Falun Dafa Minghui.org www.minghui.org IMPRIMIR

Mi apego a la ganancia monetaria me creó problemas

Mar. 5, 2012 |   Por una corresponsal de Minghui en la provincia de Hebei, China

[Minghui.net] El maestro dice en Zhuan Falun:

“Un estudiante en Beijing llevó a su hijo a dar un paseo por Qianmen después de la cena, y cuando ambos vieron un vehículo de radiodifusión promocionando rifas de lotería, el niño quiso participar en esa diversión. El padre pensó: «Bueno, si quiere, que lo haga»; entonces le dio al niño una moneda para comprar un número, y éste al instante ganó el segundo premio, una bicicleta de alta calidad para niños; así que el niño se puso loco de contento. Pero en ese momento, ¡won! la cabeza del padre zumbó: «Soy una persona que refina gong, ¿cómo puedo perseguir esta cosa? He obtenido esta ganancia en forma indebida, ¿cuánto de tendré que darle?». Con esta idea, le dijo al niño: «No queremos esa bicicleta; si queremos una, comprémosla nosotros mismos». El niño se puso descontento: «Cuando te pedí que me compraras una, no lo hiciste, y ahora que me gano una, no me dejas llevarla». Se puso a llorar y a gritar, y el padre no tuvo otro remedio más que llevarse la bicicleta a casa. Al regresar, cuanto más pensaba sobre esto, más incómodo se sentía, así que pensó en darle el dinero a la gente del sorteo. Pero reconsideró: «La rifa de la lotería ya no está, si les envío el dinero, ¿no se lo dividirán entre ellos? En fin, mejor dono el dinero a mi entidad de trabajo».


He estudiado este párrafo muchas veces desde que obtuve el Fa y me imaginé que había dejado mi apego a la ganancia monetaria. Sin embargo un evento reciente expuso las brechas que tengo en este aspecto. El problema está concluido, pero aún hay lecciones que tengo que aprender.

Mi esposo colocó una orden en un canal de compras por televisión. Él piensa que algunos de esos vendedores son serios. Unos cuantos días más tarde, recibió una llamada telefónica de un vendedor promoviendo una tarjeta dorada de membresía. El vendedor enumeró todos los beneficios. Mi esposo me preguntó mi opinión y le dije que no obtuviera esa membresía. Al día siguiente, el aún deseaba obtenerla. No le insistí en que no la consiguiera. Luego que la tarjeta nos fuera enviada, arañé el revestimiento y este decía que había ganado el segundo premio. No consideré que sería un premio tan grande y puse la tarjeta a un lado. Esa tarde, una vendedora me llamó cuando estaba en el trabajo y pregunto qué premio habíamos ganado. Le dije que habíamos ganado el segundo premio. Ella exageró su sorpresa. Lo cual me hizo esperar una recompensa sustancial.

Cuando estaba de camino a casa desde el trabajo, pensé sobre el párrafo que cité anteriormente de Zhuan Falun. Pero aun no juzgué todo con pensamientos rectos. Más tarde supe por mi esposo que el premio era una llamada colección asociada con el partido comunista chino. Yo estaba llena de remordimiento. Fueron mis apegos los habían atraído a tan desviado espíritu a nuestra casa.

Le dije a mi esposo que no deberíamos tomar el premio, pero él fue engañado por el vendedor y pensó que el artículo del PCCh adquiriría valor en el futuro. Estuve realmente molesta durante días.

Supe que necesitaba tomar las palabras del Maestro para buscar dentro de mí. Primero, no seguí estrictamente el Fa, lo cual fue expuesto tan claramente. A continuación, me preocupé sobre una confrontación con mi esposo y no lo desanimé de comprar la membresía en primer lugar. Más aún, cuando estaba tratando de persuadirlo para que se deshaga del artículo, no tuve un corazón puro.  En su lugar me preocupé demasiado sobre la preferencia de mi esposo por la ganancia monetaria y mi esfuerzo para persuadirlo no fue efectivo. Aun nuestra hija dijo: “mamá, tú no eres diligente. De otro modo esto no hubiera sucedido”. Aclaré mi mente y me aseguré que podía manejar la situación cuando el artículo llegara.

El asunto de la “tarjeta dorada de membresía” resultó ser un engaño. Mi esposo estaba desanimado por la pérdida de la cuota de membresía, destruyó el premio y lo desechó. Todo el asunto estuvo concluido.

Este incidente expuso los apegos que he cargado hacia fama, fortuna y emociones. El problema ha venido porque el estándar que coloqué para mí misma no fue el alto estándar establecido por el Fa. Esta es una gran lección. Mientras los compañeros practicantes están ocupados haciendo las tres cosas, me siento avergonzada de que algo como esto me haya pasado. Quisiera hacerlo público de modo que todos podamos guardar nuestros pensamientos más cuidadosamente y no descuidarnos aun ni un poquito.


Versión en inglés: http://www.clearwisdom.net/html/articles/2012/3/4/131883.html