(Minghui.org) Nací en una familia de granjeros pobres. Tengo un hermano mayor y cuatro hermanos menores, así que soy la única mujer. Poco después que nací, mi madre estaba embarazada nuevamente, y así fue que me quedé sin suministro de leche. Mi estómago no podía soportar la comida con la que me alimentaban, así que estaba severamente desnutrida y me dolió desde ese entonces. No empecé a caminar hasta que tuve cinco años.

El dolor de estómago severo me perseguía, y más tarde me diagnosticaron colecistitis. Debido a esto, tomaba toneladas de medicamentos, pero aún tenía que ser hospitalizada muchas veces al año.

Más tarde desarrollé un problema ginecológico. Cuando finalmente fui a ver a la doctora, ella estaba furiosa: “¡¿Por qué vienes a verme recién ahora?! ¿No te das cuenta lo seria que es tu condición? Nosotros no podemos hacernos cargo. Lo mejor es que vayas a un centro medico”.

Lloré todo el camino a casa. Realmente no podía pagarle a un doctor, me había llevado bastante tiempo ahorrar el dinero para ir a verla. ¡Ahora era muy serio y quizá nos iba a costar mucho más! Mis tres hijos estaban todos en la escuela, y apenas podíamos apoyarlos con lo que teníamos.

Una vecina me vio y dijo con preocupación: “Te ves bastante pálida y cansada. Si haces ejercicios conmigo, puede ser que te pongas mejor”. No le respondí, pensaba: “Tengo tantos malestares y ¿puedo mejorarme solo haciendo ejercicios? Sí, claro”.

Varios días después, ella volvió a pasar por mi casa: “Muchas personas tenían problemas de salud cuando recién empezaron a hacer los ejercicios. Después de un tiempo, todos se pusieron mejor. Y tengo un libro para ti”.

Era Zhuan Falun. Leí unas cuantas paginas y lo dejé. Aún era escéptica. Varios días después fui a devolverle el libro. Varias personas estaban en su casa haciendo los ejercicios y luego empezaron a leer Zhuan Falun. Leyeron el libro con gran cuidado y concentración. Decidí leer con ellos y también participar de los ejercicios grupales.

Después de leer el libro día tras día, gradualmente entendí de qué se trataba el libro. Era un libro que nos puede guiar a cultivarnos. Empecé a guiarme por los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia y a usarlos para medir mis palabras, acciones y pensamientos.

¡Me he estado cultivando por diecinueve años y todas mis enfermedades desaparecieron hace tiempo!

No solo eso, sino que mi corazón y mi mente también han sido purificados a través de la cultivación. Solía ser una persona egoísta. Shifu Li (el fundador de Falun Gong) nos enseñó:

“Si siempre eres misericordioso, tratas a los demás benevolentemente, consideras a los demás al hacer cualquier cosa y, cuando se presenta un problema, piensas primero si los demás podrán aguantar o no y si dañas a otros o no, entonces no surgirá ningún problema. Por consiguiente, debes refinar gong exigiéndote según estándares altos, estándares aun más altos. (Zhuan Falun)

Me di cuenta que, para poder estar bien físicamente, primero uno tiene que mejorar su carácter y ser una buena persona. Como un practicante de Falun Dafa, cada uno de nosotros ha experimentado enormes cambios físicos y mentales. Hemos encontrado la verdad y estamos profundamente agradecidos por la oportunidad de cultivarnos.