(Minghui.org) ¡Saludos venerable Shifu! ¡Saludos practicantes!

Tengo 17 años. El año pasado vine a Shen Yun desde Taiwán, y este año salí de gira por primera vez. Me gustaría compartir los diversos cambios que he experimentado desde que vine a Shen Yun.

Obtuve el Fa hace casi diez años, pero nunca fui un Dafa dizi diligente. Cuando era pequeña, mi sueño era bailar en Shen Yun y ayudar a Shifu a rectificar el Fa. Cuando fui aceptada en la sede de Taiwán en 2011, y en el ambiente de grupo donde comparábamos cuán diligentemente estudiábamos y nos cultivábamos, comencé a actuar como Dafa dizi. Sin embargo, los cambios eran externos, dentro, mantenía muchos apegos humanos, como celos, competitividad, orgullo, y mi apego más grande, el sentimentalismo, todos los cuales bloquearon mi camino a Shen Yun y continuaron bloqueando mi camino de cultivación una vez que llegué allí. Estos apegos también me hicieron olvidar e incluso perder mi intención original –los votos prehistóricos que hice de ayudar a Shifu a rectificar el Fa y salvar a la gente.

Antes de pasar los exámenes para ingresar a Shen Yun el año pasado, tuve dos intentos previos fallidos. En la superficie la razón fue mi peso, pero en realidad fue por mis apegos humanos a mis amigos y mi escuela que no podía dejar, y porque aquél corazón original, firme de ayudar a Shifu a rectificar el Fa vaciló. Cuanto más tiempo me quedaba en la sede de Taiwán, más perdida estaba, al punto que ya no podía decidir si quería actuar en Shen Yun o no.

El año pasado cuando Shen Yun vino a Taiwán, hice las pruebas de nuevo. Me dijeron que podía ir a los Estados Unidos para realizar más pruebas. Cuando llegué allí, Shifu vino a ver las pruebas. Cuando vi a Shifu, no sé por qué, pero realmente quise entrar en Shen Yun. Tal vez era mi lado consciente que entendía ¡que tengo que cumplir los votos que hice! No soy alta y estaba un poco pasada de peso, pero Shifu me dejó quedarme; estaba realmente contenta. ¡No lo podía creer!

1. Eliminando mi inhabilidad de aceptar críticas

Cuando llegué por primera vez, todos los grupos se habían ido de gira, así que tomé las clases con la Clase 14. Yo no lo dejaba ver, pero todavía tenía muchos apegos humanos que brotaban como una fuente. Por dentro pensaba que ya había pasado cuatro años de entrenamiento en la sede de Taiwán, ¿cómo me colocaban con un grupo estudiantes tan nuevos? Este pensamiento incrementó mi sentimentalismo, porque no podía dejar de pensar sobre la gente, eventos, y las cosas de mi pasado. Mi apego a la competición me hizo pensar que yo era muy buena, y mi apego a guardar las apariencias me hacía no querer practicar en grupo, sino, practicar sola, y no quería que otros vieran mis intenciones. En realidad, todos estos apegos provenían de mis apegos humanos a no poder aceptar críticas. No podía aceptar que otros señalaran mis fallas y tenía miedo de perder la cara. Siempre que era criticada me enojaba por dentro. En ese tiempo no reconocí esto y no miré hacia dentro.

Me mantuve aferrada a estos apegos incluso después de entrar en la Clase 13. Durante el entrenamiento, siempre me llamaban la nueva estudiante. Mis movimientos siempre tenían este o ese problema, y durante la clase de danza clásica china el profesor siempre me criticaba. Me sentía realmente frustrada y me desanimé. En realidad, eran todos esos apegos que me estaban afectando. Por un tiempo, otro practicante siempre me criticaba, y a veces me enojaba inmediatamente. Encontraba razones y excusas externas, y desarrollé el apego de justificarme, lo que me previno aún más de mirar hacia dentro. Apartaba todo el enojo, infelicidad, angustia que sentía. También tenía una fuerte mentalidad de competencia.

No me estaba sacando los apegos, así que no podía pasar las pruebas de xinxing. Después de participar de varios intercambios y estudiar el Fa, un practicante directamente señaló mi apego a justificarme, y otro practicante me dijo: “Los profesores quieren lo mejor para nosotros, quieren que hagamos lo mejor y es por eso que nos marcan las cosas todo el tiempo”.

Shifu dijo:

“Ustedes tienen que ser así desde ahora, no importa si tienes razón o no, para un practicante este asunto no tiene importancia en absoluto. No pelees así y asá, no enfatices quién tiene razón o no. Algunos siempre están enfatizándose a sí mismos, tú tienes razón, tú no tienes errores, ¿Y? ¿Acaso te has elevado en el Fa? Usar un corazón humano para enfatizar lo correcto y lo incorrecto, esto en sí mismo es incorrecto, porque estás usando ese principio de la gente común para evaluarte a ti mismo, estás usando ese principio de la gente común para requerirles a los otros. Para los dioses, si un cultivador en el mundo humano tiene razón o está equivocado no tiene en absoluto importancia, sino que eliminar el apego de los corazones humanos es importante. En el xiulian, cómo quitar los corazones de apego es lo importante. (Aplausos) Enfrenta la injusticia más grande y trátalo sin importancia, sin que se mueva el corazón, y no busques justificaciones para ti mismo. Hay muchos asuntos que ni necesitas debatirlos, porque en tu camino de xiulian no hay nada accidental, tal vez en una conversación algo te toca, tal vez este factor que tiene el propósito de causar conflictos fue hecho por Shifu”. (Enseñando el Fa en Manhattan)

Mi mentalidad competitiva siempre fue muy fuerte. Siempre quiero ganar y probar que estoy en lo correcto. En lo profundo de mi corazón siempre escondo mi sentido del yo y la necesidad de protegerme. Luego, después de estudiar el Fa continuamente y de mirar hacia dentro, encontré la raíz profunda del asunto, mi inhabilidad de aceptar críticas. Recién entonces me di cuenta y eliminé todos esos apegos humanos.

En la cultivación, debemos mirar hacia dentro en cada paso. Siempre que enfrentamos una prueba difícil, tenemos que pensar en el poema de Shifu en Hong Yin III:

No contender

Si te encuentras con fuertes discusiones, no contiendas con palabras de pelea

Buscar la causa hacia adentro es xiulian

Mientras más se piensa en explicar, más pesa el corazón

Magnánimamente, sin apegos, aparece la visión clara

2. Eliminando egoísmo

Descubrí mi mentalidad egoísta. Una vez durante una gira, estaba preparando materiales y usé un atril para poner mis accesorios y peluca encima. Pero pronto noté que otra compañera puso sus cosas en la otra mitad del atril. Pensé, ¿por qué puso sus cosas ahí? Ya tiene una silla para ella, y además ¿acaso ni siquiera pensó en preguntarme antes? La culpé un poco, pero no dije mucho. Luego vino a decirme que nos habíamos quedado sin atriles así que le dio el suyo a alguien más y por eso usó el mío. Me di cuenta que estaba siendo egoísta. Ella estaba considerando a otros, y yo ni siquiera compartí el mío con ella a pesar de que no tenía tantas cosas para poner.

Otra situación tuvo que ver con dónde dejar las cosas. Tal vez porque no pasé bien la prueba, ocurrió de nuevo. Como no había suficiente espacio, un compañero hizo un poco de espacio y puse mis accesorios allí. Cuando volví con una silla para mis cosas, encontré que todas mis cosas habían sido cambiadas de lugar. Cuando pregunté, encontré que había sido la misma practicante del incidente anterior que había colocado un canasto para la ropa sucia allí. Mi primer pensamiento fue ¿cómo pudo hacer algo así? Pero esta vez, tuve otro pensamiento inmediatamente: Estoy siendo demasiado egoísta –tal vez ella necesita el espacio. Después de este primer pensamiento, mi corazón repentinamente se alivianó. Desde esa vez, siempre que tenemos un lugar muy chico para movernos, esta practicante me hace un espacio o comparte su atril conmigo.

Mientras estamos organizando los materiales y vestidos, siempre estamos pensando en cómo hacerlo rápidamente. En realidad, todos están atravesando por lo mismo, todos nos cambiamos de vestido al mismo tiempo. Cuando actuamos en un teatro con pocas comodidades en el backstage, todos nos ayudamos, nos alertamos y pensamos en el otro. Y en el día a día, cada acción nuestra muestra que estamos pensando en el otro. Por ejemplo, cuando subimos en el ascensor, si pensamos o no en la persona que viene detrás antes de cerrar la puerta, o si preguntamos cuando encontramos la ropa de alguien más en la lavandería. A través de estas cosas, me di cuenta que tenía una mentalidad egoísta. Entendí que tenía que tener una mentalidad de poner a otros antes que yo y pensar en los demás.

3. Ayudando a Shifu a rectificar el Fa y salvar seres conscientes

Tuve muchos incidentes durante el primer show en mi primera gira. También se me cayó un pañuelo. Esa noche un practicante intercambió conmigo, pero en realidad principalmente me criticó y señaló mis fallas. Como discípulo, no era lo suficientemente diligente y llevé muchos apegos humanos a la Clase 13 y al escenario. El practicante me hizo dar cuenta que no me había cultivado bien, y que estaba actuando como un “nuevo practicante”. Además, no tenía pensamientos rectos. No estaba pensando en el por qué estaba allí, solo pensaba en actuar bien y que siempre y cuando no cometiera errores, estaba bien. Pero, no era suficiente.

Cuando estudiaba el Fa, no estaba enfocada, cuando hacía los ejercicios mi mente no estaba clara, y no estaba enfocada cuando enviaba pensamientos rectos. ¡Cómo podía hacer las tres cosas bien! Y también tenía el apego al sentimentalismo en mi vida diaria, tal como la amistad, y las memorias del pasado –estos apegos significaban que no estaba completamente comprometida con la salvación de la gente durante nuestras actuaciones.

Estas palabras me estremecieron como un palo para despertar y me permitieron iluminarme. No podía continuar con la cabeza embrollada y siendo terca. Ya estaba atrasada en mi camino de cultivación así que tenía que avanzar rápidamente y alcanzar.

Desde que vine a Shen Yun, cambié un montón, y durante la gira me he estado cultivando. Shifu nos dio nuestras habilidades y nos deja bailar en el escenario, para que podamos salvar seres conscientes en este mundo. Así que espero ser más firme y diligente en mi camino de cultivación y en la Rectificación del Fa, y cumplir con la importante tarea otorgada por la historia.

Esta es mi experiencia de cultivación hasta el momento, si hay algo en lo que me quedo corta, por favor, señálenlo.

¡Gracias Shifu!

¡Gracias a todos!

(Presentado en el Fahui de Falun Dafa en Nueva York 2016)