[Minghui Net] Nota del editor: En el curso de los doce años de persecución a Falun Dafa en China, el régimen comunista engañó a muchas personas con sus mentiras y calumnias, causando que ellos tengan malos entendidos y se pongan en contra de Falun Dafa. En este ambiente de persecución, es un gran paso para una persona en China poder entender la verdadera situación y declarar abiertamente su fe en la bondad de Dafa. Muchas personas han recibido recompensas al colocarse del lado de la bondad y al reconocer la naturaleza perversa del régimen. Esta es una de esas historias.

Trabajo de lavaplatos en una cafetería. Un día a mediados de abril, vi mugre bajo el caño de agua, así que me incliné y lo limpié. Escuché un sonido de ruptura en mi espina y sentí un dolor intenso. Como ya no podía parar, mis colegas vinieron y me sacaron de debajo del caño. Quedé en posición fetal. Alguien presente dijo: “Rápido, recita ‘Falun Dafa es bueno; Zhen-Shan-Ren es bueno’”. Sin dudar, comencé a recitar esas palabras. Para mi sorpresa, el dolor disminuyó, y me pude parar.

La compañía me envió a casa en coche. Cuando llegué a casa, el dolor comenzó de nuevo y ya no podía mantenerme derecho. Fui a un hospital a la mañana siguiente. Allí había unos 72 pacientes más con dislocación espinal, pero la mía era la peor. El médico me pidió que levante mi cabeza y enderece mi mentón. En ese momento yo estaba tan torcido que mi cabeza casi tocaba el suelo. Los rayos X mostraban que mi herida era grave: tres discos espinales se habían dislocado. El médico me dio una receta para comprar medicamentos y me dijo allí mismo que no había mejor solución que dejar que todo sanara por sí solo.

Un amigo me envió a una clínica privada que tenía una receta popular para el tratamiento de problemas lumbares. Fui y gasté un montón de dinero, pero no vi un mejoramiento real. Pasé otros tres días en casa, y mi hija se tuvo que quedar en casa conmigo porque yo no podía cuidarme solo. El cuarto día, le pedí a mi hija que me llevara a las habitaciones de mi lugar de trabajo, porque allí daban comidas gratis y no tendría que cocinarme.

Al día siguiente, allí vi a una colega que practica Falun Gong. Cuando me vio estaba sorprendida y me dijo: “Escuché que alguien te dijo que recitaras Falun Dafa hao, Zhen-Shan-Ren hao, y que lograste ponerte derecha nuevamente cuando lo hiciste. ¿Cómo puede ser que estés así de enferma otra vez? ¿has estado recitando esas palabras desde entonces?” Pensé por un momento y dije: “Es verdad. En el momento me sentí mucho mejor. Luego ¿cómo es que pasó de nuevo? Ah, es porque estaba muy ocupada cuando fui al hospital y me olvidé de recitarlas nuevamente”.

Me dijo con mucha paciencia: “Necesitas recitar esas palabras con respeto y sinceridad. Necesitas recitarlas sin pensar en otras cosas para que cada carácter aparezca frente a tus ojos. Solo así estarás bien nuevamente”. También me dijo que ella lee las noticias en dongtaiwang.com (un sitio que ayuda a los chinos a romper el bloqueo de Internet) y que alrededor del mundo hay muchos casos de enfermedades curadas gracias a que las personas recitan “Falun Dafa hao; Zhen-Shan-Ren hao”. Su sinceridad me conmovió.

En los dos días siguientes, recité sinceramente “Falun Dafa hao; Zhen-Shan-Ren hao”. ¡Fue realmente milagroso! No solo se curó mi espina, sino también mi insomnio y puntos negros en mis ojos, los cuales me causaban problemas desde hace mucho tiempo, todo se curó. Fui al hospital para que me examinaran. Le pregunté al médico si me recordaba. Pensó un momento y dijo: “Sí, usted era el peor caso de dislocación lumbar. ¿Cómo fue que se recuperó tan rápido?”.

Cuando me encontré con la practicante de Falun Gong de nuevo, yo estaba muy feliz y le agradecí una y otra vez. Ella dijo: “Es el Maestro de Falun Gong quien te salvó. ¡Deberías agradecerle a él!”.

Volví a trabajar al sexto o séptimo día desde que lastimé. El 30 de abril había una carrera caminando en la ciudad para unas 10 mil personas. El presidente, varios empleados, y yo participamos en ella. Estuve muy cerca de llegar primero junto con otros empleados jóvenes de la compañía. El presidente estaba preocupado por mi herida y sugirió que caminara más despacio. Yo le aseguré: “¡No se preocupe! Estoy consciente de mi situación. Recito constantemente ‘Falun Dafa es bueno; Zhen-Shan-Ren es bueno”. Estuve recitando las frases por más de 10 millas, y mis piernas se sentían muy ligeras como si caminara en las nubes. No me cansé para nada.

Ahora ya no me puedo separar de estas palabras “Falun Dafa hao; Zhen-Shan-Ren hao”. Se han convertido en parte de mi vida diaria, y las recito todos los días. Antes, tenía muchos problemas en mi vida diaria y siempre estaba preocupada. Ahora las dificultades que encuentro, todas parecen resolverse rápidamente, como si alguien me estuviera ayudando todo el tiempo. Agradezco verdaderamente al Maestro de Falun Gong, el Sr. Li Hongzhi, por salvarme de mi sufrimiento y darme buena salud.