(Minghui.org) En 2013, cuando salía a dar un paseo, me encontré con una mujer, una vendedora ambulante que anteriormente había conocido. Se veía mayor, más delgada y muy triste. Le pregunté qué le pasaba, y me contó que a su esposo le habían diagnosticado cáncer hepático en su último estadio y que estaba muriendo.

Le pedí que le dijera que recite: “Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno”.

Antes ya le había hablado sobre Falun Dafa y ella cree que Falun Dafa es bueno. Sin embargo me respondió: “Mi esposo es muy terco y está en contra de Dafa. ¿Podrías hablar con él?”. Me dio la dirección y me pidió que fuera a verlo.

Convirtiéndose en un cultivador

Fui a la casa y el marido me abrió la puerta. Se veía muy demacrado y con mucho dolor.

Me presenté y le dije: “Solo quiero contarte que Falun Dafa es Fo Fa. Sé que no te cultivas, pero mientras recites `¡Falun Dafa es bueno! Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno´ tu dolor disminuirá y te sentirás mejor. Mucha gente se ha beneficiado al recitar estas oraciones”.

Escuchó, y luego me contó que tenía que tomar morfina cada cuatro horas para aliviar el sufrimiento.

Al día siguiente, le di un devedé, que cuenta la historia de un practicante con cirrosis que se había recuperado después de practicar Falun Dafa.

Como no tenía reproductor de devedé, le prometí llevar uno. Tomó 200 yuanes de abajo de su cama y dijo: “No tengo nada en este mundo humano. La casa está a nombre de mi esposa. Este es todo el dinero que poseo. Por favor, cómprame un reproductor”. Me negué a tomar el dinero, pero le compré uno.

Lo miramos juntos, y luego decidió comenzar a practicar Dafa. Le descargué las conferencias del Maestro Li Hongzhi y la música de los ejercicios.

Beneficiándose del poder de Dafa

Era analfabeto, por lo que su esposa le leyó Zhuan Falun.

El hombre se trata a sí mismo como un cultivador y sigue los principios del Fa. Ayuda a su mujer en los quehaceres domésticos. Cuando ella se quejaba que la comida que él había cocinado no estaba buena, le decía que él la comería, y que cocinaría algo más.

Confesó que solía ser muy gruñón, que volteaba la mesa si no estaba feliz y que golpeaba a su esposa.

La pareja está muy agradecida a Dafa porque lo transformó en una persona saludable y amable.

Todos sus familiares se enteraron que se había recuperado practicando Falun Dafa, pero estaban temerosos de ser perseguidos por el partido comunista chino (PCCh). El hermano menor le dijo de aprender otro qigong, que podría ser arrestado por practicar Falun Dafa.

Comenzó a preocuparse, pero su esposa lo alentó y le manifestó: “Debes tener en claro en tu mente que tu cuerpo cambió después de practicar Falun Dafa”.

El hombre aun practica, y su mujer también comenzó a hacerlo.