(Minghui.org) Soy un practicante nuevo de Falun Dafa, comencé a practicar hace apenas dos años. Pero aun antes de que empezara la práctica, el Maestro me salvó la vida en tres ocasiones.

Mi esposa es practicante. Vi su cambio luego de que empezó a practicar Dafa. Era amable, tenía mejor salud, era más tolerante con otros y más respetuosa con los mayores. Así que supe que Dafa era bueno. A veces, yo hasta leía Zhuan Falun con ella. Pero nunca pensé en practicarlo porque estaba muy ocupado con mis negocios.

Trabajo en publicidad. Hace dos años, fui con mi hermano a instalar un gran letrero sobre un techo, alrededor de 4 metros de alto. Yo estaba sobre el techo y mi hermano estaba en el suelo. Vino una ráfaga de viento y el gran cartel comenzó a volar. Lo atrapé, pero justo entonces una ráfaga aun más fuerte nos lanzó a mí y al letrero al suelo.

Mi mente se quedó en blanco. Cuando me recuperé, estaba sobre el cemento. Recuerdo que mi esposa me dijo que recitar “Falun Dafa es bueno” podría salvar a las personas en situaciones peligrosas. Así que cerré mis ojos y me mantuve repitiendo la frase. No tenía ya ningún dolor.

Pero cuando mi hermano me ayudó, me di cuenta que mi pierna derecha no podía soportar mi peso. Supe que estaba rota, pero no deseaba ir al hospital. Recordé las palabras del Maestro: “...cuando una persona refina gong, otros se benefician”. (Zhuan Falun). Creí que estaría bien.

Luego de que llegué a casa era incapaz de ponerme de pie. Escuché las lecciones del Maestro y leí Zhuan Falun en ocasiones. Me mejoré cada vez más. Luego pude caminar. Mi esposa me enseñó los cinco ejercicios. Alrededor de dos semanas más tarde ya estaba completamente recuperado. Experimenté personalmente el milagro de Dafa.

El verano pasado mientras estaba trabajando en el pasto, aparqué mi auto cerca de una zanja. La zanja tenía alrededor de 6 metros de profundidad y contenía 1,2o metros de agua. Cuando estaba listo para marcharme, había moscas en el auto. Me distraje tanto que el carro se deslizó hacia dentro de la zanja, golpeando con muchos árboles. Pisé los frenos y el auto finalmente se detuvo. Tuve que pedir ayuda para sacar el auto y también para salir de allí.

Unos cuantos días después, cuando llevé mi auto al taller de reparación, me estremecí al descubrir trece flores de Udumbara en la parte trasera derecha del auto. Las flores de Udumbara simbolizan al Sagrado Rey Falun viniendo al mundo humano para salvar a las personas. Me di cuenta que el Maestro me había salvado de nuevo cuando me deslicé dentro de la zanja.

Fui muy afortunado de tener flores de Udumbara en mi auto, lo cual indicó mi gran relación predestinada con la Dafa. Luego de eso, empecé a llamarme un practicante. Pero no era muy diligente aunque estudiaba el Fa y hacía los ejercicios.

Aún tenía ye de enfermedad. Me faltaba la respiración y no tenía energía. También tenía un edema. Fui incapaz de soportarlo y fui al hospital. Pero el doctor no pudo encontrar nada malo en mí. Más tarde, tuve de nuevo problemas con la respiración. Sentí que mi vida acababa así que grité en mi corazón unas cuantas veces: “Maestro, por favor ayúdeme”. Unos segundos más tarde fui capaz de respirar normalmente. El Maestro me había salvado de nuevo.

Demostraré mi gratitud hacia el Maestro cultivándome diligentemente. Valoraré esta oportunidad.