Falun Dafa Minghui.org www.minghui.org IMPRIMIR

Shifu ha pavimentado nuestro camino de regreso a casa

Sept. 1, 2022 |   Por un practicante de Falun Gong en China

(Minghui.org) Cuando de joven leía Viaje al Oeste, a menudo sentía pena por el monje Shad, uno de los personajes que acompañaba al monje Tang al oeste. En mi opinión, él cometió los errores más pequeños de todos los personajes mientras estaba en el Cielo, sin embargo, recibió castigos extremadamente severos.

Por ejemplo, rompió la jarra de cristal del Emperador de Jade por accidente, y fue azotado 800 veces y relegado a un reino inferior. Su caja torácica también fue atravesada por espadas voladoras cien veces cada siete días.

En aquel entonces, no podía entender por qué tenía que soportar todo eso. Había innumerables tesoros en el reino celestial, y ¿por qué había que castigarlo tan severamente por romper una jarra de cristal?

Más tarde leí otra historia: Había un niño en el reino celestial que un día extravió el instrumento de una Pusa (Bodhisattva) y también fue relegado al reino terrenal para reencarnar numerosas veces. Y de nuevo, pensé que el castigo era demasiado severo.

Pero a medida que me elevaba lentamente en mi cultivación de Falun Dafa, llegué a ver el significado más profundo detrás de estas dos historias.

La razón más profunda detrás de un error

Shifu nos ha enseñado:

“Cuando ves que alguien no tiene acciones rectas, en realidad se debe a que no tiene suficientes pensamientos rectos, ya que es la mente de una persona la que guía las acciones. Cuando tus pensamientos rectos son suficientemente fuertes tus acciones definitivamente serán rectas, y cuando los pensamientos rectos no son suficientemente fuertes las acciones no serán rectas” (Exponiendo y enseñando el Fa en el Fahui de Área Metropolitana de Nueva York, Colección de Enseñanzas del Fa, Vol. III).

Entiendo que, para los seres de diferentes niveles en los reinos celestiales, sus pensamientos se ajustan a los estándares del Fa de ese nivel, y sus comportamientos están de acuerdo con ese nivel. Los errores en sus comportamientos se deben a la desviación de sus pensamientos de los estándares de ese nivel. La razón principal por la que fueron relegados a un reino inferior no fue que extraviaran un instrumento o rompieran una jarra de cristal, sino que su vida ya no era pura y no cumplía el estándar de ese nivel.

Durante nuestra cultivación en Falun Dafa, a menudo pensamos erróneamente que encontramos tribulaciones debido a las palabras erróneas que dijimos o a las acciones incorrectas que hicimos. Pero creo que esto es solo la causa superficial. Tenemos que medirnos con el Fa, identificar nuestros pensamientos desviados y rectificarlos. Solo mediante la asimilación de Dafa podemos resolver fundamentalmente el problema y mejorarnos.

Eliminando los apegos

Durante mi cultivación, trabajé muy duro en la identificación de mis apegos. Desde el descubrimiento de los problemas superficiales hasta encontrar con precisión la causa raíz que se esconde detrás de los apegos, tuve que pasar por un largo y arduo proceso, pero por lo general pude eliminar mis apegos por completo

Me tomo muy en serio encontrar y eliminar mis apegos. Utilizo el grado en que puedo eliminar estos apegos para medir si realmente respeto a Shifu y creo en el Fa. Si realmente lo hago, debería cumplir con lo que Shifu requiere de mí.

Enfermedad

Antes era un maniático de la limpieza y tenía que lavarme las manos innumerables veces al día para combatir los virus y las bacterias invisibles, lo que me creaba numerosos conflictos con mi familia y me hacía perder mucho tiempo y oportunidades de cultivarme y salvar a la gente.

Tomé la decisión de cambiar. Comencé a mirar verdaderamente hacia dentro. Es un concepto científico que los virus y las bacterias pueden causar enfermedades. Como cultivadores, sabemos que el yeli (karma) es la razón principal de las enfermedades. ¿Debo creer en Dafa o en la ciencia?

Lo más grave es que si pienso que los virus y las bacterias pueden enfermarme, en realidad no creo que Shifu haya purificado mi cuerpo. Sería lo mismo que preguntar: "¿Es este Dafa verdadero? ¿Es cierto lo que ha dicho Shifu?". Detrás de esto hay desconfianza y una gran falta de respeto hacia Shifu.

Gracias a que busqué este apego minuciosamente, pude deshacerme completamente de él. Cuando estalló la pandemia, ya no estaba preocupado por el contagio de los virus y trabajé duro como siempre para aclarar la verdad y salvar a los seres conscientes.

Shifu nos dijo:

“Si un cultivador puede abandonar el pensamiento de vida y muerte bajo cualquier circunstancia, la maldad seguramente tendrá miedo de él” (Eliminen sus últimos apegos, Escrituras esenciales para mayor avance (II)).

Cuando me deshice del apego a la enfermedad, las viejas fuerzas no pudieron encontrar ninguna brecha para perseguirme.

Resentimiento

Había estado albergando resentimiento durante mucho tiempo. No fui consciente de ello hasta que se agravó tanto que empezó a controlarme e impedirme que estudiara el Fa. Shifu me despertó. Si me aferraba al resentimiento, ¿cómo podría ser una persona mejor? Debo distinguir el resentimiento de mi verdadero yo. Me llevó mucho tiempo eliminarlo, ya que se hizo muy fuerte. Pero a medida que empecé a trabajar en él, se fue debilitando, y finalmente pude detenerlo antes de que se formara en pensamientos más completos.

Envidia

Durante un tiempo, sentí envidia de los practicantes que hacían ejercicios más a menudo y tenían su cuerpo bien transformado. Sobre todo, los mayores, si llevaban el pelo oscuro, siempre intentaba acercarme a ellos para comprobar las raíces de su cabello. Si las raíces eran grises, significaba que el pelo estaba teñido, y me sentía un poco aliviado. Si las raíces eran negras, significaba que los ancianos se habían cultivado bien, y me sentía un poco perdido. Sabía que era envidia, pero no sabía cómo deshacerme de ella.

Un día, pensé en lo difícil que fue para Shifu salvarnos. Shifu ha trabajado mucho para ayudarnos, y debe haber esperado que todos pudiéramos tener éxito en nuestra cultivación. Si mis compañeros lo hicieron bien, debería alegrarme por ellos. Después de todo, estoy aquí para ayudar a Shifu en la rectificación del Fa. Si veo las carencias de los compañeros, debo pensar en la forma de armonizarlo y recordarles suavemente mientras tanto. Poco a poco, mi envidia se disolvió y desapareció. Resulta que la compasión derrite la envidia.

Con el abandono de más y más apegos, descubro que todos los apegos tienen la misma raíz, que es el egoísmo. Todos los apegos se derivan del egoísmo, y a su vez alimentan el egoísmo.

Purificándome aún más

Con el mejoramiento de la cultivación, también se eleva el estándar de respeto hacia Shifu y la creencia en el Fa. Algunas impurezas sutiles mías fueron expuestas gradualmente. Me hice más consciente de mi ignorancia y arrogancia. Vi un yo arrogante detrás de algunos pensamientos formados espontáneamente.

Por ejemplo, cuando pensaba: "He eliminado ciertos apegos", no reconocía que, como persona que se cultivaba en la ilusión, ¿qué poder tenía para eliminar esas sustancias obstinadas parecidas al granito que se habían formado durante miles de años? Yo era como el anciano que movía montañas, palada tras palada. Al final, su corazón sincero conmovió a la divinidad, que apartó la montaña por él. Para mí, solo cuando mi debida sinceridad y determinación estén a la altura, Shifu me ayudará a eliminar la montaña de apegos.

Otro pensamiento que tuve fue: "He salvado a muchas personas aclarando la verdad". Todavía sigo confiando en Shifu para que me salve, así que ¿a quién podría salvar yo? Solo hice cosas superficiales; es Shifu quien realmente salvó a todos.

Otro ejemplo es el pensamiento de que "me iluminé a una determinada enseñanza del Fa". En realidad, fue Shifu quien vio los apegos que había eliminado y luego me reveló los principios del Fa que debía conocer en ese nivel en el que estaba ahora.

Debo tener muy claro que todo es hecho por Shifu y Dafa.

Entonces, ¿qué es lo que cultivamos? Me di cuenta de que lo que cultivamos, desde el principio hasta el final, es nuestro respeto hacia Shifu y nuestra fe en Dafa. Con este respeto y fe, Shifu nos guía hacia arriba.

Si perdemos nuestro respeto hacia Shifu y nuestra fe en Dafa, equivale a abandonar a Shifu y seguir el camino dispuesto por las viejas fuerzas. En este punto, Shifu solo puede mirarnos con tristeza. Para aquellos que pueden volver al camino, Shifu todavía se ocupará de ellos. Sin embargo, para aquellos que están demasiado perdidos y alejados, su desenlace final puede caer en las peligrosas manos de las viejas fuerzas.

Apreciando mi cultivación

Sé muy bien que todavía estoy lejos de los requisitos de Shifu. Shifu ha dado a cada verdadero cultivador todo lo que necesita en su cultivación, pero todavía tenemos que practicarlo en nuestra cultivación real.

Hay muchos dichos antiguos que recuerdan a las personas que no se pierdan, y que debe encontrar el verdadero sentido de su vida y vivir para retornar a su verdadero ser.

Por ejemplo, me iluminé a que la palabra "tranquilidad" (en chino se traduce literalmente como "dejar ir el corazón") le dice a la gente que es el yeli (karma) el que determina la fortuna de uno y que hay que dejar ir las nociones humanas y seguir la ley del cosmos; para pagar nuestras deudas kármicas.

Shifu nos dijo:

“¿Sabes que cosa más magnífica es para los Dafa dizi alcanzar la perfección? Shifu tiene que cuidar de todo alrededor de ti. ¿Existe alguna necesidad para preocuparte por algo?” (Exponiendo el Fa durante el Festival de la Linterna, 2003).

Pensemos en esto: en todas las dinastías, desde la antigüedad hasta nuestros días, y en todos los países, ¿quién ha ofrecido una descripción tan clara a sus discípulos? ¿Por qué debería seguir preocupado? ¿Qué apegos tengo que aún no puedo dejar?

En la cultura divina de 5.000 años de antigüedad, muchas palabras, frases e historias contienen indicios sobre el regreso al Cielo. A través de esas historias comprendí la compasión que sentía: para pavimentar el camino de vuelta al Cielo para todos los seres conscientes.

A través de mi cultivación aprendí a valorar todo lo que hay en el mundo y cada vida que viene al mundo, incluyendo mi propio cuerpo. Es una gran bendición otorgada por Shifu para recibir las enseñanzas del Fa entregadas personalmente por Shifu en los últimos días del cosmos. Hacer bien las tres cosas es la mejor manera de atesorar el cuerpo y la cultivación.