(Minghui.org) Tuve un accidente automovilístico y sufrí una contusión, mis costillas resultaron heridas y me rompí la pierna derecha. Sin embargo, practiqué los ejercicios de Falun Gong y me recuperé totalmente durante una sola noche, sin recibir tratamiento médico.

Mi marido es discapacitado, así que a menudo nos desplazamos en su triciclo. Un día, tuvimos un accidente con un taxi que nos pegó por la parte de atrás. La violenta colisión me arrojó al suelo, y perdí el conocimiento. Cuando desperté, me di cuenta de que estaba tumbada en el suelo, y me tomó un tiempo para recordar que iba junto a mi esposo en el triciclo. Me apresuré para ver cómo estaba mi marido, ya que su discapacidad no le permitía moverse como la gente normal. Mi cabeza parecía que estaba explotando y no podía ver nada. Cuando me toqué la cabeza, sentí un gran bulto en la frente.

Pensé inmediatamente que, siendo una practicante de Falun Gong, estaría muy bien ya que la energía en mi cuerpo me ayudaría a curarme y, además, tenía la protección de Shifu. Poco a poco, pude ver otra vez y me sentí aliviada al saber que mi esposo fue sólo levemente herido. Él le pidió al taxista aterrorizado que me llevara al hospital.

La tomografía mostró que tenía una contusión, pero el doctor dijo que el bulto en mi frente iba a sanar lentamente, por sí mismo. Sin embargo, si la condición empeoraba, debía regresar para ser sometida a una cirugía. Me fui a casa con mi marido, sin decirle a nadie, en aquel momento, que no podía mover la pierna derecha y que mis costillas del lado derecho también me dolían terriblemente.

Le pedí a mi hija que me ayudara a pararme para practicar los ejercicios. Ella estaba preocupada por mí, pero hizo lo que le pedí. Me veía horrible: no podía mantener la cabeza erguida, y necesitaba que mi hija sostuviera mi espalda derecha mientras meditaba. El dolor de mis piernas era insoportable, porque  ambas estaban hinchadas y, además, sentía la pierna derecha más corta que la izquierda. Incapaz de moverme, necesitaba que mi hija me llevara al baño. Debido al dolor de espalda, me costaba mucho trabajo respirar. Sin embargo, incluso en esas condiciones, persistí en hacer los ejercicios. Me senté con la ayuda de mi hija y medité durante el tiempo que mi cuerpo pudo aguantar y, después, me acosté para descansar. Durante toda la noche, me levanté a meditar siempre que pude.

Temprano a la mañana siguiente, mi hija se quedó dormida de agotamiento. No recuerdo cómo caminé sola al baño, pero al estar en el piso, me dije que debería hacer los ejercicios de pie aunque mi pierna derecha no tenía ninguna fuerza y también era más corta.

Después de terminar los primeros tres ejercicios, no podía doblar el cuerpo para hacer el cuarto ejercicio por el dolor de espalda y también porque mis piernas no podían mantener el equilibrio. Me dije que haría algo aparentemente imposible de hacer. La primera vez que hice el cuarto ejercicio no pude doblar mi cuerpo para nada y las piernas me dolían muchísimo, pero hice lo mejor que pude. La segunda vez fue más fácil y, cuando lo hice por tercera vez, logré finalmente alcanzar con las manos todas las posiciones correctas.

Después de que terminé de practicar los ejercicios, pude mover la pierna derecha y también el cuello se sentía normal. Las costillas y el pecho ya no me dolían tanto y, como por arte de magia, la pierna derecha volvió a la longitud normal. Les dije a mis hijos que estaba completamente recuperada y caminé por la habitación para mostrarles que también podía caminar. Lloramos juntos, emocionados.

Al día siguiente, el conductor vino a verme con su familia. Estaban preocupados que les íbamos a pedir que cubrieran los gastos de tratamientos médicos. Mi marido les dijo que yo era practicante de Falun Gong y que no queríamos su dinero, sólo necesitábamos que nos ayuden a reparar el triciclo. Cuando me vieron sentada en la cama, no pudieron creerlo. Dejé que el conductor tocara mi frente, para mostrarle que el gran bulto en mi frente había desaparecido.

Él estaba muy sorprendido y le dijo a su familia: "Esto es increíble. Escuché claramente al doctor diciendo ayer que, si su condición empeoraba, debería someterla a una cirugía. En circunstancias normales, el bulto grande en su frente hubiera tomado mucho tiempo para sanar, pero desapareció durante una sola noche. Nunca lo hubiera creído si no lo hubiera presenciado yo mismo".

Les dije que Falun Gong había ayudado a mucha gente a recuperarse mágicamente de enfermedades graves y, por esta razón, millones de chinos practican Falun Gong. Agregué: "Confíe en nosotros, no le pediremos su dinero porque nuestro Shifu nos enseña que los practicantes de Falun Gong deben ser considerados con los demás, y debemos seguir los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia todo el tiempo. Acaba de ver cuán rápidamente me he recuperado de ese horrible accidente, así que por favor no crea la propaganda de la televisión. Son todas mentiras y calumnias".

Después de una semana en que pude caminar normalmente, logré finalmente quitarme los pantalones. Para mi sorpresa, vi que el hueso en la pierna derecha tenía una gran abolladura y toda la pierna era todavía oscura e hinchada. Sin embargo, no sentía ningún dolor. Finalmente, me di cuenta que mi pierna derecha había sido rota. Era difícil pensar en lo que hubiera sucedido si no hubiera sobrepasado sola esta tribulación. Mi marido tardó tres meses para sanar completamente de su leve lesión, en cambio yo fui capaz de caminar y hacer las tareas domésticas como una persona normal al día siguiente después del accidente.

Millones de personas practican Falun Gong en todo el mundo hoy en día, e innumerables practicantes han experimentado los mágicos poderes curativos de Falun Gong. El partido comunista chino (PCCh) ha fabricado mentiras para difamar a Falun Gong, pero espero que, después de leer mi artículo, usted tendrá un mejor entendimiento de lo que realmente es Falun Gong. 

Versión en ingles: http://en.minghui.org/html/articles/2014/10/22/146501.html