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Vencer una tribulación abandonando la mentalidad humana

Jul. 25, 2011 |   Por una practicante de Dafa en la ciudad de Jilin, China

[Minghui Net] Durante el 26 y 27 de mayo tuve que elegir si usar una mentalidad humana o pensamientos rectos cuando me enfrenté con un tema grave de salud.

 

Encontrando tribulaciones

El 24 de mayo empecé a sentirme indispuesta y estaba muy estreñida. Los días posteriores aún podía bajar las escaleras. Sin embargo, sentía mis piernas muy pesadas y para caminar necesitaba un gran esfuerzo. El 26 de mayo ya no podía bajar las escaleras después de usar el baño. Luchando todo el día necesitaba usar el baño a cada minuto. Me sentía débil y mis piernas a duras penas me sostenían. La situación empeoró esa noche: mi abdomen se hinchó como una mujer embarazada de cuatro o cinco meses. El dolor era indescriptible. No podía ni tumbarme ni estar de pie.

Esa noche caminaba hacia el balcón y me senté en un banco. Mientras miraba el silencioso cielo oscuro, pensé: “¡Los seres conscientes están esperando a ser salvados ahora mismo! ¡Cómo podré salvarles en estas condiciones!”. La mañana del 27 de mayo dos practicantes vinieron a mi casa para estudiar juntos el Fa. Estaba muy nerviosa, ya que estos dos practicantes tienen unos 70 años y no es fácil para ellos ir a mi casa en un autobús abarrotado de gente. Tenía la necesidad de pedir a Shifu ayuda.

Le dije a Shifu en mi corazón: “Shifu, he fallado en alcanzar el estándar de un cultivador. El mal se ha aprovechado de mí y no puedo encontrar el origen de mi error. Shifu, ¡por favor, ayude a su dizi! Las cosas no pueden atrasarse. El mal no debe conseguir su objetivo”. Cerré los ojos y empecé a recitar Lunyu repetidamente.

Mientras recitaba Lunyu, un Falun con luz dorada me rodeó. Supe que era Shifu iluminándome y creí firmemente que Shifu estaba junto a mí. Empecé a mandar pensamientos rectos. Aunque cometí errores en mi cultivación, era dizi de Shifu. No reconocía la persecución; Shifu no reconocía la persecución. El mal había interferido en las tres cosas que tenía que hacer. Envié pensamientos rectos para erradicar al mal. Sentí que estaba de pie rectamente entre el cielo y la tierra y el poder de Dafa.

Ayuda de los compañeros practicantes

A la mañana siguiente vino un compañero practicante. Aguanté el dolor al ir a la puerta. Después de abrirla, caminé lentamente de vuelta a casa y me senté. Al ver que me dolía tanto, el practicante me preguntó: “¿Deberíamos estudiar el Fa primero o mandar pensamientos rectos?”, le contesté: “Vamos a estudiar primero el Fa”. Por consiguiente empezamos a leer Zhuan Falun.

Soporté el dolor hasta acabar la Lección Novena con el practicante. Le dije: “Ya no puedo soportarlo más”. En eso el practicante exclamó: “¡Algo está mal en lo que acabas de decir! ¿Quién no puede soportarlo por más tiempo? ¿Es el mal  que no puede aguantarlo? ¿O eres tú? ¿No está el mal interfiriéndonos?”. El practicante habló con una expresión muy seria y con fuertes pensamientos rectos. Sé que fue Shifu usando la boca de este practicante para iluminarme.

De repente me di cuenta de que sin querer había dicho cosas que no eran desde el Fa. El otro practicante dijo: “Cualquier tribulación que uno encuentra, los practicantes deberían estudiar juntos el Fa, compartir sus experiencias, mirar el problema dentro, y mandar pensamientos rectos. Entonces el problema se resolverá”. El practicante me dio varios ejemplos. Un ejemplo me iluminó enormemente. El practicante dijo: “Una vez unos agentes de la oficina 610 siguieron muy de cerca a una joven practicante. La siguieron hasta una sala de conferencias. Cuando llegó al descansillo, en cuanto abrió la puerta dijo: ‘Dos agentes de la oficina 610 me están siguiendo y están fuera’. Nadie le prestó atención. Cuando empezó la reunión, los dos agentes estaban muy asustados y se marcharon”.

Al escuchar esta historia pensé. “Si hubiera estado en la sala de conferencias probablemente habría culpado a la joven practicante. Es seguro”. Pensando en esto mis pensamientos y nociones cambiaron. Mientras escuchaba a los compañeros practicantes hablar sobre la situación, me di cuenta de que estaba usando una mentalidad diferente de los otros practicantes en la conferencia. Aún estaba utilizando una mentalidad humana para mirar un problema.

De repente recordé una cosa. Le dije a otro practicante: “Por fin encontré la raíz de mi problema. Hace un tiempo en mayo, cuando asistí a un estudio del Fa en grupo, una practicante anciana de repente tuvo síntomas de apoplejía. No podía hablar ni mover el lado derecho del cuerpo y la ingresaron en el hospital. Le dije a los demás: ‘¿Qué tipo de cultivación ha estado siguiendo? ¿Cómo se cultiva?’ Comenté cuán equivocada estaba y que no hacía las cosas de acuerdo al Fa, etc. Mis palabras eran críticas y llenas de acusación. ¿Alguna de mis palabras, actitudes y hechos estaban basados en el Fa? ¿No era una brecha para que el mal se aprovechara?

No era que la practicante estaba teniendo un problema, sino que el problema era yo. Cuando solucioné el problema, el problema de la practicante también se solucionó junto con él. El compañero practicante dijo: “Sí, es correcto cuando tu entendimiento viene de la perspectiva del Fa”. Después de mandar pensamientos rectos al mediodía, el compañero practicante me preguntó antes de marcharse: “¿Te parece que les diga a algunos dizi que vengan para ayudarte a mandar pensamientos rectos?, le dije: “No les molestes. Tengo a Shifu y al Fa. No habrá problema”. El practicante se fue con temor.

Cuando mi noción cambió ocurrió un milagro

Después del estudio del Fa por la mañana, intenté conectar una impresora al ordenador para imprimir materiales de aclaración de la verdad para el día siguiente. Después de mucho esfuerzo todavía era incapaz de conectar dos piezas del equipo juntas.

A la mañana siguiente, las cosas habían cambiado, la impresora funcionaba, y mi estreñimiento había desaparecido. Podía quedarme de pie o acostarme. Al mediodía, después de mandar pensamientos rectos, me senté delante de mi ordenador y empecé a trabajar. Enseguida, una compañera practicante vino a buscar los materiales. Tuvo que esperar un poco hasta que acabaran de imprimirse y luego le di los materiales sin ningún problema.

Estudié el Fa e hice los materiales de aclaración de la verdad con normalidad. Fue un milagro.

De esta experiencia he obtenido el siguiente entendimiento: ¡La mentalidad humana formada en la sociedad común se convirtió en un verdadero obstáculo en mi cultivación! Cuando tenía resentimiento hacia los compañeros practicantes y los criticaba, no tenía un entendimiento claro que estos resentimientos, el criticar, y quejarme eran producto de una mente corrompida. El mal se aprovechó de mí por mi error. Retenía apegos humanos y una mentalidad humana en lugar de salvaguardar el Fa. Fue bajo la compasión de Shifu que pude acabar con la interferencia del mal.

Versión en inglés: http://clearwisdom.net/html/articles/2011/7/18/126782.html