(Minghui.org) Me llamo Xiaobei y tengo 10 años. Cuando escuché el programa "El Rincón de los Jóvenes Practicantes", pensé: «¿Cuándo tendré una oportunidad así para expresar mi gratitud hacia el gran y benevolente Shifui?». Después de compartir este pensamiento con mi madre, ella me apoyó plenamente y me ayudó a redactar este artículo mientras le iba relatando mis experiencias.
Gracias, Shifu, por darme un hogar lleno de calidez
Desde que tengo memoria, mi abuelo me ayudaba a peinarme todas las mañanas. Nunca me atrevía a pedirle ayuda a mi madre, porque a menudo dormía mal y se enojaba con facilidad. Mi padre y mi abuelo siempre me decían que no la molestara para que pudiera descansar un poco más.
Sin embargo, mi madre discutía con frecuencia con mi padre y mi abuelo. Las peleas eran tan habituales que llegaron a convertirse en parte de nuestra vida diaria. Recuerdo que una vez, después de una discusión, sacó unas valijas, me tomó en brazos y salió de la casa decidida a marcharse, sin importar cuánto llorara. Todos en la familia le tenían miedo y terminaban cediendo ante ella. Los familiares que me conocían decían que siempre fui un niño muy sensible, pero la realidad era que mi madre era tan estricta que nunca me atrevía a desafiarla.
No recuerdo exactamente cuándo comenzó el cambio, pero parecía haberse convertido en una persona completamente distinta. Después, comprendí que era porque había comenzado a practicar Falun Dafa. Dejé de escuchar las constantes discusiones con mi padre, y comenzó a tratarnos cada vez mejor. Aunque de vez en cuando todavía pierde la paciencia conmigo, no tiene comparación con cómo era antes.
Recuerdo que una vez cometí un grave error y mi madre me dijo con severidad:
«Si hoy no hubiera terminado de estudiar el Fa, te habría dado una buena paliza».
Entonces le respondí:
«Entonces parece que hoy no estudiaste el Fa muy bien».
Al escuchar eso, no dijo una sola palabra y simplemente se alejó.
Por todo esto, estoy profundamente agradecido a Dafa. Gracias Shifu por darme una madre llena de calidez. Mi madre cambió, mi padre también se cultiva en Falun Dafa, y el ambiente de toda nuestra familia se transformó. Por todo esto, agradezco sinceramente a Shifu por concedernos un hogar armonioso y feliz.
Gracias Shifu, por proteger a mi familia
Escuché que mi abuelo comenzó a fumar cuando apenas tenía veinte años. Sin embargo, después de leer Zhuan Falun una sola vez, abandonó por completo un hábito que había mantenido durante más de cincuenta años.
Un verano, un repartidor atropelló a mi abuelo y él cayó inconsciente al suelo. Cuando el hospital llamó para avisarnos, mi padre estaba tan asustado que sentía que las piernas no le respondían.
A pesar de ello, mis padres no culparon al repartidor ni le exigieron ninguna compensación. Mi abuelo pasó de estar inconsciente a recuperar completamente la salud. Tal como dice Shifu:
«Decimos que lo bueno o lo malo surgen de un pensamiento de la persona, y la diferencia de este pensamiento también trae distintas consecuencias».
(Cuarta Lección, Zhuan Falun)
Sé que esto fue una bendición por cultivarme en Dafa. Por eso estoy especialmente agradecido a Shifu por proteger a toda nuestra familia.
Cuando tenía siete años fui a recoger una pelota para mi hermana menor. Un perro, casi tan alto como yo, se abalanzó sobre mí y me mordió el brazo. Me quedé completamente paralizado por el miedo. Sus grandes y afilados dientes dejaron una hilera de profundas marcas en mi brazo. Sin embargo, aunque las marcas eran muy visibles, ninguna llegó a perforar la piel y no hubo ni una sola gota de sangre.
Solo quedó una leve hinchazón. Le dije a mi madre:
«Si hoy Shifu no me hubiera protegido, no sé qué habría sido de mi brazo».
Recordamos el ejemplo mencionado por Shifu en Zhuan Falun, en el que una anciana fue atropellada por un automóvil sin sufrir lesiones, por lo que tampoco pensamos en responsabilizar al dueño del perro.
Menos de una hora después, mi madre quiso tomar una fotografía para mostrársela a mi padre, pero todas las marcas de los dientes habían desaparecido.
Después de vivir personalmente esta experiencia y sentir que Shifu siempre estaba a mi lado, empecé a estudiar el Fa con mayor diligencia. También comencé a memorizar Hong Yin y Hong Yin (II) junto con el grupo de estudio. Actualmente puedo recitar más de cien poemas.
Mi experiencia cultivándome mientras crecía
Durante un tiempo memoricé un poema de Hong Yin todos los días. Cuantos más aprendía, más fácil me resultaba hacerlo. Poco a poco dejé de interesarme por la tablet, porque los videojuegos ya no me parecían atractivos.
Sin embargo, cuando mi estado de cultivación disminuyó y dejé de memorizar poemas durante un tiempo, volví a jugar con la tablet y a ver videos cortos continuamente.
Una noche no podía dormir, así que mi madre me pidió que memorizara un poema de Hong Yin. Antes podía aprender uno en veinte minutos, pero después de volver a usar dispositivos electrónicos no podía memorizar uno solo, incluso luego de tres horas de esfuerzo. Me sentía tan angustiado que terminé llorando.
Después de hablar con mi madre, comprendí que, si llenaba mi espacio dimensional con demasiadas cosas negativas, cada vez me alejaría más del Fa.
Cuando cometo errores, a veces mi madre me explica las cosas basándose en los principios del Fa y yo puedo aceptarlo. Pero otras veces, cuando me reprende con una actitud de superioridad, termino contestándole.
Sé que los miembros de una familia de cultivadores también se ayudan mutuamente a mejorar.
Mi hermana menor es muy tierna, pero también bastante traviesa. Siempre que tenemos un conflicto, mi madre me pide que mire hacia adentro. Le suelo responder:
«¿Por qué no le dices también a mi hermana que mire hacia adentro?».
Sé que eso refleja mi apego de envidia. Muchas veces siento envidia cuando ella actúa de manera encantadora.
Shifu dijo:
«Se pueden producir corazones de envidia; cuando a alguien le va bien, los demás no solo no se alegran por él, sino que sus corazones se desequilibran. Surgirá este problema» (Séptima Lección, Zhuan Falun).
Este es un apego muy malo y carece de compasión. Debo eliminarlo. A medida que continúo estudiando el Fa, también logro nuevos entendimientos.
Un día recibimos una visita. Nuestra invitada tomó comida con sus propios palillos y la puso en el plato de mi madre. Como mi madre nunca permite que nosotros hagamos eso con nuestros palillos, sabía que aquello no le agradaba. Sin embargo, ese día no dijo nada.
Cuando la visita se fue, le pregunté enseguida:
«¿Por qué no dijiste nada? ¿Acaso no estás practicando la Verdad?».
Mi madre respondió:
«Ella lo hizo con buena intención. Si le hubiera dicho algo en ese momento, no habría considerado sus sentimientos. Un cultivador también debe actuar con compasión».
Entonces comprendí que los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia no sólo implican decir la verdad, sino también actuar con benevolencia y tolerancia.
Durante un tiempo estuve completamente obsesionado con los videos cortos de «Detective Conan» y los veía siempre que tenía tiempo.
Un día soñé que alguien me quemaba el cuello con fuego. El dolor era tan real que parecía estar ocurriendo de verdad. Desesperado, pedía ayuda a las personas que estaban cerca y vi a un practicante distribuyendo materiales para aclarar la verdad.
Corrí hacia él y le dije:
«Hola, yo también soy practicante. ¿Puedes ayudarme?».
El practicante me llevó hasta un puente y, de repente, todo cambió. Antes no había nadie, pero de pronto el lugar estaba lleno de practicantes vestidos con camisetas de Dafa. También había numerosas banderas de Falun Dafa de vivos colores.
Después todos subimos a un gran barco, y mis padres también estaban allí.
Cuando le conté el sueño a mi madre, ella me dijo:
«El sueño te está diciendo que solo Dafa puede salvarte. Nunca debes apartarte del Fa».
Todavía recuerdo claramente aquel intenso dolor. Tal vez Shifu me estaba recordando que debía regresar rápidamente al camino correcto, porque el barco del Fa está a punto de zarpar.
Debo corregirme y cultivarme con mayor diligencia para no defraudar la compasiva protección de Shifu.
¡Gracias, Shifu!
¡Gracias, compañeros practicantes!
Copyright © 1999-2026 Minghui.org. Todos los derechos reservados.