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[Artículos seleccionados] Progresando en el camino de cultivación

Jun. 21, 2012 |   Por un practicante de Falun Dafa de la provincia de Liaoning

[Minghui Net] Mi madre me llevó a un sitio de práctica cercano la tarde del 1 de enero de 1997 para ver los nueve días de las conferencias del Maestro. Un practicante nos enseñó los ejercicios, y los aprendí con atención. De camino a casa, mi madre me dijo: "Necesitamos cultivarnos diligentemente”. Así fue como empecé a practicar Falun Dafa.

Progreso en mi camino cultivación

Desde entonces han pasado quince años, y ahora tengo 20 años de edad. Antes de iniciar la práctica a la edad de 5 años, tenía muy mala salud  y me enfermaba con frecuencia. Por lo que tenía que ir al médico de vez en cuando. Después de practicar Dafa, el Maestro ayudó a purificar mi cuerpo y ya no necesité ir al médico.

Hubo un tiempo, a finales de 1998 cuando los compañeros practicantes planearon ir a la capital provincial para aclarar la verdad. Mi madre quería ir, pero estaba muy preocupada porque yo tenía  síntomas de fiebre. Le dije: "por favor, vaya. Yo voy a estar bien”. Ella dijo: "por favor, recita el Fa, y el Maestro te ayudará. La fiebre desapareció poco después de haberse ido mi  madre.

Falun Dafa me enseñó a ser mejor persona

Mi madre me llevaba al grupo de estudio del Fa todas las noches. No podía leer todavía, así que solo escuchaba calladamente mientras otros practicantes leían el Fa. Finalmente pude memorizar la primera mitad de cada lección de Zhuan Falun.

Un día en el jardín de infancia, un muchacho me derribó. Lentamente, me levanté y no lloré. Pensando que él no lo había hecho a propósito, tampoco se lo dije al profesor. Después de regresar a casa le conté a mi madre lo sucedido y le dije: "yo no me enojé con el niño”. Mi xinxing se ha elevado”.

A medida que continué estudiando el Fa, comprendí la importancia de mirar hacia adentro, independientemente de la situación. Un día vi a dos estudiantes luchando entre sí, y recordé las palabras del maestro en "Exponiendo el Fa en el Fahui del Este de los Estados Unidos".

“...Cuando dos personas tienen conflictos y una tercera persona los ve, incluso esta tercera persona debe pensar sobre qué es lo que ha hecho mal y por qué se le da la oportunidad de ver esa escena”

Estaba confundida, ya que rara vez luchaba con otros estudiantes. Fui a mi madre y le pregunté acerca de esto. Ella dijo: "tal vez esto es para recordarte que seas más amigable hacia tus compañeros. Por ejemplo, ser más tolerante cuando se enfrentan conflictos con los demás". He recordado sus palabras y siempre siguiendo los principios de Verdad-Benevolencia y Tolerancia. Cuando mis compañeros tenían problemas, venían a mí en busca de ayuda, y a menudo les decía cómo lo veía desde el punto de vista del Fa.

Mientras caminaba a la sesión de clase por la tarde con otro estudiante, un grupo de jóvenes nos detuvo y uno de sus líderes quería que fuera su novia. Me negué, y se molestó: "Piénsalo, y vendré a verte de nuevo”. Luego se marcharon. Mi compañera estaba asustada y me pidió que tuviera cuidado. Me reí porque sabía que estaría bien con la ayuda del Maestro. Mientras tanto, comprendí que el sentimentalismo en la sociedad común era algo que un practicante debía abandonar. Esa persona no regresó. Yo estaba muy agradecida por la ayuda del Maestro.

El Maestro me ayudó a salvar gente

Después que comenzó la persecución en julio de 1999, el partido comunista chino (PCCh) inventó mentiras para difamar al Maestro y Falun Dafa. Como resultado, muchas personas fueron envenenadas por las mentiras. Encontré oportunidades para esclarecer la verdad al respecto a otros estudiantes y les dije que renunciaran al PCCh y a sus organizaciones afiliadas. Un día, le dije a un estudiante la verdad sobre Dafa —era la monitora de la clase. No escuchó e informó al profesor. Después de las clases durante ese día, mis profesores y el director hablaron conmigo sobre esto. Yo no estaba asustada y les aclaré la verdad. Más tarde, el director y los docentes se fueron, excepto el profesor de matemáticas, quien me dijo al oído que le ayudara a renunciar al  PCCh.

No odié a la monitora de clase después de ese incidente y todavía me llevo bien con ella. Yo sabía que había sido profundamente envenenada, ya que su padre era un funcionario en el departamento de policía. Un día me invitó a su casa. Les expliqué muchas cosas acerca de Dafa a su madre y otra madre que estaba allí en ese momento. Ambas decidieron renunciar al  PCCh y a sus organizaciones afiliadas.


Estoy muy agradecida por el cuidado del Maestro, y lo haré mejor.

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