 610 provincial, sin informar a su familia.
  • La practicante Wang Cunying, de la ciudad de Dalian, provincia de Liaoning ha estado en el campo de trabajo forzado de Masanjia durante más de dos años. Se suponía que la tenían que liberar el 14 de noviembre de 2009. Debido a la resistencia a los abusos en el campo de trabajo, la retuvieron cinco días más. Sin embargo, cuando su hija embarazada y su yerno viajaron 500 Km hacia la ciudad de Shenyang para recogerla, se percataron que agentes de la comisaría de Gongjie y el comité administrativo de Xinggong de la oficina 610 en Dalian, también estaban presentes. Sin realizar ningún procedimiento legal, intentaron mandar a la Sra. Wang a un centro de lavado de cerebro para continuar con más persecución.
  • La practicante Huang Naiwei, de Shanghai, en tres ocasiones fue enviada ilegalmente a campos de trabajo forzado. La última vez se suponía que la tenían que liberar el 16 de septiembre de 2010. Sin embargo, la oficina 610 del distrito de Luwan, se negó a liberarla,  la transfirió a un centro de lavado de cerebro y la retuvieron bajo la excusa de la Expo Mundial de 2010.
  • El 14 de agosto de 2010, finalizó la condena de tres años en la cárcel de Panjin, provincia de Liaoning, del practicante Yin Libin. Mientras estuvo encarcelado, la vida de sus familiares también se vio afectada. Su madre falleció y su padre de 70 años estaba enfermo. En aquel entonces su hija solo tenía 3 años y su mujer tenía que cuidar sola de ella. Estuvieron esperándolo durante 3 años. El 14 de agosto de 2010, el día de su liberación por fin había llegado. Cuando su mujer y parientes llegaron a la prisión de Panjin a primera hora de la mañana para recogerle, quien les estaba esperando eran agentes de la oficina 610 de la ciudad de Dalian junto con oficiales de la comisaría de la calle Xinggong, y el comité del vecindario quienes llevaron al Sr. Yin a la fuerza al centro de lavado de cerebro de Fushun sin realizar ningún procedimiento legal.
  • La practicante Chen Shulan de Changping, Beijing, fue condenada ilegalmente a siete años y medio de cárcel y estuvo detenida en la prisión para mujeres de Beijing. Fue liberada el 16 de marzo de 2010, después de cumplir toda la condena. Sin embargo, ese mismo día la arrestaron de nuevo y se la llevaron a un centro de lavado de cerebro, en el distrito de Changping, donde la sometieron a 70 días de lavado de cerebro, antes de que finalmente la liberaran a finales de mayo de 2010. La familia de la Sra. Chen, sus padres, dos hermanos y una hermana murieron debido a la persecución. Su marido sucumbió a la presión de la persecución y se divorció después de que la encerraran en la cárcel.
  • El 11 de septiembre de 2009, a las 7.00 a.m., la madre del practicante Yang Xuegui aguardaba delante de la puerta de la cárcel de la ciudad de Lanzhou, esperando llevarse a su hijo a casa, puesto que su condena había finalizado. Había estado viajando de su casa a la cárcel durante ocho años. Sin embargo, esta vez estuvo esperando a su hijo todo el día, desde las 07:00 h. hasta las 19:00 h., pero no le vio. El personal administrativo de la prisión tampoco se presentó. Cuando le preguntó al personal penitenciario le contestaron que el personal administrativo se había llevado a su hijo del distrito de Chengguan, ciudad de Lanzhou a primera hora de esa mañana. Se negaron a revelar más detalles. Al día siguiente era sábado. Así que el lunes por la mañana, al inicio de las horas de oficina, la madre del Sr. Yang fue presurosa al departamento administrativo de la prisión, en la ciudad de Lanzhou y a la oficina 610  de la misma ciudad respectivamente para descubrir el paradero de su hijo. Finalmente, supo que este había sido trasladado al tristemente conocido centro de lavado de cerebro de Gongjiawan en la ciudad de Lanzhou. Después de varios intentos, por fin pudo ver a su hijo, que estaba ilegalmente detenido por la oficina 610, en dicho centro de lavado de cerebro en el distrito de Chengguan. Yang Xuegui estaba escuálido. Le contó a su madre que había sido trasladado desde la prisión de la ciudad de Lanzhou, el 11 de septiembre a las 12:00 h. y trasladado al centro de lavado de cerebro de Gongjiawan.

Conclusión

Los casos enumerados anteriormente son una mera pincelada. Dichas tragedias se han llevado a cabo en gran número en China continental.

Los practicantes de Falun Gong han permanecido firmes en sus creencias y actualmente están haciendo esfuerzos para concientizar a la gente sobre la persecución. Por esto, las autoridades inventan falsos cargos contra ellos para ser sometidos a encarcelamientos ilegales en cárceles, campos de trabajo forzado, y centros de lavado de cerebro.

Los practicantes están meramente ejerciendo su derecho de libertad de creencia y expresión. Sus esfuerzos de aclarar los hechos públicamente sobre la persecución defienden el derecho público de conocer lo que está pasando realmente en su país. Los practicantes de Falun Gong son completamente inocentes de cualquier crimen. Por lo contrario, la persecución que soportan a manos del PCCh es la que quebranta la ley

Los practicantes detenidos ilegalmente por negarse a renunciar a su fe, soportan todo tipo de abusos y torturas crueles. Sus familiares, cónyuges e hijos están sufriendo dolor y ansiedad. Sus seres queridos anhelan poder reunirse con ellos, pero cuando sus condenas finalizan y sus familias van para llevarlos a casa sólo para que la oficina 610 les digan que una vez más se los arrebatan. Esto muestra cuán deshumanizado está el PCCh. El PCCh verdaderamente es un régimen perverso que va en contra de la humanidad.