(Minghui.org) Nací en una familia de clase media-alta y me crié como una princesa. Ese ambiente de protección me hizo débil, tanto física como mentalmente. Por consiguiente, no podía hacer nada en mi casa después de casarme. Las tareas como cocinar y limpiar eran demasiado difíciles para mí; me derrumbaba en lágrimas si las cosas no salían según lo planeado. Afortunadamente, mi esposo fue muy paciente conmigo, y vivimos una vida feliz.

Una serie de acontecimientos desafortunados en mis 30 años nos dejaron en un mal estado financiero, y mi salud también se deterioró.

Sin embargo, en 1999 mi vida dio un giro positivo cuando empecé a practicar Falun Dafa. Mi perspectiva cambió por completo después de practicar durante unos pocos meses.

La cultivación durante el período de la rectificación del Fa

El 20 de julio de 1999, el gobierno comunista chino dirigido por Jiang Zemin (exlíder del partido) comenzó su persecución implacable a Falun Dafa.

Estaba perdida y no sabía qué hacer. El 19 de noviembre de 2000, después de un intenso estudio del Fa y una profunda reflexión, subí al tren a Beijing para pedir justicia para Falun Dafa.

Fui detenida ilegalmente dos veces como resultado, y enviada a un centro de lavado de cerebro. Mientras estaba detenida, sufrí alimentación forzada y otras formas de tortura. Después de mi liberación, dejé mi ciudad natal para evitar el arresto y me quedé sin hogar.

En abril de 2004 un coordinador local me dijo: "Muchos practicantes han sido arrestados y han sufrido persecución en los últimos años. He oído que los practicantes de su ciudad natal viven con un miedo intenso. Ni siquiera se atreven a hablar entre ellos, y tienen miedo de recoger materiales informativos de Falun Dafa de nosotros. Hemos tenido que entregarles los materiales. ¿Crees que puedes asumir esta responsabilidad para ayudar a los practicantes de tu ciudad natal a elevar su estado de cultivación?".

Al principio me asusté y dudé. Me había ido de mi ciudad natal por motivos de seguridad; los funcionarios de la ciudad iban regularmente a mi casa a buscarme. En el fondo, no quería volver. Sin embargo, no hay coincidencias en la cultivación; todo sucede por una buena razón. Así que accedí a hacerlo.

El coordinador dijo: "Genial, empecemos mañana". No pude dormir esa noche, con escenas de ser arrestada y torturada pasando por mi mente. Le pedí apoyo al Maestro Li (el fundador de Falun Dafa) y recité su poema:

"Un gran ser iluminado no teme a las penalidades
Su voluntad está formada de diamante
Sin apego a la vida ni a la muerte
Camina abierta y majestuosamente su sendero en la rectificación del Fa" (Pensamientos rectos y acciones rectas, Hong Yin (II)).

Envié pensamientos rectos durante toda la noche.

A la mañana siguiente, todavía estaba muy ansiosa y no estaba mentalmente preparada. Oí una voz compasiva que me decía: "¡Yo te guiaré!". Todo mi cuerpo temblaba: ¡era el Maestro! Así fue como di el primer paso.

He mejorado mucho en la cultivación durante los dos años siguientes. Me volví más valiente y responsable. Independientemente del clima, o si no me sentía bien, no me perdí ni un solo envío. Todas las dificultades que sufrí me hicieron una cultivadora más madura.

Producir materiales informativos por mi cuenta

En el otoño de 2005, después de regresar a casa, me encargué de producir e imprimir materiales informativos sobre Falun Dafa para nuestra área local.

Fue difícil al principio. Los practicantes que me facilitaron la computadora e impresora me mostraron cómo producir los materiales y convertir las páginas en folletos.

Comencé la operación al día siguiente. Estaba muy nerviosa y traté de calmarme implorando al Maestro que me apoyara.

Cuando la impresora se quedó sin papel, agregué más. Cuando la impresora dejó de imprimir, no sabía qué hacer, pero recordé las palabras del Maestro:

"La cultivación de los Dafa dizi es justamente cultivarse entre la gente común, esto nunca ha ocurrido en la historia. Cuando se quiere caminar bien el camino de cada uno, habrá dificultades. Confrontar las dificultades es justamente para validar Dafa, salvar a los seres conscientes, romper el arreglo de las viejas fuerzas y oponerse a la persecución. Nunca hubo estas cosas en la historia de la cultivación. Los Dafa dizi son los primeros. Por esto, en la cultivación a veces pueden hacerlo muy bien, y a veces no saben cómo hacerlo. Cuando haya dificultades, siéntense todos a estudiar el Fa. Con pensamientos rectos y acciones rectas, no hay tribulaciones que no se puedan atravesar" (Respuesta a los Dafa dizi de Perú).

Me senté, estudié el Fa, y envié pensamientos rectos para pedirle apoyo al Maestro. Después de un tiempo, una imagen de una botella de tinta apareció en mi mente. Pensé: "Quizá sea una pista". Así que reemplacé la tinta, y la impresora empezó a funcionar de nuevo. Le agradecí al Maestro por señalármelo.

Muchos practicantes de mi área fueron arrestados durante ese tiempo. El miedo se apoderó de mí cada vez que oía que un practicante cercano era arrestado. Mi mente se aturdía y podía oír sirenas de la policía en mi cabeza. Sabía que era interferencia de otra dimensión tratando de aumentar mi miedo. Se volvió tan fuerte que ni siquiera pude descargar archivos del sitio web  Minghui. Me paré frente a la computadora y envié pensamientos rectos para eliminar cualquier interferencia. Finalmente, decidí dar mi vida al Maestro. Mi corazón se sintió ligero y el miedo desapareció cuando tuve ese pensamiento.

Vivo fuera de la carretera principal, y a veces tenía miedo. Sin embargo, estaba convencida de que avanzar con pasos lentos es mejor que no avanzar en absoluto. Parte de mi apego fue eliminado después de cada pequeño avance. Es importante creer en el Maestro y en el Fa.

Cada vez que me encontraba con un obstáculo, estudiaba el Fa, pedía ayuda al Maestro, enviaba pensamientos rectos y buscaba dentro de mí. Los problemas se resolvieron cuando elevaba mi xinxing.

El Maestro dijo:

"Existe una frase así: Dafa no tiene bordes, todo depende de ese corazón tuyo para cultivarte; cuán alto te puedas cultivar depende completamente de tu capacidad para aguantar y para soportar sufrimientos" (Segunda Lección, Zhuan Falun).

Mi entendimiento es que mientras me cultive de todo corazón, el Maestro me ayudará a encontrar una manera de superar cualquier cosa.

Siempre me faltaba tiempo, pero me las arreglaba para producir algunos tipos diferentes de materiales informativos para nuestra área, incluyendo los Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista. También tuve que asignar tiempo para estudiar el Fa, hacer los ejercicios y enviar pensamientos rectos.

Después de dos años me había vuelto muy hábil para imprimir y maduré como practicante. Pensé que era hora de invitar a más practicantes a unirse al proyecto. Pero con este pensamiento empecé a preocuparme de nuevo. Aunque hacer el trabajo yo sola consumía mucho tiempo, al menos estaba segura. Temía que si demasiados practicantes sabían lo que estaba haciendo, sería más arriesgado.

Durante la meditación, una escena apareció en mi mente: estaba sentada en posición de loto en la cima de una ola en el océano. Comprendí que el Maestro estaba tratando de decirme que no tuviera miedo, que sólo hiciera lo que tenía que hacer.

Me puse en contacto con unos pocos practicantes que se mantenían firmes en su cultivación y tenían un entorno de apoyo. Después de compartir con ellos individualmente, cuatro aceptaron unirse al proyecto. La seguridad siempre fue mi máxima prioridad, por lo que la comunicación entre los miembros del equipo se basaba en la necesidad de conocernos. Estaba ocupada, pero feliz, ya que sabía que estaba haciendo lo que debía hacer.

Muchos de mis apegos, tales como lucirme, eludir responsabilidades y orgullo, surgieron mientras entrenaba nuevas manos en el proyecto. Algunos practicantes aprendían rápido, pero otros tardaban en aprender cosas nuevas. Fue una gran prueba de mi paciencia. Al final, el proyecto floreció.

Siempre he seguido estrictamente las directrices del sitio web Minghui sobre publicaciones. Solo descargué artículos del sitio web Minghui y nunca usé otras fuentes. Para proteger a otros practicantes, presté especial atención al tema de la seguridad.

Reflexionando sobre los últimos 19 años, me he encontrado con muchas dificultades y situaciones peligrosas. Hubo momentos en que yo era la única que quedaba en el proyecto de impresión de folletos, pero me negué a rendirme. Estoy decidida a hacer bien lo que debo hacer.