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Torturado hasta la discapacidad, practicante de Falun Gong demanda al ex dictador chino Jiang Zemin

Jun. 2, 2015 |   Por un corresponsal de Minghui en China

(Minghui.org) El Sr. Sun Pinghua presentó una querella contra el ex líder chino Jiang Zemin por lanzar la persecución a Falun Gong lo que le causó un tremendo sufrimiento, tanto física como mentalmente.

La querella acusa a Jiang Zemin de genocidio, tortura, crímenes contra la humanidad, supresión de la libertad y propiedad personal, daño intencional, y confesiones extraídas a la fuerza.

El Sr. Sun envío por correo su querella a la corte suprema popular y a la fiscalía popular en Beijing el 23 de mayo.

El Sr. Sun Pinghua, practicante de Falun Gong de la ciudad de Yueyang, provincia de Hunan

El Sr. Sun envió por correo su querella a la fiscalía suprema popular

El Sr. Sun envió por correo su querella a la corte suprema popular

Simplemente por practicar Falun Gong, el Sr. Sun fue hostigado constantemente, amenazado, y sometido a lavado de cerebro por las autoridades comunistas. Según su relato, fue detenido tres veces y confinado a trabajo forzado por un año. Fue torturado en 2008 durante el interrogatorio policial, lo cual resultó en que su brazo izquierdo quedara permanentemente inservible.

Trasfondo

En 1999, Jiang Zemin, como líder del partido comunista, pasó por encima a los demás líderes del comité permanente del politburó, y lanzó la violenta represión a Falun Gong.

La persecución causó la muerte de muchos practicantes de Falun Gong en los pasados 16 años. Muchos más han sido torturados por su creencia e incluso asesinados por sus órganos. Jiang Zemin es responsable directamente por el comienzo y la continuación de la brutal persecución.

Bajo su dirección personal, el partido comunista estableció la oficina 610, un organismo de seguridad extra judicial. La organización tiene el poder anular las políticas del sistema judicial y policial para llevar a cabo las órdenes de Jiang Zemin: arruinar su reputación, quebrarlo financieramente, y destruirlos físicamente.

Las leyes chinas permiten que sus ciudadanos sean querellantes en casos criminales, y muchos practicantes ahora están ejercitando ese derecho a presentar querellas criminales contra el ex dictador.