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Preciosos recuerdos: Un testigo eterno (Parte 4)

Jun. 20, 2011

[Minghui Net] Parte 4 de 4

Parte 1: http://www.sabiduriapura.org/articles/2011/5/30/10501.html

Parte 2: http://www.minghui-es.org/articles/2011/6/13/10514.html 

Parte 3: http://www.minghui-es.org/articles/2011/6/13/10502.html

 

8. Junio de 1994: Jinan, provincia de Henan

El 21 de junio de 1994 después de la clase en Zhengzhou, Shifu fue a Jinan. El sitio fue el estadio de Huangting, en donde participaron más de 4.000 personas. El organizador era el Centro de Servicios de Cultura y Ciencia de la Juventud de Shandong. Muchos practicantes de otras ciudades siguieron hasta allí a Shifu. Desde la clase de Jinan, fue difícil comprar entradas para la clase porque más y más gente quería inscribirse.

Algunos practicantes recordaron: “Cuando Shifu entraba al estadio, siempre llegaba por diferentes entradas para estrechar la mano de los estudiantes. Había mucha gente. “¡Cuán agotador debe haber sido tratar de darle la mano a todo el mundo!”.

El 28 de junio de 1994 fue el día de la primera conferencia en Jinan. Shifu dijo a todo el mundo varias veces: “Los practicantes que van a la clase a Dalian, por favor recuerden no ir en avión. Vayan en tren, autobús o incluso en barco”. Después supimos que el avión se encontró con tormenta. Cuando terminó la clase, Shifu se paró en la puerta y les pidió a los conductores que llevaran a los estudiantes a las estaciones de trenes o de autobuses.

9. Julio de 1994, Dalian, provincia de Liaoning

La mañana del 1 de julio de 1994 los practicantes locales fueron al muelle de Dalian a dar la bienvenida a Shifu. Cuando llegamos muchos practicantes ya lo estaban esperando en silencio, algunos llevaban pancartas de bienvenida, otros flores. El barco de Shifu había llegado al muelle cerca del mediodía. Los practicantes le dieron una cálida bienvenida. Shifu sonrió y se dispuso a subir al automóvil. Los practicantes lo rodearon, para saludarlo y darle las flores. Las personas que trabajaban allí preguntaban sorprendidos: “¡Quién es que recibe tan cálida bienvenida!”.

Más y más practicantes se inscribieron en la clase. La carga de trabajo para hacer certificados fue muy pesada. Ya que teníamos que ir a Lushun a las 7:00 a.m. a la mañana siguiente, tuvimos que trabajar durante la noche. No había nada de cenar, sólo una bolsa de fideos instantáneos, que era el desayuno de Shifu de la mañana siguiente. A las 6:00 a.m., Shifu llegó con un plato de fideos instantáneos en las manos. Sonrió y preguntó en voz baja: “¿Te quedaste despierto toda la noche?”. Un practicante respondió que sí. A continuación Shifu puso el tazón de fideos en la mesa y sonrió: “Apúrate y come un poco”. Entonces se dio la vuelta y se fue. Cuatro o cinco de nosotros nos turnábamos para comer los fideos con lágrimas en los ojos. Ese día Shifu no comió nada y se fue con el personal a Lushun con el estómago vacío.

10. Diciembre de 1994, última clase del último seminario en China continental

La quinta serie de conferencias se celebró en el estadio de Guangzhou del 21 al 29 de diciembre de 1994. Participaron más de 6.000 personas. El anfitrión fue el Centro de Investigación Científica del Cuerpo Humano de la Ciudad de Guangzhou. Allí había gente no sólo de China continental, también de Hong Kong, Taiwán y del extranjero. Fue la primera clase internacional.

Durante el primer día una practicante de Hong Kong vino directamente a la clase con su equipaje. Un practicante occidental que no entendía muy bien chino, pero sabía que Dafa es bueno, hizo todo lo posible por escuchar las conferencias de Shifu. Se sentó en la posición de doble loto mientras escuchaba. Había llevado a su esposa y a su hija de dos años.

Se agotaron las seis mil entradas. Aún quedaban varios cientos de personas que querían escuchar la conferencia, pero no tenían entradas. Los practicantes veteranos de Guangzhou y de otros lugares les dieron sus entradas a cerca de 200 personas. Una practicante de otra ciudad llegó a Guangzhou antes de tiempo, pero tenía sólo diez entradas vía diferentes canales, que estaban lejos de ser suficientes. Y aún ella no tenía uno. El coordinador de Guangzhou se dio cuenta y la ayudó a obtener algunas más. Al final, tuvo 32 en total. Pero no tenía una para ella, así que vio la conferencia de Shifu fuera de la sala de conferencias principal, por televisión.

El primer día, de 70 a 80 practicantes se quedaron de pie afuera de la sala de conferencias principal para escuchar. Así también afuera aprendieron los ejercicios. Después de que Shifu terminó su enseñanza salió de la sala de conferencias para conocer a los estudiantes de afuera y dijo: “Vino mucha gente. Los organizadores están tratando de resolver el problema. Los estudiantes de afuera son iguales que los de adentro. Obtendrán también lo que se supone deban conseguir”.

Shifu mismo habló del asunto con el organizador y la administración del estadio. Al día siguiente se instaló una segunda sala, así los practicantes podían ver y escuchar a Shifu por televisión. El personal del estadio no podía entenderlo y dijeron: “Hemos organizado muchos eventos aquí. Nunca habíamos visto gente tan devota. Varios miles de personas escuchando las lecciones sin hacer ruido que incluso se podría oír la caída de un alfiler. Es tan conmovedor, ¡tan emocionante!”. Durante los diez días de clase, todo el mundo fue cortés y bien educado.

Algunos practicantes trajeron tortitas caseras y verduras en escabeche de sus lugares de origen y pueblos remotos del norte. Un practicante mayor dijo con entusiasmo después de escuchar la conferencia de Shifu: “Vine todo el camino desde Jiamusi, 4.000 kilómetros al norte de aquí, sólo para escuchar la enseñanza de Shifu. ¡Soy tan afortunado de haber aprendido Dafa!”.

Para sorpresa de todos, Shifu fue a la segunda sala durante el receso para conocer a los estudiantes. Lloraron. Los ojos de Shifu estaban húmedos. Shifu les dio la mano a todos y dijo: “Los estudiantes fuera de la sala principal son iguales a los de adentro. Nadie se quedará atrás”. Un estudiante sollozó con muchas ganas.

Al final de la clase Shifu dijo:

“Más de tres mil personas vinieron desde largas distancias, el más lejano desde Heilongjiang y Xinjiang. Que son de cuatro a cinco mil kilómetros, o más de ocho mil li de distancia. Es un largo camino para llegar aquí, y sufrieron una gran cantidad de dificultades. Incluso algunas personas no tienen suficiente dinero, todos los días comen fideos instantáneos o incluso galletas”. (“Enseñando el Fa y respuestas a las preguntas en Guangzhou”, traducción no oficial).

Shifu consideró que algunos practicantes eran pobres, por lo que redujo el seminario a un día menos del calendario previsto y cada día extendió el tiempo de lección.

El día que el seminario terminó Shifu caminó por el vestíbulo. Muchos practicantes venían a estrecharle la mano. Shifu vio a un granjero que parecía ser humilde y tímido y trataba de esconderse detrás de la gente. Después de que Shifu se fotografió con todos, fue hasta el granjero, estrechó sus manos y dijo con benevolencia: “Sé que vienes de un pueblo. Has venido hasta aquí a obtener el Fa”. Este practicante venía de un pueblo remoto y había practicado budismo Zen durante dieciocho años y ahora estaba buscando un nuevo Shifu. De repente sintió una corriente caliente por todo su cuerpo.

Los billetes de vuelta eran difíciles de conseguir. Un practicante anciano quería comprar 12 billetes. Pero había una política en la estación que ¡sólo se podía vender un billete por persona! El taquillero le preguntó: “¿Tiene alguna identificación especial?”. Él respondió: “Sí”. Entonces le mostró una foto de Shifu. El de la taquilla le vendió 12 billetes.

La quinta serie de conferencias finalizó el 29 de diciembre de 1994. Fue la última serie de conferencias que se dieron en China continental.

El último discurso que Shifu dio en China continental fue en Dalian. El coordinador no notificó a los practicantes con tiempo, pero de forma espontánea muchos fueron al aeropuerto a dar la bienvenida a Shifu. Para no estorbar el paso de otros pasajeros, los practicantes se apartaron a lo largo de ambos lados del pasillo, desde la puerta de la sala hasta llegar a la plaza. Muchos pasajeros se preguntaban: “¿Quién llega hoy? ¿Por qué hay tanta gente aquí para dar la bienvenida a esta persona?”. Los practicantes respondían con orgullo: “¡Nuestro Shifu está llegando!”.

Una propicia nube naranja muy densa apareció en el cielo azul. Un avión la atravesó, y la nube desapareció. Diez minutos después Shifu, que llevaba un saco negro, salió de la sala con flores en sus manos.

Shifu habló en el Estadio Xinghai de Dalian el 31 de diciembre de 1994. Duró tres horas, y asistieron 6.600 personas. Este seminario marcó el final de la enseñanza del Fa y los ejercicios en China continental. El mismo día que Shifu escribió el poema:

Asimilación y perfección

En la inmensidad del cosmos, 
una rueda de luz dorada. 
El iluminado desciende al mundo, 
el Cielo y la Tierra le encara. 
El universo es claro y brillante, 
asimilándose a la luz del Fa. 
Vuela y asciende después de la perfección, 
retornando juntos al mundo celestial. 

(31 de diciembre de 1994, Hong Yin)

Cuando Shifu terminó el seminario, la sala estalló en aplausos. Todos los practicantes se pusieron de pie y lo miraron. ¡Shifu estaba girando al gran Falun en el escenario! Shifu caminó por el podio y por todo el vestíbulo saludando a los practicantes. Todo el mundo sintió una corriente caliente fluyendo por su cuerpo.

Después salió lentamente del estadio. Los practicantes sabíamos que Shifu había recibido una invitación de Francia, y pronto se iría al extranjero. Así que todos lo siguieron a la salida del vestíbulo. Shifu miró alrededor y dijo adiós en silencio. Caminó hacia adelante. Los practicantes aún lo seguían. Caminaron por diez minutos y se detuvieron en silencio. En ese momento, un niño de 12 años que venía del noreste de China gritó con fervor: “¡Shifu! ¡Shifu!”, Shifu se giró y tocó la cabeza del niño y le dijo amablemente: “Cultívate con diligencia”.

Shifu no subió inmediatamente al coche. Algunos practicantes aún lo rodeaban. Era como una flor de loto bajo el sol del invierno: Shifu era el estambre dorado y los practicantes los pétalos. Los practicantes hicieron una gran reverencia. En ese momento el aire era como si helara. Todos miraron a Shifu en silencio y querían grabar en su memoria sus características, mirada, sonrisa y voz. Muchos lloraban.

Observaciones finales

La benevolencia de Shifu nos concienció. Las enseñanzas de Zhuan Falun ¡son lo que hemos estado buscando! Tiene todos los secretos celestiales; ¡qué libro tan preciado! Como Shifu dijo:

Predestinado a regresar al sagrado estado de fruto

Buscando al Shifu por tantos años, 
un día la oportunidad para encontrarle aparece; 
obtén el Fa y retorna a través de la cultivación, 
alcanza la perfección y sigue al Shifu de vuelta al hogar. 

(Hong Yin, 23 de enero de 1996)

Los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia existen en todo el universo. Si usáramos nuestro corazón para sentir, podríamos llegar a entender estos misterios. Por favor, ¡atesoren esta oportunidad!

Versión en inglés: http://clearwisdom.net/html/articles/2011/5/27/125561.html