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Cómo ayudé a un compañero practicante a superar una prueba de yeli de enfermedad

Oct. 26, 2008 |   Por un practicante de Falun Dafa de Langfang, Provincia de Hebei

[Minghui Net] Siempre me siento dolido cuando leo artículos sobre los practicantes que pierden sus vidas cuando no superan las pruebas de yeli de enfermedad por lo que quiero contarles mi experiencia ayudando a un practicante a superar esta prueba. Espero que pueda servir de referencia para otros practicantes en situaciones similares.

Cerca de finales de 2006, un practicante de 50 años tenía un estado físico que estaba amenazando su vida, llevaba más de 20 días con problemas de alimentación y de sueño. Tenía fluidos en su cavidad torácica lo que le hacía difícil respirar. Una vez en el hospital, los médicos le diagnosticaron cáncer de pulmón en estado avanzado. Los funcionarios del hospital redactaron un informe que decía que estaba a punto de morir y le dijeron a su familia que fuera preparándose. Según los médicos, sólo le quedaban tres o cuatro días de vida. Su estado era realmente aterrador: no podía mover los ojos y tenía los pies gravemente hinchados. Su familia más cercana se reunió en el hospital. Su esposa y sus hijos se encontraban profundamente dolidos y a la espera del momento final.

Después de haber oído hablar sobre esto, se lo comenté a otro practicante. Los dos decidimos ir a visitarle al hospital al día siguiente y enviamos pensamientos rectos para él. Le llevamos un reproductor de MP3 con las conferencias de Shifu. A la mañana siguiente, cayó una gran nevada en nuestra zona. El otro practicante me llamó para preguntar si todavía tenía previsto ir. Le dije: Sí, tenemos que estar allí, incluso aunque estuviesen cayendo cuchillos del cielo, no podemos retrasarlo de ninguna manera. Tenemos que enfrentarnos con las viejas fuerzas para rescatar a nuestro compañero practicante." Me monté en la bicicleta y me dirigí al hospital. Ni siquiera me di cuenta de lo resbaladiza que estaba la carretera. Sólo tenía un pensamiento: Tenemos que rescatar a nuestro compañero practicante de las manos de las viejas fuerzas.

Una vez en el hospital pedí a todos los miembros de la familia que recitaran en silencio las palabras Falun Dafa es bueno. Uno de sus familiares, un director de hospital, me dijo: He visto su radiografía, y en efecto, se trata de un cáncer muy avanzado, lo que implicaba que no tenía ninguna esperanza de vida. Le dije a todo el mundo: Ahora todos deben tener una firme convicción. Nadie podría salvar su vida. Sólo el Shifu de Falun Dafa tiene el poder de salvarle. Nuestro Shifu dijo en Zhuan Falun, ¿qué viene primero: materia o espíritu? Puedo decirles que, en verdad, son la misma cosa". (Lección 1, Zhuan Falun). ¡También les dije, tienen que darse prisa y recitar, Falun Dafa es bueno!

Junto a su cama, alenté al practicante y le dije que necesitaba tener una fe firme en Shifu y Dafa. Le pedí que recordara las palabras de Shifu:

"Si puedes abandonar la vida y muerte de una sola vez, ya eres un Dios. Si no puedes abandonar la vida y muerte, eres un humano esta es la diferencia." ("Enseñando el Fa en la ciudad de Nueva York", Conferencias en Estados Unidos 1997).

Le animé a recitar las enseñanzas de Shifu y a negarse a reconocer su estado físico. Repetí varias veces el poema de Shifu,

"Con los dizi repletos de pensamientos rectos,
el Shifu posee el poder de llevarlos al Cielo". (Bondades entre el Shifu y los dizi Hong Yin II)


Le pregunté, ¿Puedes oírme? Él asintió. Luego le recordé que enviara pensamientos rectos constantemente, que erradicara el yeli de enfermedad y que se negara a reconocer a las viejas fuerzas. Debería seguir a Shifu guiándole hacia su verdadero hogar. Él asintió de nuevo varias veces.

Tenía dificultades para respirar, y le dije que gritara "Shifu". Tuvo nuevamente problemas para respirar por la noche después de que me fuera a casa. Justo antes de que perdiera el conocimiento, su esposa le recordó que gritara ¡Shifu! Sin dudar gritó Shifu delante de todas las personas de la habitación. Inmediatamente vio a Shifu yendo hacia él, vestido con una kasaya amarilla. Shifu le dijo que no estaba tratando la cultivación con seriedad. Él prometió: cambiaré.

Este practicante había dejado su práctica de cultivación después del 20 de julio de 1999, cuando comenzó la persecución. Más tarde sufrió una atrofia en los riñones, y en el hospital no pudieron ayudarle. Así que empezó a leer otra vez libros de Dafa. Sin embargo, casi nunca hacía los ejercicios, y no era diligente en la cultivación. A veces leía libros de Dafa tumbado en la cama y no cambió sus hábitos, incluso aunque otros ya se lo habían remarcado en varias ocasiones.

La gran compasión de Shifu protege a todos los practicantes continuamente, independientemente de nuestro estado de cultivación. Mientras tratemos nuestra cultivación seriamente, Shifu nos dará oportunidades de mejorar. Nunca se da por vencido.

Después de que el practicante llamara a nuestro Shifu y prometiera que iba a cambiar, vomitó y escupió dos tumores de color rosa del tamaño de una moneda de 5 centavos. Inmediatamente empezó a respirar mejor. Había mejorado tanto que pidió comida. Después se durmió sin ninguna dificultad. Dos días más tarde, volvió a escupir otro tumor. Esta vez se sintió muy bien. Su condición mejoró rápidamente. Unos 20 días después le volvieron a hacer una revisión en el hospital. Los médicos no podían creer que la nueva radiografía no mostrara ningún signo de cáncer de pulmón ni de atrofia del riñón. Su familia no podía ayudar de otra forma más que alabando el inmenso poder de Dafa.

Este incidente produjo un fuerte impactó en nuestra familia y amigos. Se validó de forma positiva el efecto de Dafa. Finalmente, dos personas comenzaron a practicar Dafa y otras ocho renunciaron al Partido Comunista y sus organizaciones afiliadas. El practicante se sintió muy agradecido por la salvación de Shifu y comenzó a ser más diligente.

Esta experiencia me animó mucho. Al igual que todos los demás, yo también me quedé impresionado por los efectos milagrosos de Dafa sobre el practicante. También mejoró mi entendimiento y creencia en Dafa. Al evaluar este acontecimiento, vienen a mi mente tres cuestiones importantes: Este practicante tenía una mentalidad recta, fue apoyado por su familia y también los compañeros practicantes le ayudaron y animaron mandando pensamientos rectos.

Yo apenas presté atención a sus lagunas durante todo el tiempo que estuve apoyándole. Fue como salvar a alguien que se está ahogando: ¡Lo primero que tenemos que hacer es sacarle del agua! Mi mente era pura y simple: tengo que desprenderle de las garras de las viejas fuerzas. Durante una semana estuve yendo al hospital todos los días. Animé al practicante y a su familia, le ayudé a enviar pensamientos rectos y traté sus preocupaciones como si fueran mías. Los miembros de su familia se sintieron profundamente conmovidos y fueron un fuerte apoyo. Tuve una gran fe en nuestro Shifu. Sabía que Shifu le salvaría. Mi gran fe también influyó en su familia. Cada vez que hablaba con ellos, yo siempre decía "Mi Shifu dice esto y aquello" Así pues, mis palabras llevaban el poder de Dafa, y podían borrar los pensamientos equivocados de sus mentes. No les permití que pensaran: Él no lo hará. No importa lo que los médicos dijeran, nosotros lo negaríamos. Todos sabíamos que lo conseguiríamos. Así, sus familiares y yo formamos un campo de energía recto. Shifu dice:

"Puedes ajustar sin intención el cuerpo de la persona que esté dentro del área de tu campo, pues esta clase de campo puede corregir todos los estados anormales. Un cuerpo humano no debería enfermarse, las enfermedades son estados anormales. Tu campo puede corregir tales estados anormales. (Lección Tres, Zhuan Falun)

Otros practicantes y yo fuimos al hospital a enviar pensamientos rectos. También estuvimos constantemente recordándole que mantuviera todo el tiempo una mente recta y confianza en Shifu. Siempre que creamos verdaderamente, Shifu cuidará de nosotros. Siempre que el Fa ocupe nuestras mentes, podremos superar cualquier prueba.

Durante los momentos que fuera del hospital enviábamos pensamientos rectos, siempre le tuvimos en nuestra mente con la intención de fortalecer su creencia. Su condición mejoraba cada vez más. Consiguió tener confianza plena para superar su yeli de enfermedad. Su fe era cada día más fuerte. Este practicante, su familia y el resto de los practicantes de la zona conseguimos crear un grupo sólido. Formamos un campo de energía muy fuerte. Los elementos del mal perdieron su última oportunidad de sobrevivir y fueron rápidamente eliminados en otras dimensiones. El milagro ocurrió.

Shifu había organizado todo esto. Durante todo el tiempo, el Fa de Shifu me estaba dando pistas y apoyo para mi propia cultivación. Yo simplemente hice lo que se suponía que tenía que hacer. Mantuve mis pensamientos rectos mientras ayudaba al compañero practicante a superar la prueba. Me negué a tener dudas sobre su condición en la cultivación y nunca me detuve a observar sus lagunas. Tampoco me permití nunca cuestionarme si podría o no conseguirlo. Pensaba que si tenía ese tipo de duda hubiera alentado a la energía del mal y hubiera magnificado la tribulación del practicante. Tales pensamientos negativos sólo podrían haber aumentado la energía negativa. Los elementos del mal podrían decir: ¡Mira, nosotros teníamos razón! Incluso algunos practicantes de Dafa piensan de esa manera. Si pensamos de esta manera, entonces, ni siquiera Shifu nos puede ayudar. Porque si nuestra mentalidad no es recta, nadie puede ayudarnos. Creo que cuando tratamos de rescatar a practicantes de la policía, debemos recordar este principio.

Lo anterior se trata de mi propio entendimiento. Decidí escribir esta historia porque no podía seguir viendo cómo muchos practicantes pierden la vida a causa del yeli de enfermedad. Debido a mi nivel limitado y pobre habilidad para la escritura, puede ser que mi relato contenga errores. Por favor, les agradecería que me ayudasen a darme cuenta de ellos. Muchas gracias.

Fecha de edición: 26/10/2008
Fecha del artículo original: 20/10/2008
Versión en inglés: http://www.clearwisdom.net/emh/articles/2008/10/20/101608.html