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Shifu me dio la vida y otras dos historias

Oct. 31, 2010

[Minghui Net]

Shifu me dio la vida

Por Yun Yun, un practicante de la provincia de Shandong

El 14 de noviembre de 2009, durante mi descanso del mediodía, fui en un triciclo a comprar verduras . Cuando pasaba por una intersección, un auto se me abalanzó rápidamente y me golpeó arrojándome a unos cinco o seis metros de distancia. Me caí bruscamente al suelo, mientras el triciclo rodaba unos veinte metros más allá.

Cuando el automóvil se detuvo por completo, salió de él una familia. La madre y la hija estaban muy asustadas y gritaban: “¿Que debemos hacer?” El padre quería llevarme al hospital. Me levanté despacio y les dije: “Soy practicante de Falun Dafa. Shifu Li está cuidando de mí, así que estoy bien. Esto también es algo afortunado para tu familia”. Entonces, les hablé sobre los verdaderos hechos de Falun Gong, y ayudé a la familia a que renunciara al partido comunista chino (PCCh) y a sus organizaciones afiliadas. Otras ocho personas que estaban por ahí también vinieron a conocer la verdad y a renunciar.

Me gasté alrededor de 30 yuanes en arreglar el triciclo, y por la tarde seguí trabajando. Cuando mis compañeros vieron los moretones que tenía, me dijeron que fuera a descansar. También me sugirieron que le pasara los gastos de la reparación del triciclo al conductor del auto: “No hace falta que les culpes, pero como fueron ellos los que te dieron el golpe, ¿Por qué tienes que pagar tú la reparación?” Dije: “Con solo 30 yuanes, se han salvado más de diez personas. Realmente merece la pena. Además, sin la protección de Shifu, no puedo imaginarme lo que habría sido de mi. Shifu me ha dado esta vida, entonces, ¿por qué debo preocuparme por el dinero?

Mis compañeros dijeron: “Bueno, admiramos de verdad a los practicantes de Falun Gong. ¡Es realmente difícil encontrar buena gente como tú hoy en día!”

Un pensamiento espontáneo trae diferentes consecuencias

Por un practicante de China

En la tarde del 31 de agosto de 2010, fui a una tienda a comprar pilas. Mientras me dirigía hacia una esquina, un automóvil pasó rápidamente a mi lado y en un instante me tiró al suelo. En ese momento, sentí como si una fuerza tirara de mí y me sacara de entre las ruedas.

Se juntó mucha gente a mí alrededor pensando que estaba herido. El conductor estaba muy asustado. Varias personas quisieron llevarme al hospital. Dije: “Estoy bien, no necesito ir al hospital". Por este pensamiento espontáneo, no solo me liberé del dolor, sino que también me quedé sin una sola señal del golpe. Todo el mundo que estaba ahí dijo: “No, usted se golpeó muy fuerte. ¿Cómo puede irse sin hacerse un examen?” Yo seguía diciendo: “Estoy bien. Se pueden ir”.

Por la tarde, el conductor vino a verme con su mujer, alguna de las personas que presenció el accidente le había dado mi dirección. Me trajo muchas cosas y 200 yuanes. Me dijo: “Eres una persona muy buena”. Yo le contesté: “Soy practicante de Falun Dafa. No puedo aceptar sus regalos, ni tampoco el dinero”. El matrimonio se mostró muy agradecido. Les dije: “¡Si quieren agradecer a alguien, por favor, agradezcan a Shifu y a Falun Dafa!” Entonces, les aclaré la verdad sobre Falun Gong y les ayudé a renunciar al PCCh.

Sentí profundamente que el venerado Shifu está cuidando a sus discípulos continuamente. Igualmente me di cuenta que la práctica de cultivación es una cosa muy seria. Sin embargo, todavía tenía el apego al miedo. Un compañero practicante compartió conmigo: “¡Hay tanta gente ahí afuera, si hubieras validado Dafa en ese mismo momento, piensa cuantas personas hubieras salvado!” Cuando oí esto me sentí avergonzado. La rectificación del Fa ha alcanzado este nivel. ¿Cómo puedo tener un corazón tan fuerte de protegerme? ¿Cómo podría salvar más gente con un apego como este?

Ser recompensado a través de valorar el de

En un pueblo de la ciudad de Jiamusi, vive un practicante de Falun Gong cuya familia cultivaba melones de almizcle. Una vez, la mujer del practicante se fue a casa de sus padres para arreglar algún asunto. Cuando volvió, los vecinos le dijeron: “Anda a mirar cómo está el huerto”. El vecino también cultivaba melones de almizcle en el campo contiguo al de la practicante. Debido a la sequía, el huerto de los vecinos produjo solo unos pocos melones. Mientras que el de la practicante dio muchos y enormes melones, los que tuvieron que transportarse en varios camiones grandes.

El vecino pensó que esto era muy raro, y dijo: “En tu huerto hay mas hierba que plantas de semillero de melón, ¿Cómo pudo tu campo producir tantos melones de almizcle tan buenos y grandes? La mujer del practicante le respondió: “Es gracias a Falun Gong. Mi marido practica Falun Gong. Ya hemos experimentado diferentes clases de cosas milagrosas”. El vecino dijo: “En mi campo sólo se cosechó una fila de melones. Era justo la hilera que estaba próxima a tu campo. Ninguna de las otras filas dieron nada. Ahora sí puedo ver que esto viene de la práctica de Falun Gong que realiza tu marido”.


Versión en inglés: http://clearwisdom.net/html/articles/2010/10/25/121013.html